Han transcurrido más de tres jornadas desde que el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, zarpó de Cabo Verde. Tras una larga espera, este domingo se ejecutará el plan de desembarco, traslado y repatriación de los pasajeros y parte de la tripulación de la nave, que partió de Ushuaia (Argentina) el pasado 1 de abril, hace más de un mes.
La muerte de tres personas ―un hombre neerlandés; su esposa, que falleció en Sudáfrica; y una mujer alemana cuyo cadáver aún permanece a bordo―, sumada a la confirmación de varios contagios, ha hecho que en la última semana la atención política y mediática de España se concentre en esta embarcación.
Canarias —específicamente la zona del puerto de Granadilla (Tenerife) y el aeropuerto de Tenerife Sur— ya está lista para albergar el dispositivo, que involucra a los gobiernos de 23 nacionalidades, así como a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha monitoreado de cerca la evolución del brote.

El operativo, de gran complejidad porque debe realizarse en el menor tiempo posible antes de que las condiciones meteorológicas y marítimas impidan los desembarcos, será coordinado por la ministra de Sanidad, Mónica García; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y el director de la OMS, Tedros Adhanom.
Durante días, el Gobierno de España, el Ejecutivo canario, la OMS, la Unión Europea, Países Bajos y los distintos países con ciudadanos a bordo han celebrado múltiples reuniones para diseñar un operativo con pasos definidos. Según las autoridades, primarán las garantías de seguridad y la intención de completarlo en el tiempo estrictamente necesario.
Paso 1. Desembarco
Una de las exigencias del Gobierno de Canarias, que desde el Ejecutivo central aseguran que ya se contemplaba, es que el crucero MV Hondius no atracara en el puerto de Granadilla, sino que fondeara. Así, tras elegir la ubicación precisa, se ha prohibido la navegación marítima a menos de una milla náutica del buque y en el interior del puerto por motivos de seguridad.
Antes del desembarco de los primeros pasajeros, a bordo se confirmará que todas las personas continúan asintomáticas mediante encuestas epidemiológicas.
La evacuación no comenzará hasta que el avión encargado de trasladar a los ciudadanos de un país en concreto esté listo. Es decir: en pista, preparado para despegar en aspectos técnicos y de repostaje, y con la puerta abierta para que los pasajeros suban apenas lleguen al aeródromo. Solo entonces, tal como han reiterado desde el Gobierno, se iniciará el descenso del barco.

En una rueda de prensa, García destacó que la previsión es que los primeros en desembarcar sean los 14 españoles a bordo del MV Hondius (13 pasajeros y 1 tripulante), así como el epidemiólogo de la OMS en África, considerado un contacto. Por ello, será trasladado a Madrid con el grupo para las pruebas y la cuarentena correspondientes.
Al bajar del buque en pequeños grupos por nacionalidades, de forma ordenada y escalonada, los pasajeros subirán a las zodiacs. Además de la mascarilla FFP2 que deberán llevar tanto los que desciendan del barco como los operarios, los pasajeros solo podrán portar un pequeño equipaje de mano cerrado en una bolsa con lo imprescindible: documentación, teléfono móvil, cargador, artículos básicos y pertenencias.
Las zodiacs se encargarán de trasladarlos hasta la dársena del puerto preparada para continuar con el dispositivo en tierra.
Paso 2. Traslado del puerto al aeródromo
Desde la dársena, los pasajeros irán directamente a un transporte burbuja, un autobús, que los conducirá a la pista del aeropuerto de Tenerife Sur, donde ya estará esperando el avión de repatriación. Durante el trayecto, que dura entre 10 y 12 minutos, serán escoltados por las fuerzas de seguridad. Este vehículo los llevará directamente al pie de la escalerilla del avión y todos los operarios implicados seguirán las medidas acordadas por la OMS, la Comisión Europea y el Gobierno de España.

Tanto desde los ministerios como desde la OMS y Protección Civil, han subrayado en repetidas ocasiones que ni en este punto del operativo ni en el resto hay riesgo de contacto con la población local. Todas las zonas por las que pasarán los pasajeros y la tripulación estarán aisladas y perimetradas.
“Los pasajeros serán trasladados a tierra en el puerto industrial de Granadilla, lejos de las zonas residenciales, en vehículos sellados y custodiados, a través de un corredor completamente acordonado, y repatriados directamente a sus países de origen. Ustedes no tendrán contacto con ellos y sus familias tampoco”, señaló este sábado el director de la OMS, en una inusual carta dirigida a la población de Tenerife, en la que le agradecía su “solidaridad”.
Paso 3. Repatriación
Para la repatriación de los pasajeros no españoles, los distintos gobiernos han podido enviar sus propios medios aéreos (como es el caso de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia o Irlanda, entre otros) o han solicitado ayuda para el traslado.

