La lluvia de estrellas Eta Acuáridas se extiende desde el 19 de abril hasta el 28 de mayo, con su máximo pico en la madrugada del 6 de mayo. Este fenómeno es producto de los restos del cometa Halley, y en condiciones ideales se pueden avistar hasta 50 meteoros por hora, según Meteored. No obstante, este año la Luna con una iluminación del 83% reducirá la visibilidad de los meteoros más débiles.
Eta Acuáridas: un espectáculo visible sin telescopio
La máxima intensidad ocurre entre la noche del 5 y la madrugada del 6 de mayo. En el hemisferio norte, la tasa observable desciende a aproximadamente 10 meteoros por hora durante ese pico, debido a la posición geográfica y factores atmosféricos, de acuerdo con Star Walk. El fenómeno es visible desde México sin necesidad de telescopio.
Las partículas del cometa Halley ingresan a la atmósfera terrestre a 66 kilómetros por segundo. La fricción las quema y produce los trazos luminosos conocidos como meteoros. El radiante —el punto de origen aparente— se ubica cerca de la estrella Eta, en la constelación de Acuario.

Pico de actividad el 6 de mayo con Luna al 83%: consejos para observarla
Para observar la lluvia se necesita un lugar con cielo oscuro, despejado y sin obstáculos. El Instituto Geográfico Nacional advierte que la contaminación lumínica de ciudades como la Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara dificulta la visión de los meteoros más tenues. Las zonas rurales, elevadas y con baja humedad ofrecen las mejores condiciones.
Mejores lugares y horarios para ver la lluvia de estrellas
Entre las opciones cercanas a la CDMX se encuentran Valle de Bravo, el Parque Nacional El Chico en Hidalgo, las zonas altas del Ajusco y el Desierto de los Leones. Especialistas de la UNAM señalan que los mejores puntos combinan baja interferencia lumínica con condiciones atmosféricas estables.
El radiante comienza a elevarse hacia las 4:00 de la mañana, momento a partir del cual aumentan los meteoros visibles. Se recomienda buscar un punto donde un objeto bloquee el brillo lunar o enfocar la vista en direcciones opuestas al satélite.

Norte de México y zonas tropicales: las mejores condiciones
El Instituto Geográfico Nacional precisa que esta lluvia tiene mayor visibilidad en regiones cercanas al ecuador, lo que favorece a buena parte del territorio mexicano. Las regiones del norte y zonas tropicales presentan una ventana de observación favorable, aunque el hemisferio sur registra la actividad más alta.
La UNAM pone a disposición recursos en línea para consultar la previsión atmosférica y la visibilidad del cielo. Aplicaciones como Stellarium y mapas de contaminación lumínica como Dark Sky Map permiten identificar las mejores condiciones antes de salir.

Quienes planeen la observación deben trasladarse al sitio elegido en las horas previas al amanecer y llevar abrigo, pues las temperaturas descienden de madrugada. Los ojos tardan al menos 20 minutos en adaptarse a la oscuridad total; cualquier fuente de luz artificial interrumpe ese proceso.
Fuente: Infobae