Si aún existe alguna duda sobre el impacto del reencuentro de Amaia Montero con La Oreja de Van Gogh, basta con observar las imágenes del primer concierto de su gira en el Bizkaia Arena de Bilbao. Un total de 18.000 personas se congregaron para celebrar el fin de una separación que había dolido durante quince años. La vuelta oficial de la vocalista se confirmó el 15 de octubre de 2025, junto con una serie de presentaciones bajo el nombre de Tantas cosas que contar.
Durante el espectáculo, Amaia Montero hizo una confesión que conmovió al público: “Han pasado muchas vidas dentro de estos años y estar aquí con vosotros es mucho más que un concierto”. La artista admitió haberse sentido perdida en algún momento e incluso haber llegado a creer que nunca volvería a pisar un escenario. “Hubo muchísimos días de oscuridad en los que pensé que todo había terminado para mí, que la vida y la música se habían apagado sin mí, para siempre”, expresó. Su actuación en Bilbao representó, por tanto, un logro personal muy significativo, a pesar de las críticas surgidas desde algunos seguidores de la anterior cantante de la banda, Leyre Martínez.
No obstante, más allá del debate entre bandos sobre qué vocalista de La Oreja de Van Gogh lo ha hecho mejor, y dejando de lado la carga emocional y el ambiente festivo del evento, muchos asistentes manifestaron su preocupación por otros aspectos del concierto. Elementos como la puesta en escena, la calidad del sonido y el propio desempeño de Amaia Montero generaron reacciones que, desde la crítica hasta el comentario ligero, sugieren que la actuación musical del grupo no estuvo a la altura de las expectativas en su esperado regreso.
De las orejas cortadas de Van Gogh a los mensajes de agradecimiento
Uno de los videos más difundidos en redes sociales muestra el momento en que la banda interpretaba La niña que llora en tus fiestas, canción que la propia Amaia Montero había criticado anteriormente por su melodía, calificándola de “más allá del chunda chunda”. Tras varias líneas en las que la vocalista perdió completamente el tono, se la pudo ver acercándose a hablar con el técnico, lo que sugiere un problema con los monitores. Estos dispositivos son esenciales para que los cantantes escuchen su propia voz y puedan afinar correctamente en conciertos con alto ruido ambiental.
Ya sea por fallos técnicos u otras razones, la desafinación de Amaia Montero fue una constante durante la velada. Momentos críticos incluyeron su interpretación de la versión de Nothing Compares 2 U, así como temas populares como Muñeca de trapo y Deseo cosas imposibles. La plataforma central que elevaba a la cantante parecía, en varias ocasiones, aislarla del sonido del resto de la banda, en un montaje escénico marcado por colores estridentes y, a veces, por una falta de energía. “Van Gogh se habría cortado las dos orejas para no tener que oír esto”, lamentaron algunos usuarios en redes. “Me callo porque es más cómodo engañarse”, expresó otro.

A pesar de las críticas, muchos seguidores aseguraron haber disfrutado enormemente del concierto por la oportunidad de volver a escuchar a Amaia con La Oreja de Van Gogh. “Me habéis hecho volar”, agradeció una asistente poco después de que terminara el show. No fue la única en manifestar ese sentimiento de gratitud por el reencuentro con la formación original de la banda. Ahora queda por ver cómo será su desempeño en las próximas presentaciones.
El Movistar Arena de Madrid será la siguiente parada, antes de pasar por Albacete y Murcia durante lo que resta de primavera. Después, la banda tiene programados más de una decena de conciertos en poco más de tres meses, y continuará con la gira, al menos por ahora, hasta principios de diciembre. El Tantas cosas que contar Tour 2026 ya está en marcha y La Oreja de Van Gogh se muestra dispuesta a seguir regalando a sus fans todo lo que tienen en este último o penúltimo vals de una de las bandas de rock pop español más importantes del siglo.
Fuente: Infobae