La compañía española Sener ha culminado con éxito la entrega de las primeras unidades del instrumento de vuelo Dust Field & Plasma (DFP-B2), un componente esencial dentro de la carga científica de la ambiciosa misión Comet Interceptor, liderada por la Agencia Espacial Europea (ESA).
Según informó la empresa mediante un comunicado oficial, este logro representa un nuevo «hito» dentro del desarrollo de esta iniciativa del programa científico de la ESA. Se trata de la primera misión espacial diseñada específicamente para estudiar un cometa de período largo en el momento exacto de su ingreso al Sistema Solar interior, un evento que nunca antes ha sido observado de forma directa.
Sener detalló que el objetivo de la misión será un cometa que aún no ha sido descubierto. La nave realizará un sobrevuelo a alta velocidad, lo que permitirá obtener «observaciones sin precedentes» de un objeto prístino o dinámicamente nuevo, es decir, que conserva intacto el material original de las primeras etapas de formación del Sistema Solar.
La arquitectura de la misión se compone de una nave principal y dos sondas auxiliares. Estas tres plataformas llevarán a cabo mediciones simultáneas en múltiples puntos durante el sobrevuelo del cometa, generando así un perfil tridimensional detallado del entorno cometario.
Este enfoque innovador, según destacó la empresa vasca, proporcionará nuevos conocimientos sobre la interacción del cometa con el viento solar, así como sobre sus propiedades físicas y químicas fundamentales.
Colaboración internacional y cronograma de lanzamiento
El proyecto Comet Interceptor se desarrolla en estrecha colaboración con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), que aporta una de las sondas y su respectiva carga útil. El lanzamiento de la misión está programado, de acuerdo con el cronograma actual, para finales de 2028 o comienzos de 2029.
Una vez en el espacio, la nave se dirigirá al punto de Lagrange Sol-Tierra L2, donde permanecerá en estado de espera hasta que los científicos identifiquen un cometa objetivo adecuado. En ese momento, la misión partirá rumbo a su destino.
El instrumento DFP-B2: una pieza científica clave
El instrumento DFP-B2 está liderado por el instituto polaco CBK, con contribuciones de diversas instituciones científicas de toda Europa. Es uno de los sistemas científicos principales de la misión.
Diseñado para operar tanto en la nave principal como en la sonda B2, permitirá llevar a cabo experimentos multidisciplinares y multipunto a diferentes distancias del núcleo del cometa. Esto contribuirá a «una caracterización completa del polvo, el plasma y los campos que lo rodean», según explicó la compañía.
La entrega «satisfactoria» de las unidades de vuelo del DFP-B2 confirma «la madurez del instrumento y su preparación para su integración en la misión», lo que representa un avance significativo para el proyecto.
El rol central de Sener en el consorcio
En este proyecto, Sener lidera un consorcio internacional que agrupa a más de ocho empresas de seis países. La compañía vasca desempeña un papel central como contratista principal para el diseño y fabricación de una de las sondas, la cual será liberada desde la nave principal, liderada por OHB Italia, contratista principal de la misión.
La sonda desarrollada por Sener tiene aproximadamente medio metro de diámetro, algo menos de un metro de altura y una masa de alrededor de 40 kilogramos. Será desplegada hacia el núcleo del cometa para realizar observaciones científicas a corta distancia, mientras que la nave principal se mantendrá a una distancia más segura.
La misión implica importantes retos tecnológicos, especialmente la necesidad de operar y sobrevivir en un entorno particulado hostil bajo severas limitaciones de masa y potencia. Además de la sonda, Sener suministra otros elementos clave:
- Las antenas de comunicación de la nave, que permiten el mando desde la Tierra y la transmisión de datos científicos.
- El mecanismo de separación entre la nave y la sonda, desarrollado por Sener en Polonia.
Asimismo, Sener contribuye a varios instrumentos científicos en ambas sondas y en la nave principal, en colaboración con el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).
Con la entrega del primer instrumento de vuelo, Sener y sus socios continúan avanzando hacia una misión que, según ha destacado la empresa, promete abrir «una nueva ventana al origen del Sistema Solar».
Fuente: Infobae