Hallazgo de diamante de 3,09 quilates en Arkansas conmueve a Estados Unidos

Una jornada de excavación que comenzó como un escape inesperado terminó convirtiéndose en un momento histórico para Keshia Smith, una mujer oriunda de Pensilvania que, mientras buscaba piedras preciosas en el Parque Estatal Crater of Diamonds, en Arkansas, desenterró un diamante blanco de 3,09 quilates. El hallazgo fue anunciado por el Departamento de Parques Estatales de Arkansas a través de sus redes sociales, generando una rápida repercusión tanto por el tamaño de la gema como por la emotiva historia personal que la rodea. No fue una piedra común: su descubrimiento ocurrió en medio de un profundo duelo familiar.

Smith llegó al parque en compañía de su novio Joey y su hermano Kirim. Detrás de ella había meses de sufrimiento: en octubre había perdido a su hijo y apenas una semana antes de viajar, había sepultado a su padre. La visita al parque, en ese contexto, representó un respiro inesperado. Según declaraciones recogidas por la cadena KAIT 8, Smith confesó:

“He sentido muchísima presión estos últimos seis meses. En octubre perdí a mi hijo y hace una semana enterramos a mi padre. ¡Ha sido muy duro! De verdad necesitaba esto. Recé mucho por ello, ¡y todavía no puedo creer que haya sucedido!”

El momento exacto del hallazgo ocurrió en la ladera sur del parque, un terreno volcánico que caracteriza a esta zona. Mientras ella y sus acompañantes cavaban con la esperanza de toparse con una gema, Smith extrajo una roca blanca y brillante que, según describió, tenía una forma peculiar que le recordaba un corazón. La emoción fue tal que mostró la piedra a otros visitantes, quienes le sugirieron llevarla al personal del parque para que la evaluaran profesionalmente.

El descubrimiento de Smith representa el segundo diamante más grande encontrado en el parque en lo que va del año, según los registros oficiales (@ArkansasStatePark)

En el Parque Estatal Crater of Diamonds, cualquier persona puede solicitar de manera gratuita la identificación de las rocas que encuentra. Al llegar al centro de atención, Smith fue recibida por la intérprete Sarah Bivens, quien notó de inmediato su entusiasmo. Bivens comentó:

“Smith irradiaba alegría desde el momento en que entró por la puerta. No es raro encontrar diamantes grandes como este durante la primera hora de excavación. A veces, creo que estos hallazgos están predestinados”

Las palabras de la empleada del parque reflejaron la atmósfera especial que rodeó la experiencia de la visitante.

El diamante blanco de 3,09 quilates se convirtió, de inmediato, en el segundo más grande registrado en el parque en lo que va del año. Pero su valor no es solo numérico. Siguiendo una sugerencia de la comunidad del parque, Smith decidió bautizar la gema como “Diamante Za’Novia Liberty”, un nombre que rinde homenaje a sus nietos y conmemora el 250 aniversario de los Estados Unidos, que se celebra este año. La cuenta oficial de los Parques Estatales de Arkansas compartió una imagen de la piedra sostenida en la palma de una mano, acompañando así la difusión del hallazgo.

El personal del parque y la comunidad celebraron el hallazgo como un símbolo de esperanza y renovación para Smith, en un lugar con una rica historia de descubrimientos (@ArkansasStatePark)

El Crater of Diamonds no es un parque cualquiera. Inaugurado en 1972, es reconocido mundialmente como el único lugar donde cualquier persona puede buscar y extraer diamantes naturales directamente desde su fuente volcánica original. A lo largo de su historia, ha sido escenario de más de 37.000 hallazgos de diamantes por parte de visitantes. Entre sus registros más famosos destaca el “Tío Sam”, un diamante de 40,23 quilates, considerado el más grande jamás descubierto en territorio estadounidense.

Ubicado en el condado de Pike, el parque se ha consolidado como un destino único para aficionados y familias que buscan la emoción de encontrar una joya natural. Su política de “lo que encuentres, es tuyo” ha motivado a miles de personas a explorar su terreno de origen volcánico. Para muchos, la experiencia combina el desafío de la búsqueda con la oportunidad de vivir una aventura geológica y natural inolvidable.

Para Keshia Smith, el hallazgo significó mucho más que una piedra preciosa. Representó un rayo de luz después de meses de oscuridad. El diamante se ha convertido en un símbolo que une la memoria de su hijo y su padre con un nuevo comienzo. El parque, fiel a su tradición de celebrar los descubrimientos de sus visitantes, acompañó este episodio con palabras de aliento y reconocimiento, reafirmando su reputación como un lugar donde la naturaleza y las historias personales se entrelazan de manera inesperada.

Fuente: Infobae

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