Formar docentes para el aula que cambia: urgencia regional

La transformación educativa no es viable sin una reestructuración profunda en la manera de formar, acompañar y valorar a los docentes. Esta premisa, respaldada por diversas experiencias en la región, fue el eje central de un diálogo encabezado por referentes de la política educativa latinoamericana, realizado en el auditorio de Ticmas durante la Feria del Libro.

En la segunda jornada del Seminario de Innovación Educativa en su séptima edición, participaron Carlos Jairo Bedoya, secretario de Educación Municipal de la Alcaldía de Pereira (Colombia); Melina Angélica Ortega Dueñas, directora de Innovación Tecnológica para las TICCAD en Sonora (México); y Gabriela Peretti, secretaria de Innovación, Desarrollo Profesional y Tecnologías en Educación de Córdoba (Argentina). Durante el encuentro, los panelistas compartieron diagnósticos y experiencias sobre la capacitación docente en sus respectivas regiones, dejando en evidencia un punto en común: el sistema educativo ya se transformó, pero la preparación de los maestros aún va rezagada.

Carlos Jairo Bedoya, secretario de Educación Municipal de la Alcaldía de Pereira (Colombia), Melina Angélica Ortega Dueñas, directora de Innovación Tecnológica para las TICCAD en Sonora (México) y Gabriela Peretti, secretaria de Innovación, Desarrollo Profesional y Tecnologías en Educación de Córdoba (Argentina), estuvieron presentes en la segunda jornada del Seminario de Innovación Educativa en su séptima edición.

Docentes receptivos al cambio en sistemas que evolucionan

En cuanto a la realidad de Pereira, Bedoya resaltó la disposición de los educadores hacia los procesos de capacitación. “Lo vimos con el plan piloto que estamos haciendo con ‘A leer en vivo’”, indicó. “Vemos el interés de ellos para que los niños todos los días aprendan más”, enfatizó sobre el compromiso diario de los maestros con el aprendizaje de sus alumnos.

Por su parte, Ortega Dueñas describió a Sonora como un sistema en plena transformación, particularmente impactado por la integración de la alfabetización digital. Según explicó, los docentes muestran una actitud abierta ante estas innovaciones, en un contexto donde el Estado busca garantizar que dichos aprendizajes sean aplicables en las aulas. “El Gobierno trabaja en función de poder proveer estos aprendizajes para que puedan ser funcionales y ser aplicados a la educación”, afirmó.

Gabriela Peretti, en tanto, puso el foco en la magnitud del reto: “En Córdoba hay más de 82 mil docentes y la preocupación es llegar a todos ellos”. Para alcanzar esta meta, sostuvo la necesidad de ofrecer propuestas de formación continua que lleguen de manera efectiva. En este sentido, destacó la importancia de diversificar los formatos y, sobre todo, de fortalecer el acompañamiento situado. “Nos preocupa encontrar otras formas de formación docente continua que pongan el eje en el acompañamiento”, advirtió. Como ejemplo, mencionó el programa “Maestro más maestros”, donde docentes de primaria son guiados por sus pares en los procesos de planificación, enseñanza y evaluación.

Gabriela Peretti, secretaria de Innovación, Desarrollo Profesional y Tecnologías en Educación de Córdoba (Argentina)

Una capacitación aún distante de las aulas

Uno de los acuerdos más sólidos del panel fue la brecha existente entre la formación docente y las necesidades reales del salón de clases. Ortega fue categórica: “Existe una desconexión muy grande en que la formación del docente se hizo muy teórica, no tan práctica”. Este desfase se vuelve especialmente crítico en contextos como las escuelas multigrado o rurales, donde los maestros deben asumir múltiples roles sin haber sido preparados para ello. “Se enfrentan al desafío de tener que hacer todo en una escuela con un entorno cambiante”, señaló Ortega.

