En Ecuador, los perros se han convertido en un miembro esencial de la familia. Al igual que en otras partes de la región, son la mascota preferida, superando a gatos y otras especies. De acuerdo con datos del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), en hogares mexicanos más del 70% tienen al menos un perro como compañero, una tendencia que resuena en toda América Latina.
Los canes cumplen diversas funciones en la vida diaria:
- Son compañeros de juego y parte fundamental del núcleo familiar.
- Muchos hogares los consideran protectores y guardianes.
- Su presencia se asocia con beneficios emocionales y una mayor sensación de seguridad.
En la cultura latinoamericana, los perros tienen un significado simbólico profundo. Por ejemplo, el Xoloitzcuintle, raza originaria de México, posee un valor histórico y cultural que se remonta a la época prehispánica.
En cuanto a legislación y bienestar, en los últimos años ha crecido la conciencia sobre el cuidado y la protección de los perros. Existen campañas que promueven la adopción, la esterilización y el trato digno, así como leyes que sancionan el maltrato animal en varios estados del país.

Las razas de perros reconocidas por ser más amigables y tranquilas suelen compartir rasgos comunes: un temperamento estable, alta sociabilidad y facilidad para convivir con familias, niños y otras mascotas. A continuación, las más destacadas por estas cualidades.
Razas de perros más dóciles y calmadas
1. Labrador Retriever: Amigable, sociable, paciente y fácil de entrenar. Muy recomendado para hogares con niños.
2. Golden Retriever: Similar al Labrador, es amistoso, paciente y leal. Se lleva bien tanto con niños como con adultos.
3. Cavalier King Charles Spaniel: Pequeño, cariñoso y adaptable. Busca la compañía humana y se adapta a espacios reducidos.
4. Bóxer: A pesar de su aspecto robusto, es juguetón, protector y muy afectuoso con la familia.
5. Bulldog Inglés: Tranquilo, afectuoso y paciente. Se adapta a la vida en departamentos y no requiere ejercicio extenuante.
6. Basset Hound: Su temperamento es relajado y amigable; por lo general, es tolerante con los niños.
7. Pug: Sociable, cariñoso y adaptable. Suelen ser perros tranquilos que disfrutan de la compañía humana.
8. Shih Tzu: Cariñoso y dócil. Acostumbra llevarse bien con niños y personas de la tercera edad.
9. Collie: Amistoso, leal y protector. Es conocido por su paciencia con los más pequeños del hogar.
10. San Bernardo: Gentil, paciente y protector. A pesar de su gran tamaño, suele ser muy calmado y amigable.

El orden de las razas de perros más amigables y tranquilas se basa en varios factores bien establecidos:
1. Estudios de comportamiento y temperamento: Especialistas como veterinarios, etólogos y asociaciones como la American Kennel Club (AKC) o la Fédération Cynologique Internationale (FCI) realizan evaluaciones sobre el temperamento típico de cada raza. Se analiza la facilidad para socializar, la tolerancia a niños y otros animales, y la reacción ante extraños.
2. Experiencia de familias y criadores: Testimonios de familias, adiestradores y criadores ayudan a identificar qué razas suelen ser más estables, pacientes y cariñosas en la convivencia diaria.
3. Características genéticas y de crianza: Ciertas razas han sido seleccionadas por generaciones por su carácter dócil, como los Labradores y Golden Retrievers, criados para trabajar junto a humanos, lo que les da una tendencia genética a la docilidad.
4. Recomendaciones de especialistas: Organizaciones internacionales y nacionales publican listas y recomendaciones sobre razas adecuadas para familias, adultos mayores o para quienes buscan un perro de temperamento tranquilo.
5. Estadísticas y encuestas: En varios países se realizan encuestas sobre las razas más populares y las razones de elección. Las razas amigables suelen encabezar la preferencia en hogares con niños.

Aunque la raza influye en el temperamento, cada perro es único. El ambiente, la socialización y el entrenamiento tienen un impacto crucial en el comportamiento de cualquier can, sin importar su raza.
Consideraciones finales
Cabe señalar que el temperamento puede variar según el entorno, la socialización y la educación recibida. La personalidad individual del perro es igualmente determinante, por lo que es fundamental dedicar tiempo a su formación desde cachorro.
Fuente: Infobae