Las delegaciones de Israel y Líbano sostuvieron este jueves una jornada de conversaciones calificadas como “positivas” en Washington, en el marco de las negociaciones para poner fin al conflicto armado y lograr el desarme del grupo Hezbollah. Este viernes, los representantes de ambos países se reúnen nuevamente en el Departamento de Estado, con la mira puesta en alcanzar un acuerdo que satisfaga las demandas de las dos naciones, a pocos días de que expire la tregua vigente.
Un alto funcionario de la cartera dirigida por el secretario de Estado, Marco Rubio, describió la primera jornada como “productiva y positiva”, con sesiones que se extendieron desde las 09:00 hasta las 17:00 horas. “Esperamos seguir mañana y confiamos en poder decir más en ese momento”, señaló el vocero, sin ofrecer detalles adicionales sobre los avances.
Desde que entró en vigor la tregua, el 17 de abril, el conflicto ha dejado miles de víctimas mortales, principalmente en territorio libanés. Las autoridades locales reportan más de 2.800 fallecidos, entre ellos al menos 200 niños, lo que subraya la urgencia de un cese definitivo de las hostilidades.
El último encuentro cara a cara entre las partes se había producido el 23 de abril en la Casa Blanca. En esa ocasión, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció una prórroga de tres semanas del alto el fuego y expresó optimismo sobre la posibilidad de un acuerdo histórico entre Beirut y Tel Aviv.

Durante aquella reunión, Trump adelantó que recibiría en Washington al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, para una cumbre bilateral. No obstante, el mandatario estadounidense condicionó ese encuentro de alto nivel a la previa concreción de un acuerdo de seguridad y al cese de los ataques israelíes. Por su parte, el presidente libanés ha reiterado que no aceptará una cumbre directa con el jefe de Gobierno israelí hasta que se garanticen condiciones de seguridad y se complete el retiro de las tropas israelíes.
A diferencia de la sesión anterior, ni Marco Rubio ni Donald Trump estuvieron presentes en las conversaciones de este jueves, ya que ambos se encuentran de visita oficial en China. Trump fue recibido con gran pompa por el presidente Xi Jinping, en el marco de gestiones para que Pekín contribuya a resolver la crisis con Irán, pese a que el gigante asiático es uno de los principales socios de Teherán, junto a Rusia.
“Dijo que no suministraría material militar… Lo afirmó con fuerza”, declaró Trump a Fox News tras su encuentro con Xi. El inquilino de la Casa Blanca también afirmó que Xi expresó su voluntad de colaborar en la reapertura del estrecho de Ormuz. “Él dijo: ‘si puedo ser de alguna ayuda, estaré encantado de ayudar’”, aseguró Trump, aunque ninguna fuente oficial china confirmó estas declaraciones.
Según la Casa Blanca, Beijing y Washington acordaron durante la cumbre que el estrecho de Ormuz debía permanecer abierto para garantizar la libre circulación de productos energéticos.

Por su parte, Teherán informó que, desde el miércoles, la marina iraní autorizó el paso de buques chinos por el estrecho, hecho que atribuyó a las “estrechas relaciones entre ambos países y su asociación estratégica”, según un comunicado del Cuerpo de la Guardia Revolucionario Islámica (CGRI).
En las negociaciones indirectas con Estados Unidos, el régimen iraní exige que cualquier tregua incluya también al Líbano, lo que implica que Israel detenga los ataques contra Hezbollah. Estados Unidos, por su parte, insta a las autoridades libanesas a desarmar al grupo terrorista chií proiraní.
El Departamento de Estado señaló que las conversaciones en Washington buscan romper de forma decisiva con el enfoque de las últimas dos décadas, que permitió a grupos terroristas atrincherarse, enriquecerse, socavar la autoridad del Estado libanés y poner en riesgo la frontera norte de Israel.
Hezbollah reiteró el jueves su rechazo a estas negociaciones. Uno de sus diputados, Ali Ammar, calificó el proceso como una “concesión gratuita” a Israel. La semana pasada, Rubio afirmó que un acuerdo de paz entre Israel y Líbano es “inminentemente posible” y debería concretarse en el corto plazo. A su vez, señaló al grupo Hezbollah como el principal obstáculo para el avance de las negociaciones.
“El problema entre Israel y Líbano no es Israel o Líbano, es Hezbollah”, declaró en una rueda de prensa. El jefe de la diplomacia estadounidense instó a las autoridades libanesas y a su Ejército a “empezar a plantar cara” al grupo terrorista y proceder a su desarme.
(Con información de AFP)
Fuente: Infobae