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Apple e Intel retoman alianza: fabricarán chips para nuevos dispositivos

La relación entre Apple e Intel da un nuevo giro. Ambas compañías alcanzaron un acuerdo preliminar que permitirá que el fabricante de procesadores vuelva a producir chips para algunos dispositivos de la marca de la manzana. Este movimiento se suma a su actual socio, Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC).

Recordemos que Apple, liderada por Tim Cook y próximamente por John Ternus, dejó atrás los procesadores Intel en 2020. Ese año dio el salto definitivo a sus propios chips, los Apple Silicon, comenzando con el M1 en las MacBook Pro y Air de 13 pulgadas y el Mac Mini.

Sin embargo, las negociaciones entre ambas empresas se reanudaron hace más de un año. El objetivo: evaluar una nueva colaboración que impulse el negocio de Intel, acerque la producción de semiconductores a Estados Unidos y garantice a Apple la capacidad de satisfacer su demanda de chips.

Fuentes internas cercanas a las tecnológicas informaron a The Wall Street Journal que, en los últimos meses, se cerró este acuerdo preliminar. Intel volverá a fabricar algunos de los chips que alimentan el hardware de Apple, aunque aún no se han detallado los dispositivos específicos.

Actualmente, Apple depende principalmente de TSMC para la fabricación de chips en sus iPhones, iPads y Macs. No obstante, la empresa busca diversificar proveedores en un mercado golpeado por la escasez de memoria RAM.

Vale la pena recordar que el analista Ming-Chi Kuo ya había adelantado en diciembre de 2023 que Intel fabricaría los procesadores de gama baja de la serie M de Apple. Según Kuo, utilizarían el proceso avanzado 18A, de 2 nanómetros, y estarían listos a partir del segundo trimestre de 2027.

Ese proceso, el más avanzado de Intel, ya está en producción en Estados Unidos. Se emplea actualmente en los procesadores Intel Core Ultra serie 3 (Panther Lake). Para Apple, se espera que estos chips alimenten dispositivos como el MacBook Air y el iPad Pro.

Cabe destacar que el gobierno estadounidense adquirió el año pasado una participación del 10% en Intel. La compañía de microprocesadores ha acumulado pérdidas fiscales en los últimos ejercicios.

Tal como recordó The Wall Street Journal, la administración estadounidense ha impulsado a empresas como Apple a asociarse con Intel para fortalecer la industria local de semiconductores.

En resumen, este acuerdo preliminar marca un hito en la relación entre Apple e Intel. Aunque aún faltan detalles por confirmar, la producción de chips con tecnología de punta en suelo estadounidense podría comenzar en menos de tres años, beneficiando a ambas compañías y a la cadena de suministro global.

Fuente: Infobae

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