No data was found

Juliette Binoche: coordinadores de intimidad limitan la autenticidad actoral

La reconocida actriz francesa Juliette Binoche, ganadora de un premio Oscar, ha generado debate tras sus recientes declaraciones sobre los coordinadores de intimidad en el cine. En una entrevista concedida al diario británico The Guardian, con motivo del estreno de su documental In-I In Motion, Binoche afirmó que la presencia de estos profesionales no es suficiente para lograr interpretaciones auténticas en escenas románticas o de alto contenido físico. Según la actriz, los intérpretes deben estar dispuestos a superar sus propios límites para alcanzar una verdad emocional genuina frente a la cámara.

El documental In-I In Motion marca el debut de Binoche como directora y fue presentado en el pasado Festival de San Sebastián. La obra documenta seis meses de ensayos de danza contemporánea junto al aclamado bailarín británico Akram Khan, mostrando un proceso creativo profundo y exigente.

En las declaraciones recogidas por The Guardian, Binoche señaló que, cuando se imponen normas formales de consentimiento para cada movimiento, “el cuerpo se convierte en un puzle”. La actriz se mostró partidaria de un enfoque más intuitivo para abordar las escenas íntimas. Al referirse al trasfondo de su proyecto, Binoche puntualizó: “Nuestra película va contra lo que se dice hoy en día, y eso me gusta”.

Protección versus espontaneidad en el plató

Durante la conversación, la intérprete reconoció que valora las medidas de protección para actrices con menos experiencia, pero sostuvo que la verdadera conexión entre intérpretes debe surgir de una necesidad interna, sin depender únicamente de protocolos establecidos.

La actriz Juliette Binoche siempre se ha caracterizado por protagonizar escenas eróticas de alto voltaje

Binoche afirmó contundentemente: “No es tan simple como tener a un coordinador de intimidad en el plató. Cuando actúas una escena amorosa, tiene que venir del corazón, del instinto, de la necesidad. Si en vez de sentir lo que sucede, piensas solo en los movimientos que vas a hacer, entonces estás en una mala situación”.

Además, la actriz argumentó la importancia de vencer la timidez y abordar sin reservas la exposición corporal y emocional, incluso si ello implica atravesar barreras personales. “De verdad tienes que ir más allá de tu zona de confort porque de lo contrario te vuelves una mojigata y no eres veraz con lo que está pasando en la vida”, declaró. Estas afirmaciones subrayan la posición singular de Binoche en medio de los debates recientes sobre seguridad y autonomía en los rodajes.

Juliette Binoche y Jeremy Iron en 'Herida', de Louis Malle, una de las películas más eróticas de la intérprete.

La postura de Binoche contrasta con la de otras figuras del cine, como Kate Winslet o Jennifer Lawrence, quienes han destacado la utilidad de los coordinadores de intimidad tras el auge del movimiento #MeToo. Si bien Binoche reconoce la utilidad de estos profesionales, reivindica que la autenticidad de ciertas escenas solo se alcanza aceptando cierto riesgo y espontaneidad en el set.

En la misma entrevista, Binoche reveló el origen autobiográfico de algunas escenas del documental, particularmente una secuencia inspirada por un asalto que sufrió en su adolescencia. Relató que, durante ese episodio, su agresor intentó estrangularla y ella le desafió diciéndole: “Adelante, hazlo”. El atacante desistió, un gesto que Binoche identifica como un acto de autodeterminación y comprensión del dolor propio. “Mucha gente pasa por eso. En Francia el porcentaje de mujeres que sufren violencia así es enorme”, afirmó la intérprete, resaltando la dimensión colectiva de estas experiencias.

Una nueva faceta como directora

La actriz, que acumula más de setenta largometrajes y un Oscar, asume que el proceso creativo implica exponerse, trabajar sobre lo desconocido y asumir la vulnerabilidad como motor artístico. “Ser principiante significa no saber. Se trata de orientarse hacia una verdad interior. No es cuestión de confianza, sino de permitirse no ser nada”, argumentó Binoche en The Guardian. En la pieza también compartió su visión sobre la dirección cinematográfica: tras décadas de colaboración con grandes realizadores, afirmó haber recogido la intuición de la mayoría de directores para seguir la necesidad interior como punto de partida en el arte.

El documental incluye material filmado por su hermana, la realizadora Marion Stalens, quien grabó cerca de 200 horas de ensayos. Binoche redujo personalmente ese material a las dos horas finales de metraje. La película, compuesta por fragmentos de conversaciones con Akram Khan y escenas de improvisación, culmina con la grabación íntegra de la pieza de danza. The Guardian subraya que el resultado es una obra aún más descarnada y experimental que los papeles más icónicos de la actriz en filmes como Tres colores: Azul o El paciente inglés.

Binoche reside actualmente en París y disfruta de trabajos que la mantienen conectada con su realidad. Acaba de finalizar el rodaje de North Loire, dirigida por Antoine Chevrollier, mientras sostiene distintas colaboraciones internacionales. También protagonizará la próxima película dirigida por Ethan Hawke, que llevará por título Camino real.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER