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Deportación inmediata: padres de joven con cáncer terminal se reencuentran con él

El último anhelo de Kevin González, un joven mexicano de 18 años que padece cáncer de colon en etapa terminal, está a punto de concretarse. Una jueza federal en Arizona dispuso la deportación inmediata de sus progenitores desde Estados Unidos hacia México, facilitando así el ansiado reencuentro familiar que el adolescente pidió como despedida.

La premura responde al rápido deterioro de la salud del joven, donde cada instante es crucial. La información, confirmada por la cadena estadounidense ABC7 Chicago y la cadena hispana Telemundo, marcó un giro radical en la historia de esta familia tras semanas de angustiosa espera.

La reunión familiar en Durango cumple el último deseo de Kevin González, joven mexicano de 18 años con diagnóstico de cáncer de colon en etapa terminal (Facebook)

Norma Anabel Ramírez e Isidoro González, los padres de Kevin, aguardan ahora el momento de cruzar la frontera por el puesto de Nogales, Sonora, para dirigirse a Durango, donde su hijo los espera para un abrazo final.

Un deseo postrero: el reencuentro que Kevin anhela

Kevin, nacido en la ciudad de Chicago, recibió el diagnóstico de cáncer de colon en etapa 4 a principios de este año. Al avanzar la enfermedad de forma implacable, su abuela lo trasladó a Durango, México, para brindarle cuidados y apoyo familiar durante sus últimos días. Desde esa localidad, el joven enfrenta la recta final de su vida, aferrado a la esperanza de ver nuevamente a sus padres.

Mientras Kevin se encontraba ya en Durango debido a su crítico estado de salud, sus padres, Norma Anabel Ramírez e Isidoro González, permanecían en Estados Unidos buscando desesperadamente la manera de reunirse con él.

La pareja intentó cruzar la frontera desde Arizona hacia Chicago, pero agentes migratorios los detuvieron por ingreso irregular, según reportó ABC7 Chicago. “Me siento feliz porque le cumplimos el sueño a mi hermano”, declaró Giovany, el hermano mayor que aún reside en Chicago y no puede viajar a México.

El proceso judicial acelerado respondió a la gravedad de la salud de Kevin y a la presión ejercida por la comunidad y autoridades diplomáticas mexicanas (Facebook)

Ahora, la deportación expedita hacia México les permitirá realizar el último deseo de su hijo: fundirse en un abrazo definitivo.

Una corte, una jueza y una resolución cargada de emotividad

El jueves, en una corte federal de Tucson, la pareja compareció con trajes naranjas y, entre lágrimas, rogó ser deportada sin demora. La jueza federal de Arizona resolvió autorizar la deportación exprés, conmovida por la dramática situación y la súplica de los padres.

El caso pasó a manos de la agencia federal ICE y el consulado mexicano en Estados Unidos, que activó un operativo para recibirlos en Nogales, Sonora, y trasladarlos rápidamente a Durango, donde Kevin aguarda.

La separación familiar debido a leyes migratorias y antecedentes de deportación complicó el reencuentro, que finalmente pudo organizarse tras semanas de incertidumbre (Facebook)

La madre de Kevin, al salir de la audiencia, expresó su alegría ante la inminencia del reencuentro. La abuela del joven, Virginia Amaya, describió el alivio de la familia:

Primero lloraba de tristeza, ahora de felicidad

, relató a Telemundo.

Travesía urgente: del centro de detención al reencuentro en Durango

La ruta hacia el encuentro ya está trazada. Los padres serán deportados por la garita de Nogales y recibirán asistencia de el consulado mexicano en Estados Unidos y autoridades locales.

El plan contempla viajar por carretera hasta Hermosillo y tomar un vuelo de emergencia a Durango. Mientras tanto, Kevin permanece en cama, esperando la llegada de sus padres, acompañado de mensajes de aliento de su hermano y el cariño de su abuela.

Al preguntarle cómo se siente ante la noticia, Kevin respondió: “Bien, feliz”, según los testimonios recogidos por la cadena hispana.

La voz de la familia: amor, miedo y esperanza ante la frontera

Testimonios recogidos por medios hispanos reflejan la intensa carga emocional de la familia. “Ya quisiera tenerla aquí, abrazarla, decirle cuánto la queremos, cuánto la necesitamos y cuánto le necesita su hijo, principalmente”, expresó la abuela de Kevin. La madre apenas pudo articular su alivio sabiendo que pronto estará junto a su hijo.

Testimonios de la familia González evidencian la carga emocional, el alivio y la esperanza ante el inminente reencuentro tras la intervención judicial y consular (Facebook)

Giovany, el hermano mayor, resaltó el apoyo de la comunidad y el dolor de no poder estar presente en México: “Yo lo abracé, le di todo mi apoyo como un hermano debe ser. En las buenas, en las malas, ahí estuve”, relató a la cadena hispana Telemundo. A Kevin le preguntaron qué hará cuando vea a sus padres: “Abrazarlos”.

Más allá del caso: la burocracia, la migración y las despedidas

La situación de la familia González expone las dificultades que enfrentan los migrantes cuando la salud y la ley entran en conflicto. Intentaron obtener un permiso humanitario, pero, según relataron, no obtuvieron respuesta.

Autoridades migratorias afirmaron que nunca presentaron formalmente la solicitud, según ABC7 Chicago. El proceso se aceleró tras la difusión pública del caso y el aumento de la presión social.

En casos similares, la burocracia y los antecedentes de deportación complican la posibilidad de reunir a las familias en situaciones críticas. De acuerdo al canal de noticias Univision, la familia González ya tenía antecedentes de deportación, lo que dificultó aún más cualquier trámite de emergencia.

Fuente: Infobae

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