La ratoncita Minnie, aún sin fama, saltó del avión usando sus bombachas como paracaídas. Así terminó la primera aventura del personaje animado que transformaría la industria: un rechazo en las alturas que cerró los seis minutos del cortometraje mudo Plane Crazy (Avión loco), presentado como prueba el 15 de mayo de 1928 y que marcó la primera aparición de Mickey Mouse, el legendario ratón del mundo Disney, en la historia de la animación.
Esa escena resume el carácter de ese primer Mickey: impulsivo, torpe y bastante menos simpático que el que el mundo terminó conociendo décadas después.
Plane Crazy fue un cortometraje animado mudo de seis minutos, codirigido por Walt Disney y Ub Iwerks, presentado únicamente como prueba ante una audiencia selecta el 15 de mayo de 1928. Ningún distribuidor aceptó llevarlo a las salas. La ausencia de sonido sincronizado resultó decisiva: el cine sonoro ya se imponía y el público lo demandaba.
La proyección de prueba no generó el entusiasmo buscado. Disney no logró que alguna distribuidora adquiriera el corto y la película quedó archivada sin fecha de estreno comercial.

Solo un año después, en 1929, Plane Crazy fue reeditado con sonido sincronizado y distribuido formalmente. Para entonces, el ratón ya había conseguido notoriedad por otros motivos.
Retrocedamos unos meses para comprender por qué Mickey nació de manera casi clandestina. A comienzos de 1928, Walt Disney viajó a Nueva York para intentar negociar un contrato más favorable con el productor Charles Mintz, quien financiaba la serie del personaje Oswald, el conejo de la suerte, creado por Disney e Iwerks para Universal Pictures en 1927.
El encuentro resultó devastador. Mintz no solo negó mejores condiciones económicas, sino que comunicó a Disney que la mayoría de sus animadores había aceptado pasar a un estudio propio de Mintz. Disney perdió el control de Oswald, un personaje que él mismo había concebido pero cuya titularidad quedó en manos de Universal.

De regreso a Los Ángeles, Disney trabajó junto a los pocos colaboradores que permanecieron leales —entre ellos Ub Iwerks y el animador Les Clark— en la creación de un nuevo personaje. El desarrollo fue completamente discreto, para evitar nuevamente la falta de protección sobre su obra.
El personaje nació como un ratón. Iwerks diseñó el cuerpo solo con círculos para facilitar la animación cuadro a cuadro. El nombre original propuesto por Disney fue Mortimer Mouse. Pero su esposa, Lillian Disney, consideró que Mortimer sonaba demasiado pomposo, sugirió el nombre Mickey y tuvo éxito. Así surgió Mickey.
La producción de Plane Crazy resultó rápida y exigente. Según estimaciones, el corto costó 1.772 dólares, lo que equivale a unos 34.000 dólares actuales. Ub Iwerks llegó a realizar hasta 700 dibujos por día en los picos de trabajo más intensos. El proceso productivo habitual era de unos 70 dibujos diarios.

El argumento se inspiró en Charles Lindbergh, el aviador que apenas un año antes había logrado el primer vuelo trasatlántico sin escalas entre Nueva York y París, en mayo de 1927. La proeza de Lindbergh era el tema central del momento, y Disney lo trasladó al universo de su nueva creación.
En el corto, Mickey Mouse construye un avión casero para emular la hazaña aérea. Cuando su primer aparato se destruye, fabrica otro con los restos y luego invita a Minnie Mouse a volar con él.
El vuelo de Mickey y Minnie se descontrola rápidamente. Una vaca sube al avión en pleno vuelo, y tras el intento de Mickey de besar a Minnie sin consentimiento, el ratón pierde el control de la nave hasta estrellarse contra un árbol.

