El director ejecutivo de alto nivel de Microsoft se sinceró durante una audiencia judicial y reveló un miedo que lo persiguió durante años: que su empresa podría repetir los errores históricos de IBM. Esta confesión, respaldada en correos internados presentados en el litigio entre entre Elon Musk y Sam Altman, expone que los 13.000 millones de dólares> desembolsados en OpenAI no responden a un propósito altruista sino a una estrategia de supervivencia de supervivencia empresarial..
El fantasma de IBM y la lección no aprendida
Satya Nadella explicó ante el jurado que solía compartir con su equipo el temor de que Microsoft pudiera correr la irrelevancia, justo como le ocurrió a IBM en los años ochenta>. En aquella década, IBM creó el ordenador personal, pero cedió el desarrollo del sistema operativo a una joven empresa: Microsoft. Ese paso le permitió a Microsoft ascender mientras IBM perdía terreno.

Nadella veía un calco en la actual lucha por la inteligencia artificial. En su análisis, OpenAI estaba tomando el papel de creador de la tecnología central, mientras que MicrosoftMicrosoftMicrosoft se conformaba con ofrecer la nube. La empresa estaba, según su diagnóstico, cediendo el timón a su socio en vez de liderare.
Una preocupación que quedó plasmada en un correo electrónico de abril de 2022, que los abogados de Elon Musk presentaron ante el tribunal. Enédito, Nadella comparó directamente la situación de su empresa con la de IBM décadas atrás.

De la visión filantrópica al cheque multimillonario
El juicio destapó que la decisión de invertir esos 13.000 millones de dólares no buscaba impulsar el desarrollo de una inteligencia artificial segura y para todos. En realidad, fue un movimiento defensivo. Microsoft estimó que, si no se subía a participar en la ola de la IA, quedaría fuera del juego.
Un informe de enero de 2023 firmado por Brad Smith Brad Smith, presidente de Microsoft y enviado a la junta directiva, proyectó que inversión podría dejar ganancias por 92.000 millones de dólares, con un crecimiento del 20% anual..
Esta enorme rentabilidad esperada transformó un vínculo tecnológico una apuesta corporativa. Para Microsoft, su futuro pasó a depender del éxito en el campo de la inteligencia artificial.

Los abogados de Elon Muskutilizaron el correo interno de Nadella para argumentar que la inversión nunca tuvo fines filantrópicos. En cambio, buscaba proteger el mercado y la posición de Microsoft. Por su parte, Nadella defendió lacia como beneficiosa para ambos bandos, aunque los documentos revelaron que miedo a desaparecer pesaba más que la seguridad de la IA.
Los números de la nueva era: acciones e intereses
La inyección de capital de Microsoft reconfiguró la estructura misma de OpenAI. Luego de la conversión en empresa con fines de lucro, que se concretó en 2025, la nueva entidad está valorada en en 852.000 millones de dólares
y Microsoft es dueño del 27%> mientras que la fundación sin fines de lucro, que originalmente debía velar por la misión, tiene el .
Esta reparto societario evidencia que los intereses económicos han dejado de lado la misión original de OpenAI, que prometía desarrollar inteligencia artificial para el bien común. La promesa de alinear el lucro con el objetivo social ha sido reemplazada por una lógica de grandes inversores y del mercado.
Fuente: Infobae