No data was found

Trump presume acuerdos con China sin revelar detalles clave

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emprendió el regreso a su país luego de una cumbre de dos días en Pekín con Xi Jinping, líder de China. Durante el viaje, el mandatario destacó acuerdos comerciales que calificó de «fantásticos», aunque no proporcionó detalles concretos sobre los términos negociados.

Según declaraciones de Trump y sus asesores, China se habría comprometido a adquirir 200 aviones Boeing, con posibilidad de más unidades; productos agrícolas por un valor superior a 10.000 millones de dólares, así como equipos energéticos y aparatos médicos. Sin embargo, funcionarios chinos se mantuvieron cautelosos y evitaron confirmar públicamente estas cifras.

En declaraciones a la prensa a bordo del Air Force One, Trump indicó que no se abordó el tema de los aranceles estadounidenses sobre importaciones chinas. Mencionó que ambos países discutieron la venta de chips avanzados fabricados por compañías como Nvidia, y aseguró que «vamos a hacer mucho comercio».

«Nuestros agricultores van a estar muy contentos», afirmó el presidente.

La visita, la primera de un mandatario estadounidense a China en casi una década, fue considerada un momento decisivo para las relaciones bilaterales. Aunque ambas naciones son rivales geopolíticas, mantienen un vínculo económico profundo, con cientos de miles de millones de dólares en bienes y servicios intercambiados anualmente.

Trump ha criticado con frecuencia lo que denomina prácticas comerciales chinas desleales y ha presionado a Pekín para que compre más productos estadounidenses. No obstante, analistas consideran que los acuerdos anunciados, aunque permiten al mandatario mostrar «victorias», difícilmente alterarán la creciente tensión entre las dos potencias.

Durante una ceremonia del té con Xi Jinping, Trump calificó la visita de «increíble» y señaló que «han salido muchas cosas buenas de esto. Hemos alcanzado algunos acuerdos comerciales fantásticos, realmente para ambos países».

Al ser consultado, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, evitó confirmar detalles sobre las compras de Boeing o productos agrícolas. Solo indicó que Pekín está dispuesto a trabajar con Estados Unidos «para poner en práctica el importante consenso alcanzado por los dos jefes de Estado».

Stephen Olson, antiguo negociador comercial estadounidense, opinó que «no se esperaban grandes avances y no se logró ninguno, pero ambos países obtuvieron lo que necesitaban de esta cumbre: un poco de estabilidad adicional». Según Olson, Trump consiguió acuerdos para presentar como «victorias» económicas, mientras Xi mostró a China como un competidor de pleno derecho.

Funcionarios estadounidenses anunciaron la creación de una «Junta de Comercio» para supervisar los acuerdos, que implicaría reducir aranceles sobre aproximadamente 30.000 millones de dólares en productos. Jamieson Greer, representante comercial de EE.UU., dijo en una entrevista que el gobierno busca dirigir el comercio hacia «el tipo de cosas que queremos vender».

Greer expresó su expectativa de que China compre más productos agrícolas, además de un acuerdo existente para adquirir 25 millones de toneladas anuales de soja. Pekín también renovó licencias de exportación para que mataderos estadounidenses vendan carne de res en China. Sin embargo, muchos legisladores y funcionarios han instado a centrar el comercio en sectores menos sensibles para evitar que China avance en capacidades tecnológicas o militares.

«Ya estamos viendo cómo empiezan a cumplir algunas de sus promesas», señaló Greer, quien no especificó qué concesiones ofreció Washington a cambio de las compras anunciadas. Al ser preguntado sobre posibles aumentos arancelarios, Greer reconoció que ambas partes acordaron «un cierto nivel de aranceles», sin dar más detalles.

El gobierno de Trump ha puesto en marcha dos investigaciones comerciales que podrían derivar en nuevos aranceles sobre China y otros países este verano, como reemplazo de los aranceles globales anulados por la Corte Suprema en febrero. «Los chinos se fijarán en lo que hacemos allí en comparación con los acuerdos que hemos tenido en el pasado sobre determinados niveles arancelarios, y tendremos que intentar gestionarlo», advirtió Greer.

Ambas partes parecen dispuestas a prorrogar un acuerdo sobre tierras raras, que garantiza la continuidad de las exportaciones chinas de estos minerales y expira a finales de año. Greer también calificó como «una gran preocupación» las nuevas regulaciones chinas que penalizan a empresas extranjeras por trasladar sus cadenas de suministro fuera de China.

En cuanto a los chips de inteligencia artificial de Nvidia, Trump no aclaró qué se discutió. La inclusión del director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, en la delegación empresarial que viajó a Pekín generó especulaciones sobre posibles avances en las ventas de la compañía en China, paralizadas desde hace tiempo. Aunque Trump autorizó en diciembre la venta del chip H200, el gobierno chino no ha aprobado ninguna operación y ha fomentado la compra de chips nacionales de Huawei.

Greer dijo que la decisión de comprar los chips sería «una decisión soberana de China». Trump, por su parte, comentó que el tema «surgió, y creo que podría pasar algo con eso».

Ana Swanson, corresponsal de comercio internacional, y Meaghan Tobin contribuyeron con información para este reportaje.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER