El planeta rojo sigue revelando secretos de su pasado. Por primera vez, un grupo internacional de investigadores logró demostrar que el agua tuvo un rol fundamental en la creación de los minerales identificados por el rover Perseverance de la NASA dentro del cráter Jezero. Este descubrimiento muestra una firma mineral compartida entre rocas con orígenes distintos, ofreciendo nuevas claves sobre la historia húmeda y dinámica que alguna vez tuvo Marte.
Durante más de tres años y medio de exploración, el rover Perseverance recorrió el cráter Jezero y recopiló información que transformó la comprensión de la historia mineralógica marciana. Una investigación encabezada por Elise Clavé, del Instituto de Investigación Espacial de Berlín, examinó muestras de tres formaciones rocosas con composiciones químicas distintas dentro de la zona. Pese a sus diferencias —rocas ígneas surgidas de magma solidificado y rocas sedimentarias depositadas por antiguas corrientes de agua—, todas comparten una mezcla de minerales notablemente similar: carbonatos ricos en hierro y magnesio, sílica hidratada y filosilicatos.
De acuerdo con los geólogos, estos minerales únicamente pueden generarse en presencia de agua líquida. El estudio, divulgado en el Journal of Geophysical Research: Planets, señala que la formación de carbonatos detectados en Jezero alcanzó hasta un 16% en peso en algunas muestras.
“Estos carbonatos se originaron a partir de una reacción química entre las rocas y el dióxido de carbono, favorecida por el agua”, explicó el equipo liderado por Clavé.

SuperCam: la lupa láser del Perseverance
Para determinar la composición de las rocas sin necesidad de contacto físico, la misión empleó el instrumento SuperCam, que analiza minerales a distancia mediante pulsos láser. Esta tecnología posibilitó la elaboración de un mapa detallado de la mineralogía de las tres formaciones. El enfoque multi-técnica de SuperCam nos permitió obtener una imagen consistente de la presencia de minerales a lo largo de todo el cráter.
El hallazgo clave radica en la abundancia de minerales carbonatados que contienen elementos como hierro y magnesio. Según la publicación, este tipo de minerales no solo requiere agua para formarse, sino que su proceso de creación habría ayudado a capturar enormes cantidades de dióxido de carbono, retirándolo de la atmósfera marciana durante millones de años.
El enfriamiento de Marte y el rol de los minerales
El equipo científico plantea que el proceso de carbonatación observado en Jezero pudo haberse repetido a escala planetaria.
“Si las rocas marcianas siguieron un proceso similar, podrían haber atrapado una parte sustancial del carbono atmosférico”, sostienen los autores.
Este fenómeno, según la investigación, habría contribuido al enfriamiento global que transformó Marte de un planeta posiblemente habitable y rico en agua a un entorno árido y frío.

Gemas marcianas: ciencia, no joyería
Más allá del cráter Jezero, otros estudios indican que la superficie de Marte contiene minerales que, en la Tierra, forman piedras preciosas como rubíes, zafiros y ópalos. La presencia de corindón —el mineral base de los rubíes y zafiros— fue confirmada en rocas analizadas por el espectrómetro de infrarrojo cercano del Perseverance.
No obstante, los expertos aclaran que estos minerales no tienen la calidad de las gemas terrestres.
“No se trata de gemas como las que se encuentran en las joyerías; se formaron en segundos por el impacto de asteroides y son extremadamente pequeñas”, explicó Candice Bedford, investigadora de Purdue University.
Las muestras de corindón halladas en Marte son del tamaño de un guijarro, mientras que los cristales de ópalo son aún más pequeños, de menos de un milímetro.

La ciencia detrás de los cristales marcianos
Aunque la minería de gemas en Marte no tiene sentido económico —como señaló el CEO de AstroForge, Matt Gialich—, la presencia de estos minerales posee un valor científico considerable. Los ópalos, por ejemplo, son conocidos en la Tierra por su capacidad para conservar rastros de formas de vida microscópicas.
“La estructura de los cristales de ópalo puede preservar biosignaturas de bacterias”, sostuvo Vivian Sun, científica de la NASA.
La posibilidad de encontrar pruebas directas de vida pasada en Marte dependerá de futuras misiones que puedan traer muestras a la Tierra, una tarea que sufrió retrocesos debido a la cancelación de una misión estadounidense en noviembre pasado.
La geología de Marte, con un sistema tectónico más simple que el de la Tierra, permite acceder a rocas mucho más antiguas.
“Analizar estos minerales puede responder preguntas fundamentales sobre la formación de los planetas terrestres”, afirmó Vivian Sun.
Para la comunidad científica, cada fragmento mineral recolectado por el Perseverance representa una página del archivo natural que conserva la evolución de Marte y, en última instancia, del propio sistema solar.
Fuente: Infobae