En este último caso, la Unión Europea ha enviado dos aviones de rescate y se han organizado planes de contingencia para los ciudadanos de países no pertenecientes a la UE que no hayan podido enviar transporte aéreo.
La ministra de Sanidad especificó hace unos días que los pasajeros y la tripulación serán repatriados incluso si presentan síntomas, a menos que necesiten atención urgente, para lo cual está preparada la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife.
Aunque durante días ninguna de las personas a bordo ha mostrado síntomas compatibles con el hantavirus, el Gobierno de España, anticipándose, solicitó un avión medicalizado por si fuera necesario. Asimismo, desde el Ministerio de Sanidad y Protección Civil han indicado que están en contacto constante con el interior del crucero, por lo que, de producirse esto, se sabría con antelación.
En el caso de los españoles y el epidemiólogo de la OMS de África, serán trasladados en avión militar a Torrejón de Ardoz, en Madrid. Luego, serán enviados al Hospital Central de Defensa Gómez Ulla.

Paso 4. ¿Qué pasará con el barco?
Uno de los puntos que ha generado mayores críticas por parte del Gobierno de Canarias es la gestión de la embarcación tras el desembarco. 30 tripulantes no serán repatriados, sino que permanecerán a bordo para llevar el buque a su destino final: Países Bajos.
La nave partirá en cuanto hayan desembarcado todos los pasajeros y tripulantes, y se resuelvan el repostaje y el avituallamiento. Será en territorio neerlandés donde se realizará la desinfección del crucero, ya que tiene bandera de esa nación, y donde será desembarcado el cadáver de la mujer alemana fallecida a bordo, junto con sus pertenencias.
Paso 5. Pruebas y cuarentena
Cada país se encargará de realizar las pruebas pertinentes para evitar el contacto entre las personas desembarcadas y la población local, y para verificar si portan el hantavirus.
En el caso de España, la Comisión de Salud Pública aprobó el viernes por unanimidad de todas las comunidades autónomas el protocolo de manejo de personas desembarcadas del buque afectado por el brote. Este protocolo —que ya se puso en marcha tras detectarse dos contactos en nuestro país con la mujer neerlandesa que falleció en Sudáfrica al intentar embarcar en un vuelo de KLM a Países Bajos— se desarrollará en el Hospital Gómez Ulla, al que los pasajeros, el tripulante y el epidemiólogo accederán por un circuito cerrado.
Dicho protocolo contempla tres categorías. En primer lugar, contacto: todos los españoles, al no haber presentado síntomas, son considerados ‘contactos’ por el momento (no contagiados), pero deberán guardar una cuarentena obligatoria en habitaciones individuales y sin visitas. A su llegada se les realizará una prueba PCR que se repetirá a los siete días. Además, se les tomará la temperatura dos veces al día.
En segundo lugar, si alguno desarrollase síntomas (como fiebre, diarrea, dolores musculares o vómitos, entre otros), pasaría a considerarse contagio sospechoso. En ese caso, sería trasladado a una habitación de aislamiento con presión negativa, se le haría una PCR en sangre y suero, y un frotis nasofaríngeo si presentase síntomas respiratorios.

Si las pruebas dieran negativo en hantavirus, se repetirían a las 24 horas; si volvieran a ser negativas y no hubiera un diagnóstico alternativo, se realizarían nuevas pruebas en aislamiento cada 48 horas.
En tercer lugar, si las pruebas dieran positivo, se trataría de un contagio confirmado, por lo que pasaría a la UATAN hasta su recuperación clínica. En varios momentos, desde el Gobierno de España han señalado que ninguno de los españoles ha manifestado estar en contra de la cuarentena.
En todo este proceso se tendrá “especial cuidado” con la situación psicológica de los afectados, realizando un seguimiento psíquico y emocional de los pasajeros del MV Hondius que cumplan la cuarentena en el Hospital Gómez Ulla. De hecho, el Ministerio de Sanidad ha puesto a disposición de los pasajeros españoles un dispositivo de atención psicológica continuada que incluye un servicio de atención telefónica 24 horas y acompañamiento por parte de un psiquiatra desde que desembarquen hasta su llegada a Madrid.
Fuente: Infobae