La Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento de Irán lanzó una advertencia directa a Bahréin: el estrecho de Ormuz podría quedar cerrado “para siempre” como respuesta a la iniciativa conjunta con Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU. El proyecto de resolución busca condenar a la República Islámica por bloquear esa vía marítima estratégica.
Ebrahim Azizi, presidente de la comisión parlamentaria, hizo pública la amenaza en un momento de alta tensión en el golfo Pérsico. La disputa por el control del paso marítimo mantiene en vilo el comercio mundial de energía.
“Advertimos a gobiernos como el país microscópico de Baréin, que está alineándose con la resolución estadounidense, sobre las graves consecuencias de esta acción”, afirmó Azizi en X. El diputado alertó al pequeño país árabe que “no se cierre para siempre las puertas del estrecho de Ormuz”.
Estados Unidos y Bahréin presentaron ante el Consejo de Seguridad un texto que exige a Irán el cese inmediato de ataques, la colocación de minas y el cobro de peajes a los buques que transitan por el estrecho de Ormuz. La propuesta cuenta con el respaldo de Kuwait, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, y busca garantizar la libertad de navegación en un corredor esencial para el petróleo y el gas.

El nuevo texto suaviza una versión previa de abril que fue vetada por Rusia y China al invocar el Capítulo VII de la Carta de la ONU, que habilita el uso de la fuerza militar. La versión actual omite esa referencia, aunque mantiene la exigencia de levantar los obstáculos a la navegación. La situación en el estrecho de Ormuz sigue tensa, con informaciones cruzadas sobre bloqueos y enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e iraníes.
El viernes pasado, Estados Unidos deshabilitó dos petroleros iraníes que intentaban romper el bloqueo naval estadounidense sobre los puertos de Irán. Ese mismo día, el ejército estadounidense reportó ataques frustrados contra tres de sus buques y bombardeos a instalaciones militares iraníes en la zona.

En paralelo, la isla de Bahréin, que alberga la sede regional de la marina estadounidense, anunció la detención de 41 personas supuestamente vinculadas a la Guardia Revolucionaria de Irán. Las autoridades bareiníes aseguraron que las investigaciones continúan, sin ofrecer más detalles.
El conflicto en Medio Oriente ha impactado directamente el mercado energético global. El cierre parcial del estrecho de Ormuz desde los primeros días de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero provocó un aumento en los precios del combustible y una fuerte volatilidad en los mercados internacionales.
En este escenario, la diplomacia internacional intenta evitar una escalada mayor. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que el alto el fuego pactado el 8 de abril sigue vigente, aunque advirtió que su gobierno está dispuesto a retomar los bombardeos si Irán no acepta un acuerdo para reabrir el paso marítimo y limitar su programa nuclear.

En un intento por reforzar la seguridad marítima una vez que se alcance una tregua duradera, el Ministerio de Defensa de Reino Unido anunció el despliegue del buque de guerra HMS Dragon en la región, con la intención de sumarse a una misión conjunta liderada por Reino Unido y Francia.
Fuente: Infobae