A esto se suman nuevas exigencias: la gestión de problemáticas socioemocionales, la diversidad cultural y la incorporación de tecnologías en un escenario en constante cambio. Peretti coincidió con este diagnóstico y añadió otro punto relevante: la urgencia de exponer a los futuros docentes a situaciones más retadoras durante su formación inicial. “Hay que sacarlos de las zonas de confort”, planteó. En particular, señaló una deuda en áreas como matemática, donde la práctica es insuficiente pese a los bajos resultados de aprendizaje. Ante esta situación, propuso incrementar las horas de práctica en matemática para docentes de nivel inicial y primario. “Esas son las deudas en las que tenemos que poner la mirada y donde el Estado tiene que intervenir”, sostuvo.

El panel abordó la importancia de repensar la formación docente en la región

Las habilidades que demanda la enseñanza hoy

Al reflexionar sobre el perfil docente, Peretti identificó tres dimensiones fundamentales: competencias pedagógicas o didácticas, dominio disciplinar y capacidades tecnológicas. Estas se complementan con habilidades transversales como el pensamiento crítico, la creatividad, la resolución de problemas y la resiliencia. “En esto está resumido gran parte de las nuevas propuestas de formación docente que se están inscribiendo en cada una de las provincias”, señaló.

Desde México, Ortega puso el acento en la capacidad de adaptación. En un contexto donde la escuela también cumple un rol de contención, las habilidades socioemocionales adquieren un lugar central. A esto se suma el uso crítico de la tecnología: “Que sepan utilizar las herramientas digitales, con pensamiento crítico para saber cuándo, dónde y con qué propósito incluirlas en la práctica”, indicó.

Bedoya, por su lado, introdujo la dimensión humana: “Tenemos que aprovechar las herramientas tecnológicas sin perder de vista ese ser humano que es nuestro docente”, afirmó. En esa línea, destacó la importancia de valorar al maestro como la persona que entrega conocimiento a los niños y subrayó su capacidad de inspirarlos. “Cuando un niño le dice ‘quiero ser maestro como tú’, es porque es un docente inspirador, capacitado y abierto al cambio”, concluyó.

Aprender a enseñar en un contexto en movimiento

El desafío de formar docentes capaces de actualizarse permanentemente atraviesa todas las intervenciones. Ortega subrayó la importancia de contar con políticas educativas sostenidas en el tiempo: “Sin políticas bien asentadas, los esfuerzos son temporales”. En Sonora, esa visión se traduce en iniciativas como la Ley de Gobierno Digital, que busca construir un ecosistema con datos y herramientas que faciliten la tarea docente y reduzcan la carga administrativa. También destacó espacios de trabajo colectivo, como los Consejos Técnicos mensuales y los encuentros anuales de docentes, que fortalecen la formación en comunidad. “Apostamos mucho a la comunidad para la formación docente”, afirmó.

Peretti, por su parte, insistió en la necesidad de ofrecer propuestas de formación flexibles, gratuitas y situadas, que contemplen las necesidades concretas de cada institución. “Es importante que el docente tenga la posibilidad de optar entre opciones que contemplen aquello que más necesita en el marco de la institución que está situada en un contexto particular”, señaló. En Córdoba, esto se materializa en jornadas de formación docente situada (seis al año) donde los equipos escolares trabajan de manera conjunta en planificación y evaluación. Desde Colombia, Bedoya destacó la existencia de oportunidades de formación de posgrado impulsadas por el Estado, así como experiencias locales donde los docentes se capacitan incluso dentro del horario escolar. “Si queremos una educación de calidad e inclusiva, necesitamos docentes muy bien formados”, afirmó.

Formar, acompañar y valorar: claves del cambio educativo

Hacia el cierre, las distintas experiencias confluyeron en una misma idea: la formación docente no puede concebirse como un proceso aislado ni estático. Esto requiere políticas sostenidas, inversión, evidencia para la toma de decisiones y, sobre todo, una mirada que combine el desarrollo profesional con el reconocimiento humano. Así, la conclusión que atravesó toda la charla vuelve a tomar forma: transformar la educación implica, más que nada, transformar la manera en que se forma y se acompaña a quienes enseñan. En ese proceso, que debe ser colectivo, situado y en permanente construcción, se juega una parte fundamental del futuro educativo de la región.

Fuente: Infobae

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