La fortaleza de Kuélap, uno de los tesoros arqueológicos más emblemáticos del norte peruano, ha recuperado uno de sus frentes más icónicos. La muralla sur, que sufrió un colapso en abril de 2022, ya está completamente restaurada. Esta intervención se enmarca en una estrategia más amplia para reactivar el turismo y consolidar a Amazonas como un destino cultural de primer nivel.
Según la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Amazonas, la restauración de la llaqta permite proyectar que el monumento podría cerrar el año con aproximadamente 80.000 turistas. Este repunte se ve impulsado por la mejora gradual de la conectividad aérea hacia Chachapoyas y el creciente interés de viajeros nacionales y extranjeros por este sitio milenario.
Una reconstrucción piedra por piedra

La directora de la DDC Amazonas, Rocío Sánchez, detalló a la agencia Andina que la recuperación del sector afectado no fue una simple reposición de piedras. Se trató de un trabajo técnico de alta precisión, orientado a devolver al monumento su configuración original. Para lograrlo, el equipo se apoyó en documentación fotográfica y fotogrametría previa al derrumbe, herramientas que permitieron identificar la ubicación exacta de cada elemento lítico desplazado.
Gracias a ese respaldo, cada piedra fue marcada con un código individual y recolocada según su posición original. La primera etapa tomó cerca de cuatro meses debido a la gran cantidad de elementos dispersos tras el colapso. El tramo intervenido alcanza los 17 metros de altura, lo que obligó a emplear equipos especializados y a coordinar el trabajo de arqueólogos, arquitectos, ingenieros y mano de obra local con experiencia en conservación patrimonial. Varios de esos trabajadores tienen trayectoria en Kuélap desde 2004 y recientemente recibieron certificaciones del Ministerio de Trabajo en conservación y tratamiento de piedra.
La restauración también incluyó la reconstrucción del núcleo interior de la muralla, no solo del paramento visible. Se utilizó una argamasa o mortero como aglutinante estructural y se incorporaron geomallas en el interior para reforzar la estabilidad y reducir el riesgo de nuevos desprendimientos.
Hallazgos arqueológicos que asombran

Antes de cualquier intervención estructural, el equipo técnico realizó una investigación arqueológica en la zona afectada. Esa fase, según la titular de Cultura de Amazonas, tomó cerca de seis meses y fue indispensable para habilitar luego los trabajos de drenaje e impermeabilización. Aunque esta decisión retrasó el cronograma, permitió intervenir con mayor sustento científico un sector especialmente sensible del complejo.
Durante esas excavaciones, se descubrieron fragmentos de cerámica, restos óseos y piezas metálicas compuestas por oro, plata y cobre. Estos materiales continúan en análisis especializado para precisar su antigüedad y función. Parte de esas piezas fue trasladada al Museo Brüning para su conservación y posteriormente retornó a Chachapoyas, donde sigue sometida a estudios arqueométricos.
Sánchez también señaló que las investigaciones han permitido identificar evidencias de colapsos antiguos y modificaciones realizadas por los propios chachapoyas para corregir ángulos de las murallas y estabilizar algunas zonas. Incluso se detectaron entierros humanos dentro de ciertas estructuras, un hallazgo que, según la funcionaria, pudo haber contribuido al debilitamiento de sectores específicos del monumento.
Pese a la recuperación del área colapsada, Kuélap todavía enfrenta riesgos. La directora de Cultura de Amazonas reconoció que persisten zonas vulnerables por la humedad, la vegetación invasiva y la fragilidad estructural acumulada con el tiempo. Por ello, los trabajos de conservación continúan y los circuitos de visita se ajustan de manera constante conforme avanzan las investigaciones.
La llaqta de Kuélap permanece abierta al turismo desde agosto de 2023, aunque con rutas modificadas para proteger el monumento y garantizar la seguridad de los visitantes. La zona de la muralla sur será reincorporada al recorrido turístico a fines de mayo, una vez concluyan las obras en el sendero externo afectado por el derrumbe. La idea, según explicó Sánchez, es que el público no solo observe la monumentalidad del sitio, sino también el proceso técnico detrás de su recuperación.
En el frente turístico, los números empiezan a responder a la recuperación del monumento. La DDC Amazonas informó que el complejo cerró 2025 con cerca de 67.000 visitantes y que para este año se proyecta un crecimiento de entre 10 % y 15 %, lo que permitiría alcanzar aproximadamente 80.000 turistas. Durante el feriado largo por Semana Santa, las visitas aumentaron en torno al 20 % frente al mismo periodo del año anterior.
La continuidad de los vuelos hacia Chachapoyas también viene favoreciendo la reactivación del destino, aunque la funcionaria insistió en que se necesita ampliar la oferta aérea para sostener el crecimiento. En paralelo, Kuélap será promovido en próximas actividades organizadas por Promperú y en la feria Perú Travel Mart, como parte de un esfuerzo por reforzar la presencia de Amazonas en el mercado turístico nacional e internacional.
Fuente: Infobae