La figura de Kurt Cobain y su banda Nirvana marcaron un antes y un después en la música de los 90. Con su actitud desafiante y voz rota, el músico de Aberdeen, Washington, se convirtió a los 24 años en el emblema de una generación que buscaba verdad y desgarro, envueltos en distorsión.
Fue en ese contexto donde surgió Smells Like Teen Spirit, la canción que no solo cambió la historia de Nirvana, sino que redefinió el rumbo de la música en los 90. El tema nació casi por accidente, inspirado por una frase en la pared del apartamento de Cobain escrita por Kathleen Hanna, vocalista de Bikini Kill, que decía: “Kurt huele a espíritu adolescente”.
Cobain interpretó el mensaje como un guiño a la rebeldía juvenil, sin saber que aludía a un desodorante popular. “Pensé que era una reacción a nuestra charla sobre la revolución adolescente, pero en realidad se refería al desodorante. No supe que existía ese producto hasta meses después”, reconoció en el documental Come as You Are: The Story of Nirvana (1993).
El complicado desarrollo de ‘Smells Like Teen Spirit’
A pesar de la idea, quedaba un arduo proceso creativo. Cobain buscaba crear “la canción pop perfecta”, con la dinámica de los Pixies como referencia. El resultado fue una mezcla de crudeza, melodía y angustia que se convirtió en el himno de los que no tenían himno.
Algunos aspectos no convencían al cantante. “El riff me parecía un cliché”, admitió en una entrevista de 1994 con Rolling Stone. Sin embargo, los aportes de Krist Novoselic y Dave Grohl transformaron la pieza en una explosión de energía.
El debut público de Smells Like Teen Spirit fue el 17 de abril de 1991 en el OK Hotel de Seattle, generando olas de entusiasmo. Semanas después, la banda grabó su disco más recordado, Nevermind. El productor Butch Vig quedó impactado desde los primeros acordes, percibiendo que tenían algo “explosivo”.

El éxito masivo
La banda no imaginaba el alcance del tema. Grohl confesó que preferían que el sencillo fuera In Bloom, mientras que el sello apostaba por Come as You Are. Contra todo pronóstico, Smells Like Teen Spirit fue el elegido, con un videoclip en un sombrío gimnasio escolar que ya es historia de la MTV.
Para enero de 1992, Nevermind había destronado a Dangerous de Michael Jackson en el primer puesto de Billboard, consagrando a Nirvana como la voz de una nueva generación. El tema se transformó en un himno, tan potente que Cobain llegó a sentirse incómodo con su éxito, un sentimiento que lo acompañó hasta su muerte, dos años después.
Contra lo que se cree, Nirvana no inventó el grunge, pero su éxito masificó el género. “Desafió todas las reglas sobre cómo funciona la música y cuánta emoción pura se puede condensar en cuatro acordes sencillos y un solo de guitarra insignificante”, opinó el crítico Rob Sheffield en Rolling Stone, cuando el medio la situó como la mejor canción de los 90. “Fue la canción que le dio una patada al futuro”.
Fuente: Infobae