Carmen Martínez-Bordiú, quien reside en Sintra, Portugal, desde 2018, enfrenta nuevas acusaciones por parte de sus antiguos empleados domésticos. Según reportó ‘El tiempo justo’, varios exempleados la denuncian por presuntamente adeudarles salarios y no permitirles recuperar sus pertenencias personales, entre las que se incluyen joyas de valor sentimental y documentos importantes.
Los denunciantes, que optaron por mantener su identidad en reserva, aseguran que los hechos ocurrieron el año pasado. Un matrimonio afirma que la duquesa de Franco les debe más de 3.000 euros. Otra mujer sostiene que la deuda asciende a entre 7.000 y 8.000 euros, y añade que nunca tuvo un contrato formal, pues los primeros meses le pagaban en efectivo dentro de un sobre.
Esta exempleada también denuncia que fue desalojada sin los 15 días de preaviso legales. Relata que Carmen le cortó los suministros, le quitó el vehículo, y la insultó, describiendo la situación como “explotación”.
Frente a estas duras acusaciones, la socialité ha negado todo categóricamente en diálogo con los colaboradores Leticia Requejo y Antonio Rossi. Asegura que los exempleados “lo único que buscan es sacar dinero” y que lo que cuentan es falso.
La controversia tomó por sorpresa a su hijo, Luis Alfonso de Borbón. El duque de Anjou, al ser consultado por Europa Press, reaccionó con un gesto de incredulidad y optó por no pronunciarse sobre el asunto.
Fiel a su hermetismo habitual, tampoco quiso opinar sobre la intención del Gobierno de Pedro Sánchez de suprimir la fundación que preside sobre su bisabuelo Francisco Franco. Su única respuesta fue una sonrisa irónica y un silencio rotundo.
Fuente: Infobae