El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que su administración trabajará para conseguir la excarcelación de todos los presos políticos en Venezuela. Además, volvió a elogiar a la presidenta encargada del país sudamericano, Delcy Rodríguez, en un contexto marcado por dudas sobre el ritmo de las liberaciones tras la aprobación de la ley de amnistía promovida por el chavismo.
“Vamos a sacarlos a todos”, declaró Trump ante la prensa en la Casa Blanca, momentos antes de emprender una visita oficial a China. El líder republicano también destacó que “Delcy está haciendo un gran trabajo” y aseguró que la ciudadanía venezolana “está eufórica con lo que ha pasado”.
Estas declaraciones se produjeron semanas después de que el gobierno de Rodríguez diera por concluido, el pasado 24 de abril, el proceso de implementación de la ley de amnistía aprobada por la Asamblea Nacional de Venezuela. Desde el chavismo se sostiene que más de 8.000 personas recibieron beneficios judiciales o penitenciarios, aunque familiares de detenidos y organismos internacionales ponen en duda esas cifras.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió la semana pasada que apenas 186 personas recuperaron su libertad plena, mientras que otras 554 abandonaron las cárceles bajo medidas cautelares.
Trump también respaldó la política de acercamiento impulsada por Washington hacia Caracas, luego de la captura y salida del poder del exdictador venezolano Nicolás Maduro, ocurrida en enero con apoyo estadounidense.
“Nosotros, como saben, permitimos que liberaran a muchos y ellos han dejado en libertad a muchos de los presos políticos”, señaló el mandatario republicano.

Tras la caída de Maduro, la Casa Blanca puso en marcha un plan estructurado en tres fases —estabilización, reconstrucción y transición— con el objetivo de normalizar la situación política y económica de Venezuela. Funcionarios del Departamento de Estado indicaron en los últimos días que la primera etapa ya ha concluido.
Este nuevo escenario político ha abierto las puertas al regreso de grandes compañías energéticas estadounidenses al país caribeño, luego de un alivio parcial de las sanciones económicas sobre el sector petrolero venezolano.
“Tenemos a Exxon, tenemos a Chevron, tenemos a todas las grandes compañías entrando al país caribeño”, afirmó Trump. “Y Venezuela ahora está generando más dinero del que han generado en los últimos 25 años”, agregó.
Entre las empresas mencionadas por el mandatario figuran ExxonMobil y Chevron, que han retomado operaciones y negociaciones en Venezuela tras años de restricciones financieras y comerciales.
La administración republicana considera que la apertura económica debe derivar posteriormente en una transición política que conduzca a elecciones “libres y transparentes”. Sin embargo, persisten interrogantes sobre los próximos movimientos del chavismo y la velocidad del proceso de normalización institucional.

Sectores de la oposición venezolana y organizaciones de derechos humanos critican que Washington no incremente la presión sobre Caracas para acelerar la liberación total de los presos políticos y establecer una fecha para nuevos comicios presidenciales.
Mientras tanto, las fuerzas contrarias al chavismo exigen garantías electorales y un cronograma claro para la transición democrática. La principal dirigente opositora venezolana, María Corina Machado, ha insistido en las últimas semanas en la necesidad de convocar elecciones bajo supervisión internacional.
En paralelo, Trump volvió a generar controversia al reiterar una propuesta sobre el futuro político de Venezuela. El mandatario afirmó que evalúa “seriamente” la posibilidad de convertir al país sudamericano en el estado número 51 de Estados Unidos.
Esta iniciativa provocó rechazo tanto dentro del chavismo como en la oposición venezolana. Rodríguez descartó esa posibilidad y remarcó que Venezuela “es un país soberano”. Machado también rechazó la idea y sostuvo que cualquier transición debe preservar la independencia nacional.
Fuente: Infobae