Mientras en la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá e Irlanda se permite que mascotas pequeñas, debidamente vacunadas y con microchip, viajen en la cabina del avión, Reino Unido mantiene una postura más restrictiva. Los requisitos varían según el país y la aerolínea, pero por lo general se exige que el animal no supere los ocho kilos, que cumpla con condiciones higiénico-sanitarias y que permanezca dentro de un contenedor autorizado durante todo el vuelo.
Algunas compañías, como Vueling, únicamente autorizan el transporte de mascotas en cabina. En su caso, perros, gatos, aves (excepto rapaces) y tortugas con un peso inferior a 10 kilos pueden viajar así; el resto de especies quedan excluidas.
En Reino Unido, la situación es diferente. Incluso los animales más pequeños deben viajar como carga en la bodega. Para cambiar esta política, un grupo de ciudadanos impulsó una petición ciudadana dirigida al Gobierno británico, solicitando que se permita a las mascotas de tamaño reducido viajar en cabina en vuelos con destino a ese país.
Eirini Zartaloudi, promotora de la iniciativa, aseguró que el viaje en bodega “puede resultar estresante para las mascotas y costoso para sus dueños”. En su opinión, “permitir el transporte en cabina mejoraría el bienestar animal y alinearía al Reino Unido con las prácticas globales más utilizadas, manteniendo al mismo tiempo la bioseguridad”.

El Gobierno británico responde a las firmas
Para obtener una respuesta oficial del Ejecutivo se necesitan 10.000 firmas. Si la petición alcanza las 100.000 rúbricas antes del 2 de agosto de este año, el tema será considerado para debate en el Parlamento. Para el 15 de mayo, ya se habían recolectado más de 15.000 firmas. La respuesta del Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales fue clara: por el momento, no está previsto modificar la normativa.
“Todas las mascotas que ingresen al Reino Unido deben someterse a un control para verificar que cumplen con nuestros requisitos de bioseguridad. Debido a la complejidad de los procedimientos operativos en los aeropuertos, la mayoría de las mascotas deben viajar en la bodega para facilitar este control”, explicó la entidad.
Estos controles se realizan en una zona separada de las terminales de pasajeros. Las mascotas son trasladadas directamente al centro de control de animales. “Este procedimiento garantiza que la aduana y otros funcionarios de control fronterizo dispongan de un registro documental de la llegada de la mascota”, añadieron.
Reino Unido mantiene estándares muy estrictos, en especial para verificar el cumplimiento de los requisitos de vacunación antirrábica, una enfermedad letal de la que Gran Bretaña está libre “gracias a nuestros altos estándares de bioseguridad”, así como el tratamiento contra la tenia.
El Departamento de Medio Ambiente precisó que, cuando los animales viajan en la bodega, se garantiza la calidad y cantidad del aire, la temperatura y la presión. También se determina la cantidad de alimento y agua según la duración del trayecto. “Existen requisitos estrictos para los contenedores de transporte de mascotas, según el Reglamento de Transporte de Animales Vivos (LAR) de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), donde el espacio y la ventilación son aspectos fundamentales”, señalaron.
Actualmente, y al parecer durante un tiempo más, los únicos animales autorizados a viajar en cabina en un vuelo comercial con destino a Reino Unido son los perros de asistencia reconocidos. “El Gobierno considera que el actual acuerdo sobre el transporte de mascotas garantiza que se realicen los controles de importación necesarios para salvaguardar nuestra bioseguridad nacional y mantener los estándares de bienestar animal, al tiempo que se trabaja dentro de la compleja organización operativa de un aeropuerto”, concluyó el departamento.
Fuente: Infobae