El avance del virus Coxsackie, conocido también como la enfermedad de manos, pies y boca, mantiene en alerta a miles de familias en distintas regiones del Perú, sobre todo por el aumento de contagios en escuelas y guarderías. Ante este panorama, surge una duda recurrente: ¿puede un niño que ya padeció la infección volver a contraerla?
La respuesta es afirmativa. Un menor puede sufrir esta enfermedad en más de una ocasión durante su vida, de acuerdo con lo explicado por el médico pediatra Juan Cassinelli a través de sus canales digitales, donde detalló el funcionamiento de la inmunidad frente a este virus que ataca principalmente a niños pequeños.
¿Por qué un niño puede infectarse varias veces?
El especialista señaló que la inmunidad generada por el virus Coxsackie es “tipo-específica”. Esto quiere decir que el cuerpo produce defensas solo contra la variante exacta que causó la infección, pero no contra todas las demás cepas relacionadas.
“Si te infectas con Coxsackie A16, desarrollas defensas contra esa variante, pero sigues siendo susceptible a Coxsackie A6, A10, Enterovirus 71, entre otros”, explicó el galeno.
En la práctica, un infante puede enfermarse a los 2 años por una cepa y volver a presentar síntomas a los 5 años debido a un subtipo viral diferente, según indicó Cassinelli.
Reinfecciones suelen ser más leves
Aunque es posible enfermar en repetidas ocasiones, el pediatra precisó que las reinfecciones generalmente se manifiestan con síntomas más leves, especialmente si las variantes son parecidas entre sí.
La primera infección genera anticuerpos neutralizantes específicos contra esa cepa, una protección que podría durar años o incluso toda la vida. Sin embargo, esto no impide nuevos contagios por otras variantes. Además de los anticuerpos, el cuerpo también desarrolla inmunidad celular, pero esta no logra cubrir todas las cepas circulantes.
Adultos también pueden contagiarse
El doctor Cassinelli advirtió que las personas adultas no están completamente exentas del riesgo. Si alguien nunca estuvo expuesto a una determinada variante, también puede infectarse. No obstante, en los mayores de edad los síntomas suelen ser más leves e incluso pueden pasar desapercibidos.
Esto explica por qué, en muchos brotes escolares, algunos padres terminan desarrollando molestias leves como dolor de garganta, fiebre o pequeñas lesiones, mientras que los niños presentan cuadros más visibles.
¿Por qué no existe una vacuna?
El especialista indicó que actualmente no hay una vacuna universal contra el síndrome de manos, pies y boca debido a la gran cantidad de cepas del virus y a la limitada inmunidad cruzada que existe entre ellas.
Entre los virus más vinculados a la enfermedad se encuentran:
- Coxsackie A16
- Coxsackie A6
- Coxsackie A10
- Enterovirus 71
Cada uno de estos agentes puede desencadenar respuestas inmunológicas distintas.
Lesiones podrían complicarse
El pediatra también alertó que las lesiones cutáneas pueden sobreinfectarse con bacterias, sobre todo cuando los niños se rascan las ampollas o heridas. En esos casos, algunos pacientes podrían requerir antibióticos, aunque aclaró que esto debe ser evaluado únicamente por un médico.
“El uso de antibióticos no sirve contra el virus, pero sí puede ser necesario cuando existe infección bacteriana secundaria en la piel”, sostuvo Cassinelli.
Más de mil casos en regiones del Perú
Las declaraciones del especialista se dan en un contexto de incremento de casos reportados en varias regiones del país.
En Lambayeque, la Gerencia Regional de Salud confirmó 375 casos distribuidos en más de 70 centros educativos, principalmente en Chiclayo. La cifra ya supera los registros del mismo periodo del año anterior.
En Piura, las autoridades sanitarias reportaron contagios en Sullana, Piura, Paita y Huancabamba, mientras que San Martín confirmó más de 500 casos, incluidos 35 en Tarapoto. Lima Metropolitana también registra decenas de escolares afectados en distintos colegios.
¿Cuáles son los síntomas del virus Coxsackie?
Los síntomas más frecuentes del síndrome de manos, pies y boca incluyen:
- fiebre
- dolor de garganta
- llagas en la boca
- ampollas en manos y pies
- sarpullido
- irritabilidad
- pérdida del apetito
- malestar general
La enfermedad suele durar entre 7 y 10 días y afecta principalmente a niños menores de 5 años.
¿Cómo prevenir el contagio?
Las autoridades sanitarias recomiendan las siguientes medidas:
- lavado constante de manos
- desinfección de juguetes y superficies
- evitar compartir utensilios
- no enviar niños enfermos al colegio
- cubrirse al toser o estornudar
- acudir al médico si aparecen signos de deshidratación o dificultad para alimentarse
El virus se transmite fácilmente a través de la saliva, secreciones respiratorias, heces y el contacto con superficies contaminadas, especialmente en entornos escolares.
Fuente: Infobae