Minnie, que durante todo el corto rechaza las insinuaciones de Mickey, desciende del avión usando sus bombachas como paracaídas y se aleja enojada. Por su parte, Mickey, airado, arroja la herradura de la suerte que Minnie le había dado. El objeto, como un bumerán, regresa, lo golpea y lo deja inconsciente.
Ese Mickey de 1928 carecía del carácter afable que luego lo haría célebre. Era más brusco y en aquel vuelo protagonizaba una escena que hoy sería incómoda: el beso forzado a Minnie influyó en la recepción negativa del corto.
Plane Crazy fue el primer cortometraje donde apareció Mickey Mouse, pero no fue el primero que el público vio en cines. Ese lugar lo ocupa Steamboat Willie, estrenado el 18 de noviembre de 1928 en Nueva York, y que fue el primer corto del personaje con sonido sincronizado distribuido comercialmente.
Steamboat Willie logró un éxito inmediato y eclipsó lo sucedido meses antes. Así, durante décadas se lo citó incorrectamente como el debut del personaje, aunque Mickey ya había aparecido —aunque solo ante una audiencia limitada y sin distribución masiva— seis meses antes.

La confusión tiene sentido: Steamboat Willie fue el primer contacto real del gran público con el ratón y lo catapultó a la fama. Pero Plane Crazy había llegado antes.
Tras el éxito de Steamboat Willie, Disney decidió reeditar Plane Crazy con sonido y distribuirlo en 1929. El corto, que había fracasado como prueba muda, encontró una nueva vida gracias a la popularidad que Mickey Mouse ya había consolidado en otra obra.
El Mickey que presenta Plane Crazy dista del que conocería el mundo después. Su diseño era más rústico y su comportamiento, más agresivo. Las situaciones visuales y los movimientos exagerados suplían los diálogos inexistentes (en la versión muda), presentando a un personaje que dependía del caos y de la acción.
Con el tiempo, a medida que Mickey Mouse se volvió popular, especialmente entre el público infantil, Walt Disney suavizó esos rasgos duros. El ratón impaciente y malcriado de Plane Crazy dio paso a una versión más afable y adecuada para convertirse en emblema de una empresa dedicada al entretenimiento familiar.
El diseño también evolucionó. Ub Iwerks había construido la figura original de Mickey a partir de círculos para acelerar la animación. Esa estructura geométrica se mantuvo como base, pero los detalles anatómicos se fueron suavizando y refinando con los años.
Un dato a menudo olvidado de Plane Crazy es que el corto significó también el debut de Minnie Mouse el 15 de mayo de 1928, hace 98 años.

Ambos personajes nacieron juntos, protagonizando la misma historia ante una audiencia de prueba. Minnie no fue una adición posterior: estuvo desde el origen. Aunque Mickey aún sin modales refinados, estuvo interesado en ella desde el inicio.
En ese primer corto, Minnie resultó ser la figura más sensata. Ella rechazó el beso no deseado, ideó su escape del avión y se alejó por sus propios medios. En contraste, Mickey terminó inconsciente en el suelo.
La versión de que el nombre de Mickey fue elegido por la esposa de Disney no parece ser la única. Otra versión añade un posible origen alternativo: el actor Mickey Rooney declaró haber conocido a Disney en los estudios de Warner Bros. y haber inspirado el nombre del ratón. Pero esa historia es considerada improbable, ya que en esa época el estudio de Disney funcionaba en Hyperion Avenue, sin relación con Warner Bros.

Lo que sí es cierto es que el nombre Mortimer no desapareció del universo Disney: años después se utilizó para un antagonista de Mickey, un ratón rival que aparece en varios cortos.
Ningún productor aceptó pagar el enorme costo de producción que tuvo Plane Crazy. Por eso no se exhibió en cines. Disney destinó tiempo, recursos y el trabajo intensivo de Ub Iwerks en una obra que no encontró comprador en su primer intento.

La apuesta no fue en vano, aunque los frutos llegaron más tarde. Primero, el éxito comercial de Steamboat Willie tras la incorporación del sonido sincronizado. A partir de ese logro, Disney pudo relanzar exitosamente Plane Crazy en 1929 con la nueva banda sonora.
El personaje que había sido rechazado por los distribuidores en mayo de 1928 se transformó en menos de un año en el emblema global de la animación, iniciando su camino con seis minutos mudos, una prueba sin fanfarrias y una Minnie que se lanzó del avión usando sus bombachas como paracaídas. Lo demás es historia conocida.
Fuente: Infobae