La reconocida actriz Sally Field compartió en una reciente entrevista con la revista People cómo el legendario Jack Nicholson jugó un papel fundamental para revitalizar su carrera en el cine, en un momento en que la industria le había cerrado las puertas tras su participación en la serie televisiva The Flying Nun.
Field, de 79 años, recordó que después de protagonizar esa comedia fantástica a principios de los años 70, enfrentó un rechazo casi total por parte de los directores y productores de Hollywood. “No podía entrar a una sala para hacer una audición. No podía estar en la lista. Creían que ya sabían lo que era. ‘No, gracias. No queremos nada de eso’, declaró la estrella de Papá por siempre y Magnolias de acero.
Ante esa situación, la actriz adoptó una mentalidad que la sostuvo durante años: “Tuve que decirme a mí misma que si no estaba donde quería estar, tenía que mejorar”. Aunque reconoció que Hollywood puede ser “podrido” e “injusto”, consideró que la responsabilidad de cambiar su destino recaía sobre ella misma. “Sentí que si no hacía eso, les estaba entregando todo el poder”, señaló.

Con esa determinación, Sally Field comenzó a formarse en el Actor Studio de Los Ángeles, la prestigiosa escuela fundada por el coach Lee Strasberg. Fue allí donde coincidió con Jack Nicholson, quien en ese entonces era uno de los muchos actores talentosos que trabajaban bajo la dirección de Strasberg. “Todo el mundo solía venir. Estaba lleno. No se podía entrar”, recordó Field sobre el ambiente en el estudio.
La actriz se entregó al trabajo con una dedicación constante. “Me dije a mí misma: ‘Cambiará cuando sea lo suficientemente buena’. Y en última instancia, de una manera extraña, sucedió porque estaba actuando tanto en el estudio”, explicó.

Fue precisamente Jack Nicholson, de 89 años, quien la vio entrenar junto a Strasberg y decidió recomendarla ante el director Bob Rafelson y la directora de casting Dianne Crittenden, describiéndola como “un talento sin descubrir”. Crittenden llamó entonces a Field para una reunión, que la actriz describió como su primera entrevista real desde Gidget, la comedia televisiva de 1965. El encuentro fue para la película Stay Hungry, una comedia dramática dirigida por Rafelson y ambientada en un gimnasio.
“Mi teoría era correcta. Trabajé en el Actor Studio durante tanto tiempo, y fue tan difícil, que Jack lo había visto y la palabra se difundió”, señaló Field. La actriz obtuvo el papel y protagonizó la cinta junto a Jeff Bridges y un entonces desconocido Arnold Schwarzenegger. El estreno de Stay Hungry, en 1976, marcó el inicio de una nueva etapa en su carrera. “Fue el comienzo del cambio hacia una carrera más significativa en Hollywood”, concluyó.

Ese mismo año, Field ganó un Emmy por la miniserie Sybil. A partir de allí, encadenó una serie de trabajos que la consolidaron como una de las figuras centrales del cine estadounidense: Smokey and the Bandit, Norma Rae y Places in the Heart, entre otros. Hoy suma dos premios Óscar, dos Emmy y una nominación al Tony.
Sin embargo, la experiencia de Stay Hungry no estuvo exenta de episodios oscuros. En su autobiografía de 2018, In Pieces, Field afirmó que Rafelson le pidió que se quitara la parte superior de la ropa durante el proceso de audición y que la besara, alegando que necesitaba evaluar cómo filmarla para una escena de desnudo. Rafelson negó los hechos ante The New York Times ese mismo año, cuatro años antes de su muerte en 2022. “Es totalmente falso. Es la primera vez que escucho esto. No hice que nadie me besara para conseguir ningún papel”, declaró.

Actualmente, Field protagoniza Remarkably Bright Creatures, adaptación del libro de Shelby Van Pelt, disponible en Netflix. La actriz adelantó a People que prevé sumarse a los ensayos de una obra de teatro a finales del verano. “Es lo que hago”, dijo. “Siempre espero mejorar”.
Fuente: Infobae