La inquietud ha regresado al círculo íntimo de Carmen Cervera, la baronesa Thyssen. Apenas unos días después de recibir el alta médica en la clínica Teknon de Barcelona, donde estuvo hospitalizada por una neumonía grave, la aristócrata habría enfrentado un nuevo contratiempo en su estado de salud que encendió las alarmas familiares. Aunque su evolución sigue siendo favorable y permanece en reposo en su finca de Mas Mañanas, ubicada en Sant Feliu de Guíxols, la situación obligó a que su hijo, Borja Thyssen, tuviera que volver de emergencia a Barcelona para estar a su lado.

A sus 83 años, Tita Cervera atraviesa uno de los periodos más complejos de su salud en los últimos tiempos. El cuadro respiratorio que padeció a finales de abril requirió una intervención rápida de los médicos y una vigilancia rigurosa. Luego de varios días internada y tras mostrar una mejoría considerable, pudo salir del centro hospitalario y seguir su recuperación en la calma de su residencia en la Costa Brava. No obstante, justo cuando todo parecía encaminarse, una nueva alerta sobre su bienestar volvió a generar preocupación en su entorno más próximo.
De acuerdo con información publicada por la revista Semana, Borja Thyssen se enteró de este inesperado retroceso apenas dos jornadas después de que su madre regresara a Mas Mañanas. El hijo mayor de la baronesa no titubeó en reorganizar sus compromisos y viajar de inmediato desde Madrid para acompañarla en este difícil trance. El esposo de Blanca Cuesta permaneció junto a su madre hasta verificar que la situación estuviera bajo control y que la evolución volviera a ser positiva. Solo entonces decidió retornar a la capital para reanudar sus obligaciones profesionales y personales.
Durante todo este episodio, la familia ha estado completamente dedicada a la baronesa. Sus hijas, Carmen y Sabina, tampoco se han apartado de ella y siguen atentas a cada etapa de su restablecimiento. De hecho, durante los días de internamiento se dio una escena poco común y muy comentada: los tres hermanos coincidieron en los alrededores de la clínica Teknon junto a Blanca Cuesta, demostrando que la salud de su madre se ha convertido en la prioridad absoluta para todos.
Preocupación por el delicado estado de Tita Cervera

La frágil condición de salud de Tita Cervera también ha puesto atención en ciertos hábitos que alarman a sus seres queridos. Fuentes cercanas indican que la baronesa sigue fumando pese a las indicaciones médicas y a los reiterados ruegos de sus hijos para que deje el tabaco de forma definitiva. Esta costumbre habría complicado especialmente su recuperación pulmonar y mantiene en vilo a quienes la rodean.
A pesar del sobresalto y la preocupación evidente, quienes conocen bien a Tita Cervera resaltan que conserva intacto su espíritu fuerte y optimista. La coleccionista de arte continúa enfrentando esta etapa con calma y con el deseo de sanarse pronto para retomar gradualmente su vida cotidiana. Según reportan desde su entorno a la revista mencionada, la baronesa suele despedirse de sus allegados con una frase que resume su actitud frente a este complicado momento: “Nos veremos pronto”. Un mensaje de esperanza con el que busca tranquilizar a quienes siguen pendientes de su evolución día a día.
Mientras tanto, el equipo médico mantiene una supervisión estrecha sobre su recuperación para impedir cualquier posible recaída. La meta actual es que Tita Cervera recupere energías y logre dejar atrás por completo este difícil capítulo de salud que ha angustiado tanto a su familia como a sus amigos más cercanos.
Fuente: Infobae