Si ha notado que sus pasos son ahora más lentos que antes, podría tratarse de un indicio temprano de problemas auditivos y una razón de peso para programar una evaluación con un especialista. Así lo revela una reciente investigación desarrollada por Apple en conjunto con la Universidad de Michigan, que analizó datos de más de 57.000 usuarios de iPhone y confirmó una correlación significativa entre la pérdida de audición y una marcha más pausada.
La conexión entre el oído y el paso
La relación entre la disminución de la capacidad auditiva y la velocidad al caminar es compleja y aún no se comprende por completo. Los expertos, como el Dr. Frank Lin, médico del equipo de salud de Apple, explican que la pérdida auditiva obliga al cerebro a realizar un esfuerzo adicional para procesar los sonidos del entorno, lo que puede desviar recursos cognitivos de otras funciones motoras esenciales, incluyendo la marcha.

Además, el oído interno no solo es responsable de la audición, sino también del equilibrio. Cuando este se ve afectado, las personas tienden a caminar con mayor precaución y a un ritmo más reducido para evitar caídas, lo que se traduce en una velocidad menor. La capacidad para desplazarse con seguridad también depende de señales auditivas sutiles, como el sonido de los propios pasos o los ruidos del entorno. Si esta información auditiva falta, el cerebro debe compensar la ausencia de estas referencias, lo que puede afectar la confianza al caminar y provocar una marcha más lenta.

Asimismo, la conciencia de tener problemas auditivos puede llevar a las personas a moverse con más cautela. El aislamiento social que suele acompañar a la pérdida de audición también puede influir negativamente en la actividad física y, por ende, en la velocidad al caminar.
Velocidad al caminar: ¿el sexto signo vital?
La velocidad al caminar es considerada por muchos médicos como un “sexto signo vital”, ya que refleja el funcionamiento coordinado de varios sistemas clave del organismo: el corazón, los pulmones, los músculos y el sistema nervioso. Un paso ágil y constante suele asociarse con un buen estado de salud general y un menor riesgo de complicaciones médicas. Por el contrario, una ralentización en la marcha puede ser una señal temprana de problemas de salud subyacentes, incluyendo déficits auditivos.

El estudio: tecnología y datos masivos al servicio de la salud auditiva
Desde 2019, Apple ha investigado distintos aspectos de la audición y la exposición al ruido. Gracias a la incorporación en 2024 de funciones específicas para evaluar la audición y el uso de audífonos a través del iPhone y los AirPods, la compañía pudo recopilar datos de 57.183 personas que aceptaron participar mediante la app Apple Research. La velocidad al caminar se midió de manera objetiva, utilizando los sensores de los teléfonos durante actividades cotidianas, y se promedió la información recogida hasta un año antes y después de cada prueba auditiva.
Los resultados del estudio confirman que la velocidad al caminar disminuye con la edad y que existe una asociación clara entre pérdida auditiva y marcha lenta, especialmente en adultos mayores de 60 años.

La Dra. Carrie Nieman, profesora asociada de otorrinolaringología en la Universidad Johns Hopkins, subraya el valor de contar con información objetiva y a gran escala, algo inédito en la investigación tradicional sobre salud auditiva y movilidad. El estudio también respalda investigaciones previas que vinculan la pérdida auditiva con demencia, depresión, soledad y un mayor riesgo de caídas. Sin embargo, aunque los audífonos han demostrado reducir el deterioro cognitivo y el riesgo de caídas en adultos mayores, aún no se ha comprobado que mejoren la velocidad al caminar, según la Dra. Nieman.

Recomendaciones prácticas para cuidar la audición y la movilidad
Los especialistas aconsejan realizarse pruebas de audición periódicas, incluso antes de notar síntomas, para contar con un historial de referencia. Si tienes un iPhone o un iPad actualizado y unos AirPods Pro de segunda o tercera generación, puedes hacer una prueba auditiva desde casa usando la app Salud o Ajustes. También existen aplicaciones gratuitas, como la de la Universidad Johns Hopkins, que permiten evaluar el umbral auditivo de cada oído. Además, es posible monitorear la velocidad al caminar con la app Salud del iPhone o mediante dispositivos como pulseras Fitbit, Garmin o Samsung.
Fuente: Infobae