Este domingo, la justicia siria dio un paso inédito al procesar formalmente a Atef Nayib, quien fuera jefe de seguridad de la provincia de Derá. Se trata del primer alto cargo del régimen de Bashar Al Assad en ser llevado ante un tribunal por delitos cometidos durante su mandato.
Nayib, primo del expresidente, enfrenta imputaciones por supervisar asesinatos sistemáticos y ordenar detenciones arbitrarias durante la revuelta popular que estalló en 2011 en la provincia, en el marco de la Primavera Árabe. Cabe señalar que el sistema legal sirio aún no tipifica como delitos los crímenes de guerra o de lesa humanidad.
La represión que desencadenó una guerra civil
El Ejército sirio sofocó el levantamiento tras un asedio de diez días sobre la ciudad de Derá. Según el Centro de Estudios de Derechos Humanos de Damasco (DCHRS), 244 cadáveres de civiles —muchos de ellos niños— fueron trasladados a la capital, junto con 81 cuerpos de soldados y oficiales. De estos últimos, la mayoría presentaba disparos en la espalda, lo que sugiere que fueron ejecutados tras negarse a disparar contra la población.
La brutal represión en Derá se convirtió en uno de los detonantes de la guerra civil siria, un conflicto devastador que culminó en diciembre de 2024. En ese mes, una ofensiva combinada de grupos armados, liderada por la organización yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS) bajo el mando del actual presidente sirio, Ahmed al Shara, logró derrocar a Al Assad, quien hoy vive exiliado en Moscú.
Justicia transicional en marcha
Las nuevas autoridades sirias han establecido una Comisión Nacional de Justicia Transicional, encabezada por Abdul Basit Abdul Latif. Este organismo tiene entre sus responsabilidades enjuiciar a los altos cargos del régimen de Al Assad que han sido capturados. En un mensaje publicado en redes sociales, Abdul Latif celebró la imputación de Nayib y afirmó:
Los crímenes y violaciones graves contra los sirios jamás prescriben.
Fuente: Infobae