Durante este fin de semana, Eurovisión celebra una de sus fechas más esperadas en Viena, la ciudad anfitriona de la edición de 2026. La gran final está programada para el 16 de mayo en el Wiener Stadthalle. La capital austríaca acoge el certamen por tercera ocasión en su historia, tras haber sido sede en 1967 y 2015. Esta edición está marcada, además, por la ausencia de España, que decidió no participar este año.
En este contexto, cobra especial relevancia la recomendación de Eurovisión: La historia de Fire Saga, una comedia musical de Netflix protagonizada por Will Ferrell y Rachel McAdams —quien este mismo año ha estrenado Enviad ayuda (Send Help)—. La cinta se ha convertido en una especie de filme de culto para los seguidores del festival, gracias a su tono autoparódico, sus guiños al concurso y, sobre todo, por la presencia de figuras reales del certamen en cameos muy celebrados.
Entre esos nombres destacan dos ganadoras tan icónicas como Loreen y Conchita Wurst, cuyas apariciones aumentan el atractivo de la película para el público eurofan. También aparecen otros artistas ligados a la historia del festival, como Alexander Rybak, Jamala o Netta, conformando una especie de desfile de íconos de distintas épocas de Eurovisión.

Un sustituto para la ausencia española
Eurovisión no es solo una final televisiva: es un evento cultural que moviliza audiencias, debates y una enorme comunidad de seguidores. La edición de 2026 se celebra en Viena tras la victoria del austriaco JJ con Wasted Love, lo que devolvió el certamen a Austria un año después del triunfo de 2025. La final de este sábado se disputará tras dos semifinales realizadas los días 12 y 14 de mayo. La elección de Viena no es casual: además de su peso simbólico en la historia musical europea, la ciudad ya está vinculada a grandes eventos internacionales. En esta ocasión, el festival llega en un momento de máxima expectación, con el debate sobre el certamen más vivo que nunca.
La gran novedad de esta edición es que España no participa. RTVE optó por retirarse del concurso después de que la Unión Europea de Radiodifusión mantuviera la presencia de Israel en Eurovisión 2026, una determinación que también provocó la salida de otros países como Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia. Se trata de una ausencia histórica: es la primera vez que España no compite en el festival desde su debut en 1961. Esta decisión ha tenido consecuencias más allá de lo simbólico, ya que RTVE tampoco emitirá la final ni las semifinales de esta edición.
Con Viena como escenario, España fuera del cartel y la final a punto de celebrarse, la película de Netflix se presenta nuevamente como una opción perfecta para sumergirse en el ambiente eurovisivo. Su combinación de sátira, nostalgia y apariciones reales la ha convertido en una propuesta ideal para quienes buscan algo ligero, reconocible y muy apegado al espíritu del concurso. En una semana dominada por la música, el espectáculo y la polémica, Eurovisión: La historia de Fire Saga funciona casi como una antesala informal del gran show europeo.
Fuente: Infobae