El Reino Unido y Francia liderarán este martes una cumbre virtual con ministros de Defensa de más de 40 naciones, con el objetivo de impulsar una operación multinacional que permita reabrir y garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz. Este movimiento se da en medio del conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán, y las crecientes tensiones diplomáticas entre Washington y Pekín, previo al viaje del presidente estadounidense, Donald Trump, a China.
Según informó el Gobierno británico, el secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, y su par francesa, Catherine Vautrin, presidirán el encuentro. Durante la reunión, los participantes analizarán y presentarán “sus contribuciones militares a la misión defensiva de reabrir y asegurar el estrecho de Ormuz cuando las condiciones lo permitan”.
Healey señaló que Londres y sus aliados quieren pasar de las conversaciones diplomáticas a la acción concreta. “Estamos transformando los acuerdos diplomáticos en planes militares concretos para restablecer la confianza en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz. Cuando copresida esta reunión de naciones de todo el mundo, nuestra labor será asegurarnos de que no solo hablamos, sino que estamos preparados para actuar”, expresó el funcionario en un comunicado oficial.
El Ejecutivo británico agregó que la cumbre se sustentará en los “importantes avances” logrados en semanas recientes por planificadores militares de 44 países “de todos los continentes”, proceso encabezado por Londres. La convocatoria coincide con el despliegue del HMS Dragon en Oriente Medio, uno de los buques de guerra más relevantes del Reino Unido, para apoyar “una futura misión multinacional que asegure el estrecho de Ormuz y salvaguarde la libertad de navegación cuando las condiciones lo permitan”.
El estrecho de Ormuz permanece bloqueado desde el 28 de febrero, tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Por esta ruta marítima transita cerca del 20% del petróleo mundial que se transporta por mar, lo que ha disparado la preocupación internacional por el suministro energético y el comercio global.

Washington y Teherán continúan negociando un acuerdo de paz, aunque las propuestas más recientes han sido rechazadas por ambas partes. Este lunes, Trump advirtió que el alto el fuego vigente desde abril con Irán es “increíblemente frágil”.
Paralelamente, la visita oficial de Donald Trump a China esta semana estará marcada por las discrepancias entre Washington y Pekín en torno a Irán. China es el principal comprador internacional de crudo iraní, a pesar de las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos.
El Departamento del Tesoro estadounidense anunció este lunes sanciones contra 12 personas y entidades acusadas de facilitar la venta y el transporte de petróleo iraní hacia China. Esta medida coincidió con los preparativos del secretario del Tesoro, Scott Bessent, para reunirse con el viceprimer ministro chino He Lifeng en Seúl.
En Pekín, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, calificó la diplomacia de alto nivel entre ambos países como “insustituible”. “China está dispuesta a trabajar con Estados Unidos con espíritu de igualdad, respeto y beneficio mutuo, para ampliar la cooperación, gestionar las diferencias e inyectar más estabilidad y certeza a un mundo volátil e interconectado”, declaró.
Consultado sobre la presión estadounidense contra Irán, Guo sostuvo que la postura china frente a ese país es “coherente” y aseguró que Pekín continuará desempeñando “un papel positivo” para promover un alto el fuego y negociaciones de paz.

Durante su estancia en Pekín, Trump adelantó que también discutirá con Xi Jinping la venta de armas estadounidenses a Taiwán, uno de los principales puntos de fricción entre ambas potencias.
Consultado sobre si Estados Unidos debe seguir vendiendo armamento a la isla, Trump respondió: “Voy a tener esa discusión con el presidente Xi”. El mandatario agregó: “Al presidente Xi le gustaría que no lo hagamos, y tendré esa discusión. Es una de las muchas cosas de las que hablaré”.
Trump también se refirió al riesgo de una invasión china sobre Taiwán y expresó: “No creo que ocurra”. Luego añadió: “Creo que estaremos bien. Tengo una muy buena relación con el presidente Xi. Él sabe que no quiero que eso ocurra”.
El mandatario estadounidense sostuvo además que Estados Unidos está “muy, muy lejos” de Taiwán en comparación con China.
La Casa Blanca indicó que Trump viajará acompañado por importantes empresarios estadounidenses, entre ellos Elon Musk y el director ejecutivo de Apple, Tim Cook. La agenda incluirá conversaciones sobre comercio y seguridad internacional.
Fuente: Infobae