El hallazgo de cinco ejemplares de una de las criaturas más representativas de la Ciudad de México en su entorno natural ha encendido una luz de esperanza. Se trata del Ajolote del Altiplano (Ambystoma velasci), una especie que enfrenta serias amenazas debido al deterioro de su ecosistema y que ahora ha sido avistada en el Área Natural Protegida Lago Tláhuac-Xico.
A diferencia de su pariente más famoso, el ajolote de Xochimilco (Ambystoma mexicanum), esta variedad se adapta a aguas más frías y templadas de las zonas altas del centro del país. Su condición actual es delicada: está catalogada como una especie amenazada, cuyas poblaciones se han reducido por la contaminación acuática, la pérdida de su hogar natural y la presión de la actividad agrícola. Por eso, la confirmación de su presencia en vida silvestre representa un motivo de celebración para la conservación.
Un monitoreo que rindió frutos
El trabajo de campo fue realizado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en conjunto con brigadas comunitarias, bajo el paraguas del Programa para la Protección y Restauración de Ecosistemas y Especies Prioritarias (PROREST). Estas labores de vigilancia buscan registrar la biodiversidad y documentar la presencia de especies clave en los cuerpos de agua del Lago Tláhuac-Xico.

Fue durante estas jornadas de monitoreo que los especialistas Juan Daniel Aguilar Montes y Carlos Omar Becerra Soria, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), junto al equipo del Área Natural Protegida (ANP), lograron observar en libertad a cinco individuos de ajolote del Altiplano dentro de uno de los humedales protegidos.
Cabe señalar que esta especie endémica de México está clasificada como Sujeta a Protección Especial (Pr) según la normativa oficial NOM-059-SEMARNAT-2010. La importancia del descubrimiento radica en la alarmante disminución de las poblaciones de ajolotes a nivel nacional, un fenómeno impulsado por la fragmentación del hábitat, la contaminación de ríos y lagos y la presencia de especies exóticas invasoras.
Un humedal clave para la Cuenca de México
El Área de Protección de Recursos Naturales Lago Tláhuac-Xico fue establecida oficialmente el 8 de enero de 2024 y abarca una extensión de 3,545.41 hectáreas. Este territorio se distribuye entre la alcaldía Tláhuac, en la Ciudad de México, y el municipio de Valle de Chalco Solidaridad, en el Estado de México.
Este espacio es reconocido como uno de los últimos humedales del centro del país, con una vegetación acuática y subacuática típica de la Cuenca de México. Estos ecosistemas proporcionan refugio, zonas de reproducción y alimento para una gran diversidad de seres vivos. La detección del ajolote del Altiplano en esta área no solo demuestra la resiliencia de la especie, sino que también resalta la necesidad de fortalecer el monitoreo biológico comunitario y la alianza con el sector académico para preservar los ambientes lacustres.

La articulación entre las brigadas locales y los técnicos especializados permite detectar zonas prioritarias para la conservación y poner en marcha medidas efectivas de resguardo.
De cara al futuro, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y las brigadas comunitarias mantendrán la vigilancia en otros cuerpos de agua del Área Natural Protegida. El objetivo es reforzar las estrategias de conservación y asegurar la supervivencia del ajolote del Altiplano, un emblema de la biodiversidad endémica de México y un patrimonio ecológico invaluable de la Cuenca de México.
Fuente: Infobae