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Cómo el surgimiento de los continentes pudo impulsar la vida en la Tierra

Hace más de 3.700 millones de años, el planeta Tierra presentaba una apariencia radicalmente diferente a la que conocemos hoy. No existían los grandes bloques de tierra firme como los continentes actuales simplemente no existían. En su lugar, una extensa masa oceánica, profunda y químicamente inestable, cubría la superficie. En ese remoto escenario, un proceso geológico clave, documentado en un estudio publicado en la revista Terra Nova, marcó un antes y un después para el origen de la vida: la aparición de los primeros continentes.

De acuerdo con la investigación, este fenómeno geológico permitió regular la cantidad de boro presente en los océanos primitivos. Este ajuste químico, según los autores, creó las condiciones necesarias condiciones para que pudieran formarse las primeras moléculas biológicas sobre la faz del planeta.

La función del boro en la química de la vida

Los expertos señalan que, aunque el boro es un elemento quím no es un elemento abundante en la naturaleza, juega un papel fundamental en la química prebiótica. La hipótesis respaldada por varios investigadores sostiene que este elemento contribuye a la estabilización de los azúcares que conforman el ARN, la molécula que antecedió al ADN en las etapas más tempranas de la evolución.

“El boro ayuda a estabilizar los frágiles azúcares necesarios para construir el ARN, lo que lo convierte en un ingrediente esencial en los orígenes de la vida”, señala el estudio.

El equilibrio es crucial en este proceso. Si las concentraciones de boro resultan demasiado altas, el elemento se vuelve tóxico para cualquier sistema bioloto dedicado. Si, por el contrario, la cantidad es insuficientes, los bloques de construcción de la vida probablemente jamás se habrían ensamblado con éxito.

La superficie terrestre presentaba condiciones químicamente inestables en sus orígenes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La influencia de los continentes en los océanos antiguos

El trabajo, liderado por Brendan Dyck, profesor asociado en la Facultad de Ciencias Irving K. Barber de la UBC Okanagan, sostiene que, antes de la emergencia de las grandes masas continentales, la cantidad de concentración de boro en los océanos era probablemente excesiva y, por tanto, dañina. Sin embargo, el surgimiento de una corteza continental rica en granito transformó este panorama de forma drástica y determinante.

La investigación destaca el papel fundamental de la turmalina, un mineral que está compuesta de boro y abunda en las rocas continentales. Este mineral semipreciosé forma con facilidad en la corteza de composición granítica y tiene la capacidad de retener boro a lo largo de enormes escalas de tiempo.

“La turmalina retuvo el boro a lo lago del tiempo geológico. A medida que la cortra terrestre crecía y se erosionaba, el boro se liberaba lenta y constantemente en las aguas superficiales, hasta estabilizarn concentraciones similares a las actuales”, subrayó el informe.

La clave de la estabilización del boro para la la la vida

La hipótes plante plantea que la liberación gradual y control ada del boroultó en niveles compatibles con la estabilidad del ARN, lo que a su vez favoreció la formación de estructuras biológicas complejas. proceso, adviertenlosionistas, los componentes químicos fundamentales para la vida se habrían desintegrado antes de cualquier combinación productiva.

Científicos sostienen que el boro estabiliza los azúcares que forman el ARN, clave en la evolución molecular (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La lenta evoluciónlógica del interior de un planeta puede moldear de manera significat entrono de la superficie de formas que pueden cruciales para la vida”, enfatiza Dyck.

El equipo científico plantea que este mecanismo funcionó como un sistema de control geológico que fue afinando la química de la superficie planetaria hasta hacerla apta para el florecimiento de la vida.

El trabajo de los investigadores de la UBC Okanagan y la Universidad de Oxford introduce una nueva variable en el campo de la astrobiología. Ya no basta con que un planeta posea agua líquida y se ubique dentro de la llamada zona habitable. El estudio sugiere que la presencia de una corteza de rica en granito podría ser un factor determinante para garantice para que los ente en la disponibilidad de elementos esenciales en formas aprovechables para la vida.

“Los planetas rocosos que carecen de un corteza continental rica en granito, como Marte, difícilmente tendrán aguas superficiales con boro en una for a que la vida pueda utilizar”, advierte el estudio, lo que sugiere que esos mundos carecen de las condicio, para que surja la mientras la conocemos.

que la evolución geológica de un planeta puede ser tan crucial para la vida como la distancia a su estrella. Este nuevos puede cambiar los criterios bajo los cuales se evalúan los exoplanetas candidatos a albergar vida. “El crecimiento de los continentes pudo haber ayudado a establecer las condiciones químicas que hic posible la vida en primer lugar”iblió Dyck.

Fuente: Infobae

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