Por primera vez, un ataque en el estratégico estrecho de Ormuz afecta directamente a ciudadanos chinos. El gobierno de Pekín confirmó que un buque cisterna con tripulación china fue atacado el pasado 4 de mayo en esta ruta marítima clave. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino expresó su preocupación por la seguridad de las embarcaciones civiles en medio de las crecientes tensiones en Oriente Medio tras recientes enfrentamientos.
El incidente tiene especial relevancia porque China depende del estrecho de Ormuz para importar más de la mitad del crudo que consume por vía marítima, según datos de la firma Kpler. La implicación directa de ciudadanos chinos incrementa el impacto del conflicto regional, agrava los riesgos para la seguridad energética global y podría redefinir el rol de China en la diplomacia de la zona.
De acuerdo con reportes, el buque atacado navega bajo bandera de Islas Marshall y estaba identificado como “CHINA OWNER & CREW” (Propietario y tripulación chinos). El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, señaló que no se registraron víctimas entre los ciudadanos chinos. La confirmación oficial se produjo entre el 7 y 8 de mayo. Este ataque antecedió a una reunión clave entre el canciller chino, Wang Yi, y su homólogo iraní, Abbas Araqchi, celebrada en Pekín.
Lin Jian manifestó la preocupación de Pekín por los numerosos buques y tripulantes afectados y varados en la región. Añadió que, hasta el momento, no se habían reportado bajas entre el personal chino. Según fuentes locales, el buque atacado era de propiedad y tripulación chinas, lo que incrementa el alcance simbólico y político del ataque.

Reacción diplomática china ante el ataque en Ormuz
Tras el ataque, China elevó su perfil diplomático al exigir la restauración del libre tránsito para naves civiles y la protección de sus tripulaciones. Lin Jian indicó que estos objetivos son de “interés común para los países de la región y la comunidad internacional”.
El canciller Wang Yi afirmó que China incrementará sus esfuerzos diplomáticos para contribuir a una solución pacífica en Oriente Medio. Wang consideró “inaceptable” la reanudación de los enfrentamientos y subrayó el compromiso de su país con “desempeñar un papel mayor en la restauración de la tranquilidad” en la zona.
Esta respuesta diplomática resalta la preocupación china por las amenazas a su seguridad energética y el objetivo de preservar la estabilidad geopolítica. El estrecho de Ormuz es vital para China, ya que más de la mitad del crudo que importa por mar atraviesa esta vía, según cifras de Kpler.

Relaciones entre China e Irán
El ataque ocurrió solo dos días antes de la reunión entre Wang Yi y el canciller iraní en Pekín, donde se discutieron medidas para reabrir la navegación por el estrecho de Ormuz. Este encuentro antecedió la prevista visita del presidente estadounidense Donald Trump a China, programada en la Casa Blanca para mediados de mayo, aunque sin confirmación oficial de Pekín.
La reciente agenda entre Pekín y Teherán refuerza el tradicional respaldo chino al uso de energía nuclear con fines pacíficos en Irán. Además, China insiste en la importancia de proteger la navegación en la región, en un clima de tensión agudizado por disputas comerciales con Estados Unidos desde la imposición de aranceles hace más de un año, afectando la industria manufacturera china.
Los datos recopilados enfatizan que el suministro energético de China depende en gran medida del tránsito seguro por el estrecho de Ormuz. La mayor parte del crudo importado por vía marítima para el país asiático proviene de esta zona, lo que explica su interés estratégico fundamental.

Falta de respuesta a propuesta de paz de Estados Unidos y escalada regional
Mientras tanto, Estados Unidos suspendió el 5 de mayo la operación naval “Proyecto Libertad”, iniciada días antes para escoltar buques comerciales a través de este corredor marítimo. Sin embargo, la operación no logró restablecer el tráfico y fue seguida por una nueva ola de ataques atribuidos a fuerzas iraníes.
El incidente más reciente provocó daños en un portacontenedores francés el 5 de mayo, forzando la evacuación de la tripulación tras registrarse heridos. Hasta la fecha, China no ha dado una respuesta concreta a la propuesta estadounidense para una salida diplomática, en un escenario regional marcado por el estancamiento de las negociaciones de paz y la persistente amenaza a la navegación civil.
La multiplicación de incidentes en el estrecho de Ormuz ha dejado a numerosos buques y marineros inmovilizados en la zona, destacando la urgencia de restablecer un paso seguro y la cooperación internacional como factores esenciales para evitar un deterioro mayor de la seguridad y la estabilidad global.
Fuente: Infobae