Manuela Martelli revive la memoria histórica chilena en Cannes con ‘El deshielo’

Un iceberg, una estación de esquí y una joven desaparecida son los pilares de El deshielo, la nueva película de la chilena Manuela Martelli que se presentó en Cannes dentro de la sección Una Cierta Mirada. La cinta está ambientada en una pequeña estación de esquí en el Chile de 1992, apenas dos años después del fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990.

En este escenario montañoso, Inés, una niña de nueve años y nieta de los dueños del hotel local, entabla amistad con Hanna, una adolescente alemana que entrena para campeonatos de esquí. Cuando la joven desaparece, su madre viaja desde Alemania para participar en la búsqueda. Martelli utiliza esta trama para evocar la dictadura reciente y los desaparecidos a manos de los militares.

El filme, presentado en la sección Una Cierta Mirada de Cannes, se ambienta en una estación de esquí chilena en 1992

Pequeños detalles, como un lugar abandonado donde solían haber soldados o un empleado que perdió a un familiar, ayudan a esbozar aquel trágico período en medio de un entorno de ocio y deportes invernales.

La cineasta, también actriz y que dirige su segundo largometraje, ya abordó la dictadura en 1976, sobre una mujer adinerada que descubre las atrocidades del régimen gracias a un joven que esconde.

«Me rebelo contra la idea de que no hay que mirar hacia atrás», afirmó Martelli, señalando que en Chile hay voces que consideran recordar la historia como «contraproductivo para construir un futuro».

La memoria como necesidad

«La memoria va y viene y la historia también y lo vemos ahora con el gobierno que tenemos de extrema derecha, de un presidente pinochetista», advirtió la directora, en referencia al ultraderechista José Antonio Kast, quien asumió la presidencia en marzo.

Manuela Martelli destaca la importancia de recordar los momentos más críticos de la historia reciente de Chile

«Creo en la necesidad de hacer memoria constante, de cuáles son nuestros momentos críticos de la historia, de los peligros, de los espacios a los que no queremos llegar como sociedad, de los derechos que hemos ganado y de lo que es posible perder […] tomando ciertas elecciones», añadió.

En la película, la desesperación de la madre, que no habla español y no comprende por qué no se intensifican las búsquedas de su hija, evoca la angustia de las familias de los desaparecidos durante la dictadura. Para Martelli, esto refleja «el estar solo, la indiferencia de un Estado y una sociedad que no te contienen».

«Está la herida de un país que ha vivido una dictadura, que ha vivido desapariciones y asesinatos, una herida que de por sí es muy grande, pero además está la herida de no sentir un acto reparatorio profundo en todos estos años», afirmó.

La cineasta señala el riesgo de perder derechos si se ignora la memoria histórica chilena y el peligro de repetir el pasado

La cineasta considera que no se ha hecho lo suficiente para cerrar esa herida. «Me parece que falta una reparación y falta la conciencia de que es muy fácil volver» a una situación como la vivida en dictadura, señaló.

El deshielo comienza con imágenes de archivo del traslado de un iceberg desde la Antártida hasta el pabellón de Chile en la Expo de Sevilla de 1992. La película forma parte de Una Cierta Mirada, la segunda sección más importante del Festival de Cannes.

Fuente: Infobae

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