En la víspera del Día de la Virgen de Luján, María Becerra conmovió a sus seguidores al publicar en redes sociales una imagen especial: su visita a la Basílica de Luján para honrar una promesa personal. En la foto, con una estampa de Nuestra Señora de Luján en sus manos y el altar mayor de fondo, la cantante expresó: “Viniendo a cumplirle mi promesa a la virgencita de Luján. Gracias por tanto, mi virgencita hermosa”.
La artista, quien en abril del año pasado atravesó uno de los momentos más duros de su vida al sufrir un embarazo ectópico que requirió una larga internación, nunca ha ocultado su fe ni la importancia que la religión tiene para ella. En diversas entrevistas, Becerra habló abiertamente sobre cómo su cercanía a Dios, la Virgen y la espiritualidad la ayudaron a superar aquella etapa de vulnerabilidad y temor. “Aprendí a valorar mucho mi salud, mi bienestar, mi familia… algo tan básico. Me pasaba en la clínica cuando me sacaron el respirador… algo tan básico como respirar sola”, relató en una conversación íntima con Perros de la Calle (Urbana Play).

Esa experiencia marcó un antes y un después en su vida y, según confesó, transformó por completo su perspectiva. “Cuando te estás muriendo ves todo de manera diferente. Todo, todo lo empecé a ver distinto… y siento que hasta me empecé a tomar con más calma la vida en general”, reflexionó María, quien en los últimos meses se ha mostrado agradecida por haber tenido una segunda oportunidad y por poder encarar esta nueva etapa, tanto personal como profesional.
“Yo creo mucho en Dios y para mí esto son mensajes de arriba. ‘No es tu hora, pero te estoy queriendo mostrar algo’”, había dicho tiempo atrás al describir cómo vivió su experiencia cercana a la muerte y cómo la fe la ayudó a darle un nuevo sentido a su vida y su carrera.
La promesa cumplida a la Virgen de Luján no es un acto aislado, sino la confirmación de un vínculo profundo con la fe argentina y las tradiciones populares. En la imagen que subió este miércoles, aunque no muestra su rostro, se la ve sosteniendo la imagen de la Virgen que cada 8 de mayo convoca a miles de fieles en la basílica bonaerense. “Gracias por tanto mi virgencita hermosa”, escribió, dejando claro que para ella la gratitud va más allá de lo material y se ancla en lo espiritual.

La devoción a Nuestra Señora de Luján tiene raíces profundas en la historia y la cultura argentina. Cada año, miles de peregrinos caminan hasta la basílica para agradecer, pedir protección, salud o cumplir promesas personales. La historia de la Virgen de Luján, que se remonta al siglo XVII y cuya imagen fue coronada en 1887 por el Papa León XIII, está llena de relatos de fe, milagros y esperanza. Para muchos creyentes, como María, la Virgen representa un refugio y una guía en los momentos más difíciles.
La cantante, que hoy disfruta de un presente profesional inmejorable y se prepara para una gira europea histórica, no olvida el camino recorrido ni los días en que la salud, la familia y la fe fueron lo único que la sostuvo. Su gesto en Luján, en la antesala de una de las festividades religiosas más importantes del país, es también un recordatorio del valor de las promesas, la gratitud y la espiritualidad en medio del ajetreo mediático. La artista, que ha sabido reconstruirse después de la adversidad, hoy celebra una nueva etapa y rinde homenaje a quien, según sus propias palabras, la acompañó y la protegió cuando más lo necesitaba.
Fuente: Infobae