El metro de Lima y Callao suma un nuevo avance con la construcción del Ramal de la Línea 4. La tuneladora ‘Micaela’, elemento central de la obra subterránea, ha logrado perforar el muro de pantalla de la Estación Quilca (E4-6). Este hito técnico se alcanzó luego de que la máquina partiera desde la Estación El Olivar (E4-5) y recorriera 873 metros bajo tierra, marcando un progreso significativo en la red ferroviaria de la capital peruana.
Para completar este segmento del túnel se instalaron 3.598 dovelas de concreto, ensambladas en 514 anillos estructurales, cada uno con una masa aproximada de 40 toneladas. Durante la perforación, ‘Micaela’ mantuvo un ritmo promedio de 16 metros por día, lo que permitió finalizar el tramo entre El Olivar y Quilca con eficiencia técnica.
La llegada a la estación Quilca da inicio a una nueva fase del proyecto. Ahora, la tuneladora se dirigirá hacia la Estación Morales Duárez (E4-7). El recorrido pendiente hasta alcanzar la Estación Carmen de la Legua (E4-8) es de 1,7 kilómetros, cuya conclusión representará el cierre estructural del túnel del Ramal de la Línea 4. Desde que comenzaron las labores en la Estación Gambetta (E4-1), el equipo de excavación ya ha ejecutado 5 kilómetros de túnel, con la colocación de anillos de concreto.
Estaciones y ruta del Ramal de la Línea 4
El proyecto contempla la habilitación de ocho estaciones en un tramo subterráneo de 8 kilómetros bajo la avenida Faucett, en la provincia constitucional del Callao. Las estaciones previstas son:
- Gambetta (E4-1)
- Canta Callao (E4-2)
- Bocanegra (E4-3)
- Aeropuerto (E4-4)
- El Olivar (E4-5)
- Quilca (E4-6)
- Morales Duárez (E4-7)
- Carmen de la Legua (E4-8)
Este corredor permitirá una reducción sustancial en los tiempos de desplazamiento, mejorando la movilidad entre zonas estratégicas y facilitando el acceso a servicios urbanos en el Callao y Lima.

La infraestructura del Ramal de la Línea 4 se conectará con la Línea 2 en la estación Carmen de la Legua, fortaleciendo la red de transporte masivo. Esta interconexión, sumada a futuros enlaces con el Metropolitano y la Línea 1, mejorará la articulación de los sistemas de movilidad, incrementando la eficiencia del desplazamiento en la ciudad.
Se estima que el impacto del ramal, junto con la Línea 2, alcanzará a más de 2,5 millones de habitantes, en un recorrido total de 35 kilómetros. El primer tren subterráneo del Perú proyecta transportar diariamente a más de un millón de usuarios, quienes podrán realizar trayectos más cortos y seguros. El ritmo de la tuneladora y la ejecución de los anillos estructurales reflejan la envergadura técnica y el compromiso con este desarrollo, que busca transformar el transporte público en Lima y Callao.
Fuente: Infobae