En un hogar lleno de animales en Sacramento, California, la llegada de Merlin, un cerdo, desencadenó una cadena de acontecimientos sorprendentes. Un seguidor encontró a la propietaria gracias a los videos del animal en redes sociales; tras contactarla, iniciaron una relación que culminó en compromiso un año después. Según la dueña, quien habló con The Guardian, el cerdo fue el vínculo inesperado que unió sus vidas.
“Merlin es especial”, afirmó la dueña, quien convive con perros, polluelos, una paloma, una pogona, ratas y vacas rescatadas. En una etapa, se sintió fascinada por los cerdos; al visitar santuarios, la emocionaba su interacción: “Sabía lo inteligentes que son los cerdos, y me dije que algún día tendría uno”.

La promesa se cumplió en marzo de 2020, cuando Merlin llegó con solo dos meses y medio. Desde el principio, mostró su fuerte carácter: “Le encanta que lo abracen, pero puede ser bastante terco. Si no obtiene lo que quiere, desconecta dispositivos o cierra puertas de golpe. Es como tener un niño de 80 kg (176 lb)”, explicó la propietaria.
Convivencia y comunicación con botones
La vida cotidiana presentó desafíos: “Vivíamos en un apartamento y me sorprende que nunca recibimos una queja por el ruido”, relató a The Guardian. “Si Merlin se frustra o tiene hambre, puede ser ensordecedor”. Sin embargo, su inteligencia fue evidente: “Aprendió todos esos trucos en 10 minutos. Mientras haya premios, responde bien”, dijo sobre juegos como dar la pata, girar o saludar.

En el hogar, Merlin convive con varios animales, pero destaca por su innovadora forma de comunicarse: presiona 25 botones en el suelo, cada uno reproduce grabaciones de la voz de su dueña con frases como “sí”, “no” o pide atención. Por ejemplo, si necesita algo, pulsa “mamá”; si quiere un premio, dice “verdura, por favor”; y si desea que saque a la paloma, presiona “Al Capone”, el nombre de esa mascota. La dueña sostuvo que quitarle los botones sería muy cruel: “Para él son como su caja de voz y la forma de comunicarse plenamente. Cada día me asombra lo que puede expresar cuando le damos las herramientas adecuadas”.
Impacto viral y récord Guinness
La experiencia familiar trascendió rápido. La propietaria comenzó a grabar los trucos y “diálogos” de Merlin, compartiéndolos en redes sociales. “Empecé a hacer videos de Merlin ‘hablando’ y ahora tiene seguidores internacionales”, expresó en entrevista con The Guardian.

El fenómeno alcanzó tal dimensión que obtuvo el récord mundial Guinness al cerdo con más seguidores en Instagram: su cuenta @merlinthepig suma 1,2 millones de fanáticos. El reconocimiento fue otorgado oficialmente por Guinness World Records. Eso abrió nuevos vínculos sociales y dio visibilidad a la convivencia con animales rescatados.
Merlin, el cupido de su dueña
El éxito en redes cambió el rumbo sentimental de su propietaria.
“Mi prometido me conoció gracias a un video de Merlin”, contó. “Vio un video y me escribió diciendo: ‘Quiero casarme contigo’”.
Tras ese primer mensaje, la relación continuó y se comprometieron un año después.

La intervención de Merlin fue central para su dueña, quien le atribuye gran parte de su felicidad. Ante quienes preguntan si los botones generan molestias, ella defiende su autonomía: “Me parece que sería muy cruel quitarle los botones. Para mí, son su voz; le permiten comunicarse plenamente conmigo”. Según The Guardian, concluyó: “Merlin me enseñó tanto”.
Fuente: Infobae