La compañía estadounidense Figure AI llevó a cabo una transmisión en vivo durante 24 horas consecutivas para exhibir a sus robots humanoides realizando tareas de manipulación de paquetes de manera completamente autónoma. Esta iniciativa busca demostrar que la tecnología ya está lista para aplicaciones reales en logística y automatización industrial.
El protagonista fue una unidad del modelo Figure 03, operada mediante Helix-02, el sistema de inteligencia artificial que la empresa desarrolló para coordinar movimientos y decisiones de sus humanoides. Originalmente, la firma había programado una jornada de ocho horas continuas «a niveles de rendimiento humano», pero el experimento se prolongó hasta completar un día entero de trabajo ininterrumpido.
Según los datos divulgados durante la retransmisión, los robots lograron procesar más de 10.000 paquetes en las primeras ocho horas. Posteriormente, la cifra superó los 18.000 paquetes tras aproximadamente 14 horas de actividad continua.
El evento acumuló más de medio millón de visualizaciones y se convirtió rápidamente en uno de los experimentos públicos más seguidos dentro del sector de la robótica humanoide.
Figure apuesta por entornos reales, no por espectáculos
A diferencia de otras demostraciones que se centran en movimientos vistosos o habilidades coreografiadas, la transmisión de Figure mostró tareas repetitivas propias de un almacén logístico.
El robot recogía cajas, las orientaba correctamente y repetía el proceso de forma continua durante horas. El objetivo no era impresionar con movimientos complejos, sino demostrar resistencia operativa, autonomía sostenida y capacidad de trabajo constante.
La compañía busca posicionar a sus humanoides como herramientas funcionales para fábricas, centros logísticos y cadenas de distribución, sectores donde la automatización cobra cada vez más relevancia debido al auge del comercio electrónico y la necesidad de reducir costos operativos.

La demostración también sirve como respuesta a las dudas que aún persisten sobre la viabilidad de los robots humanoides fuera de entornos controlados de laboratorio.
Los fallos quedaron al descubierto en directo
Uno de los aspectos más comentados de la transmisión fue que los errores no se ocultaron. Durante varios momentos, el robot tuvo dificultades para sujetar correctamente algunos paquetes. En otras ocasiones, ciertas cajas cayeron al suelo y el humanoide no logró recuperarlas.
Lejos de perjudicar la demostración, esos errores dejaron en evidencia los desafíos técnicos que todavía enfrenta la robótica avanzada cuando interactúa con el mundo físico real. En logística, los problemas no aparecen únicamente al mover cajas estándar. Los sistemas también deben reaccionar ante objetos deformados, mal colocados, resbaladizos o fuera de patrón.
La transmisión permitió observar precisamente esas limitaciones en tiempo real, algo poco habitual en la industria tecnológica, donde muchas demostraciones suelen estar cuidadosamente editadas o controladas.

Producción acelerada y expansión industrial
El evento coincidió además con un anuncio relevante de Figure AI sobre su capacidad de fabricación. La empresa aseguró recientemente que su planta dejó de operar como proyecto piloto y ya funciona como una instalación de producción a gran escala. Según la compañía, actualmente ha entregado más de 350 robots Figure 03.
Además, Figure afirmó haber multiplicado por 24 su ritmo de fabricación en menos de 120 días, pasando de producir un robot por día a uno por hora. La planta cuenta con más de 150 estaciones de trabajo conectadas, más de 50 puntos de inspección y más de 80 pruebas funcionales al final del ensamblaje.
Otro dato destacado es que la empresa asegura haber producido más de 9.000 actuadores, considerados los «músculos» de los robots humanoides.

La carrera por los robots humanoides se intensifica
Figure forma parte de un grupo creciente de compañías que buscan llevar robots humanoides al mercado laboral real. Empresas como Tesla, con su robot Optimus, o Boston Dynamics también desarrollan sistemas capaces de realizar tareas físicas repetitivas.
Sin embargo, uno de los principales retos sigue siendo lograr autonomía estable durante jornadas largas y en ambientes poco predecibles.
La demostración de Figure apunta precisamente a ese objetivo: convencer a la industria de que los robots humanoides pueden dejar de ser simples prototipos experimentales para convertirse en herramientas operativas dentro de fábricas y centros logísticos.
Aunque todavía persisten errores y limitaciones, la transmisión dejó claro que el sector avanza rápidamente hacia escenarios donde humanos y robots podrían compartir espacios de trabajo de manera cotidiana.
Fuente: Infobae