8.500 pasos diarios: la clave para mantener el peso tras una dieta

De acuerdo con investigaciones recientes expuestas durante el Congreso Europeo sobre Obesidad celebrado en Estambul, caminar una cantidad específica de pasos al día resulta crucial para conservar el peso luego de finalizar una dieta.

Este método ofrece un objetivo tangible para impedir que los kilos perdidos regresen, contando con el respaldo de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad.

Los especialistas recomiendan alcanzar alrededor de 8.500 pasos diarios como parte del plan de mantenimiento posterior a la pérdida de peso, cifra que surge de un metaanálisis de estudios internacionales.

Esta sugerencia está orientada principalmente a adultos que buscan extender los beneficios de su régimen alimenticio, pues aumentar y sostener dicha cantidad de pasos cotidianos contribuye de forma simple a evitar la recuperación del peso. Los datos fueron recolectados en Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Japón.

Los expertos recomiendan un objetivo concreto de caminata para prevenir el rebote de peso (Imagen Ilustrativa Infobae)

El profesor Marwan El Ghoch, del Departamento de Ciencias Biomédicas, Metabólicas y Neuronales de la Universidad de Módena y Reggio Emilia, lideró la revisión sistemática que analizó 18 ensayos controlados aleatorios con más de 3.700 participantes con sobrepeso u obesidad. Según lo reportado por EurekaAlert,

«el reto más importante y el mayor a la hora de tratar la obesidad es prevenir la recuperación del peso perdido».

En el transcurso de la investigación, los individuos que formaron parte de programas de cambio de hábitos, fusionando alimentación controlada con mayor movimiento diario, lograron un promedio de 8.454 pasos tras la etapa de adelgazamiento y sostuvieron alrededor de 8.241 pasos diarios durante la fase de conservación. Este grupo retuvo la mayor parte del peso reducido, en contraste con aquellos que no incrementaron sus pasos, quienes tendieron a recobrar los kilos perdidos.

Caminar cada día se asocia con mejoras en el control de la glucosa y la salud cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los resultados evidencian que elevar y mantener la cantidad de pasos después de un régimen alimenticio es esencial para preservar los logros. El vínculo entre caminar más y prevenir la recuperación de peso es evidente:

«Se debe animar a los participantes a aumentar su número de pasos a aproximadamente 8.500 al día durante la fase de pérdida de peso y a mantener este nivel de actividad física durante la fase de mantenimiento…»,

señaló El Ghoch.

Estrategias efectivas para caminar más cada día

Para lograr la meta de pasos indicada, la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA) sugiere aumentar progresivamente la caminata, especialmente en personas que han permanecido sedentarias o padecen afecciones médicas. Caminar es visto como una actividad segura y al alcance de todos, con reducido peligro de lesiones, lo que permite que la mayoría de adultos, incluso quienes tienen diabetes, puedan obtener beneficios.

La ADA propone integrar pequeñas modificaciones en la rutina para acumular pasos: optar por andar en lugar de usar el auto para trayectos cortos, estacionar más lejos del punto de llegada, o descender una estación antes del transporte público. Igualmente, efectuar varias caminatas cortas de 10 o 15 minutos. Contar con la compañía de amigos, familiares o mascotas puede facilitar el logro del objetivo sin provocar fatiga.

Hacer de la caminata una práctica placentera y estable es fundamental para fijar la costumbre. Emplear vestimenta holgada o disfrutar de entretenimiento auditivo puede elevar la motivación y ayudar a conservar la constancia requerida para cumplir las metas diarias.

Beneficios de caminar para la salud general

Aparte del manejo del peso, caminar de forma regular produce otros impactos favorables, según la ADA. Destacan la mejora en el control de la glucosa en sangre, mayor sensibilidad a la insulina y disminución de riesgos cardiovasculares.

La cifra de 8.500 pasos diarios se destaca como estrategia clave para adultos que buscan sostener la pérdida de peso (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros beneficios comprenden la reducción de la presión arterial, incremento del colesterol HDL («bueno») y disminución del LDL («malo»), así como mejoras en el estado de ánimo, la agilidad mental y la memoria. La ADA recalca la necesidad de ajustar la intensidad al nivel físico de cada individuo y consultar a un médico antes de comenzar o aumentar la frecuencia de las caminatas, sobre todo tras largos períodos de inactividad o ante condiciones de salud específicas.

Integrar la caminata cotidiana puede servir como mecanismo preventivo frente a enfermedades metabólicas y cardiovasculares, incidiendo de manera positiva en la calidad de vida.

Elevar la caminata diaria a 8.500 pasos constituye una táctica sencilla y factible para conservar los progresos obtenidos con la dieta, brindando una solución económica para impedir que el peso recobrado vuelva a aparecer.

Fuente: Infobae

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