La emisión del miércoles 13 de mayo de La Promesa dejó al descubierto que la misteriosa «Mercedes del Amor» no era otra que Leocadia, según la revelación que hizo Pía. Este hallazgo apunta directamente a la implicación de Leocadia en la muerte de Jana, sacudiendo las bases de la convivencia en el palacio y dejando en claro que las consecuencias aún no terminan.

El jueves 14: violencia y revelaciones
El próximo episodio, número 834, que se emitirá el jueves 14 de mayo, mostrará una escalada de tensión entre Alonso y Lorenzo, quienes casi llegan a los golpes por la disputa en torno a Curro y su lugar en la familia. Leocadia intentará calmar los ánimos, pero fracasará en su mediación. El marqués le reprochará de forma directa que haya sugerido celebrar una boda en el mismo sitio donde murió la madre de Curro, lo que desatará una nueva ola de crueldad y resentimiento.
Además, la presencia del periodista Aníbal Esparza en el palacio será otro detonante. En el capítulo anterior, emitido el miércoles 13, Alonso había optado por proteger el nombre de la familia al no poder denunciar las graves acusaciones, poniendo a Curro en el centro de la atención mediática como protagonista de una crónica social. Esta decisión provocó la ira de Lorenzo y Leocadia, quienes rechazaron rotundamente que un hijo bastardo como Curro representara al linaje, generando una fractura interna entre los señores.
El jueves, la confrontación subirá de nivel. Alonso no solo responderá con palabras, sino que la situación se precipitará al borde de la violencia física. Aunque Leocadia tratará de evitar lo peor, recibirá una dura recriminación del marqués, quien le echará en cara haber elegido el escenario de la boda, vinculándolo con el trágico pasado familiar. Esta escena consolida la grieta emocional y social dentro de La Promesa.
Secretos y tensiones en el servicio
Mientras tanto, la llegada del periodista Aníbal Esparza altera la calma de la servidumbre. Ángela y Curro intentarán mostrar una fachada serena durante la entrevista, y ella lo animará a resolver sus diferencias con Pía para evitar que la hostilidad se propague hacia afuera. En la planta de servicio, Adriano, que ha fracasado en su intento de memorizar el espacio para compensar su ceguera (siguiendo la recomendación de Jacobo), se sentirá devastado por la posibilidad de haber puesto en riesgo a uno de sus hijos. Martina lo abrazará en un momento de vulnerabilidad, y Jacobo, testigo silencioso, optará por no intervenir, reflejando un clima de inseguridad contenida.
Por su parte, Petra convencerá a Pía de que se aleje definitivamente de los Pellicer, argumentando que el daño causado es irreversible y que cualquier intento de retorno sería inútil. La situación de Santos empeora: adopta una actitud cada vez más hostil y evasiva con su padre, quien empieza a sospechar que la muerte de Ana no fue un accidente, lo que abre un nuevo frente de conflicto.
Finalmente, Alonso volverá a tomar la iniciativa con respecto a los secretos de la casa. Después de llamar a Vera, le confesará que conoce su verdadera identidad como Mercedes de Carril, dejándola en estado de shock. Este giro amplía la amenaza de un escándalo y agrega nuevas líneas de tensión a la serie.
Fuente: Infobae