El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo un llamado directo este martes a las autoridades de Irán para que «actúen con inteligencia» y avancen hacia un pacto diplomático, dejando claro que desde Washington no se busca una escalada bélica en la región.
«Deberían hacer lo inteligente, porque no queremos ir ahí y matar gente. De verdad que no. (…) No quiero hacer eso, es demasiado duro«, manifestó el mandatario en el Despacho Oval, al ser interrogado por la prensa sobre la tensión con Teherán.
En esa misma línea, Trump restó importancia a la capacidad militar iraní y aseguró que el país persa «debería ondear la bandera blanca de la rendición«, aunque reconoció que probablemente no lo haría por una cuestión de orgullo nacional.
El jefe de la Casa Blanca también reveló que, pese a la retórica pública, los líderes iraníes buscan en privado alcanzar un entendimiento con la administración estadounidense. «Juegan a sus juegos, pero déjenme decirles algo: quieren llegar a un acuerdo. ¿Y quién no querría hacerlo, cuando tu ejército ha desaparecido por completo?«, aseveró.

Paralelamente, el presidente elogió el bloqueo que Estados Unidos ha impuesto sobre los puertos iraníes, calificándolo de infranqueable. «Es como un pedazo de acero. Nadie va a desafiar el bloqueo. Y creo que está funcionando muy bien«, precisó.
Por otro lado, el régimen de Irán elevó el tono de sus amenazas frente a la operación estadounidense para escoltar buques en el estrecho de Ormuz, tras una serie de ataques en la zona que ponen en riesgo el alto el fuego vigente.
Casi de forma simultánea, el canciller Abbas Araghchi anunció que viajará a Beijing para reunirse con su homólogo Wang Yi, aunque también se ha especulado que podría ser recibido por el líder del Partido Comunista, Xi Jinping.

Este movimiento diplomático incrementa las expectativas sobre decisiones clave, mientras Estados Unidos y la república islámica mantienen un pulso por el control de ese paso marítimo estratégico, vital para el petróleo y otros productos iraníes que China consume con urgencia. Un gran porcentaje de la quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos que transita por Ormuz tiene como destino los puertos chinos.
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador, escribió en un mensaje en X que «la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos» y advirtió que la seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto comprometida por la presencia estadounidense, cuya disminución pronosticó.
Asimismo, el funcionario lanzó una advertencia: «nosotros ni siquiera hemos empezado todavía«.

La visita de Abbas Araghchi al epicentro del poder político chino se producirá poco más de una semana antes de que el presidente Donald Trump viaje a China para dialogar con su homólogo Xi Jinping.
Si bien China ha presionado a funcionarios iraníes para que inicien negociaciones con Estados Unidos, también ha permitido que empresas chinas brinden apoyo comercial a Irán, un respaldo que podría favorecer a las fuerzas militares iraníes en caso de que se reactive un conflicto armado. El propio Araghchi informó en redes sociales que el martes sostendrá reuniones con sus contrapartes chinas.
Fuente: Infobae