No data was found

Cumbre de ASEAN en Filipinas aborda crisis energética por guerra en Irán

Los mandatarios de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se congregan este jueves y viernes en la ciudad filipina de Cebú para una cumbre que tiene como eje central la seguridad energética, el suministro de alimentos y la protección de los trabajadores migrantes, todos afectados por el conflicto bélico en Medio Oriente. El encuentro se da en un contexto de creciente inquietud por las repercusiones económicas que la guerra podría generar en toda la región.

El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., quien ejerce como anfitrión del evento, aseguró que la cumbre será de carácter “minimalista” y estará enfocada en los asuntos económicos derivados de la guerra. “Lo que realmente necesitamos en este momento es que los líderes hablen sobre… cómo podemos ayudarnos mutuamente”, señaló Marcos al descartar los rumores que circulaban sobre una posible cancelación de la reunión debido a la crisis internacional.

De acuerdo con un borrador de declaración al que tuvo acceso The Associated Press, los gobernantes del bloque tienen previsto emitir un plan de contingencia que respalde “el derecho internacional”, “la soberanía” y “la libertad de navegación”. Este mensaje podría interpretarse como una crítica velada a Estados Unidos, Israel e Irán por el impacto global de la guerra.

“El sudeste asiático mantendrá mercados abiertos, transparentes y previsibles, así como rutas marítimas seguras y abiertas, y garantizará la libertad de navegación, el tránsito seguro, sin obstáculos y continuo, de buques y aeronaves en estrechos utilizados para la navegación internacional”, señala el borrador.

El texto también subraya la necesidad de preservar “el flujo sin trabas de bienes esenciales, incluidos alimentos, energía e insumos clave, de conformidad con el derecho internacional, en particular la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982”.

El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr. (REUTERS)

El conflicto en Medio Oriente y las tensiones en el estrecho de Ormuz dominan la agenda de la cumbre debido al riesgo de interrupciones en el suministro energético y comercial. En marzo pasado, Marcos declaró una emergencia energética nacional y advirtió sobre las consecuencias económicas de una crisis prolongada.

El Banco Asiático de Desarrollo alertó en marzo que las interrupciones persistentes en el suministro de petróleo y gas desde Medio Oriente podrían frenar el crecimiento económico e impulsar la inflación en Asia y el Pacífico, regiones que dependen en gran medida de esos recursos energéticos.

Los líderes de ASEAN también evaluarán medidas concretas para fortalecer la resiliencia regional. El plan de contingencia incluye la posible ratificación este año de un acuerdo que permitiría compartir combustible de forma coordinada durante emergencias, además de avanzar en el diseño de una red eléctrica regional y diversificar las fuentes de petróleo crudo.

El documento propone, asimismo, promover el uso de vehículos eléctricos y estudiar nuevas tecnologías energéticas, incluida la energía nuclear con fines civiles. También contempla la creación de “un posible protocolo de comunicación y coordinación de crisis de la ASEAN para garantizar una respuesta regional coherente, oportuna y coordinada ante las crisis”.

La seguridad de los trabajadores migrantes es otra de las prioridades de la reunión. Más de un millón de trabajadores y marinos mercantes del sudeste asiático permanecen en Medio Oriente. Varios ciudadanos de la región fallecieron durante los combates actuales, entre ellos dos filipinos, mientras que miles fueron evacuados o regresaron a sus países de origen.

Los líderes de ASEAN también evaluarán medidas concretas para reforzar la resiliencia regional (REUTERS)

La ASEAN, compuesta por Filipinas, Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia y Vietnam, incorporó formalmente a Timor Oriental como miembro pleno en octubre del año pasado.

Además de la crisis en Medio Oriente, el bloque enfrenta tensiones internas, entre ellas la guerra civil en Myanmar y las disputas territoriales en el mar de China Meridional.

Myanmar continúa excluido formalmente de las cumbres de alto nivel desde el golpe militar de 2021, que desencadenó una guerra civil y una represión contra la oposición. Sin embargo, algunos países del bloque analizan una posible flexibilización de esa política tras las recientes decisiones de la junta militar.

El líder militar Min Aung Hlaing, quien asumió recientemente la presidencia del país tras unas elecciones organizadas por el régimen, sostuvo que su gobierno trabajará para “restaurar las relaciones normales” con ASEAN. La junta también trasladó de prisión a arresto domiciliario a la líder democrática Aung San Suu Kyi, de 80 años.

El gobierno filipino elogió esa decisión y solicitó que un enviado especial del bloque obtenga “breve acceso” a Suu Kyi.

El líder militar Min Aung Hlaing, quien asumió recientemente la presidencia del país tras unas elecciones organizadas por el régimen, sostuvo que su gobierno trabajará para “restaurar las relaciones normales” con ASEAN (AP)

El canciller tailandés, Sihasak Phuangketkeow, declaró en enero que Bangkok propuso una estrategia de “compromiso calibrado” con el nuevo gobierno de Myanmar y expresó su esperanza de que las elecciones representen “el comienzo de la transición”. Por su parte, la ministra de Relaciones Exteriores de Filipinas, Theresa Lazaro, afirmó entonces que “un buen número” de países del bloque comparte una visión “pragmática” sobre Myanmar.

La cumbre también prevé una declaración sobre cooperación marítima, aunque no se espera un acuerdo definitivo sobre el Código de Conducta del mar de China Meridional, negociado entre ASEAN y China desde hace más de dos décadas.

Brunei, Malasia, Filipinas y Vietnam mantienen reclamaciones territoriales en esa vía marítima estratégica, mientras China reivindica casi la totalidad del área pese a un fallo internacional que determinó que esa posición carece de base legal.

Filipinas, que protagonizó repetidos incidentes marítimos con embarcaciones chinas, manifestó en febrero su intención de concluir este año las negociaciones del código de conducta durante su presidencia rotativa de ASEAN. Sin embargo, las conversaciones permanecen estancadas por desacuerdos sobre el alcance, la aplicación y el carácter jurídico del eventual pacto.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER