Curiosidad y autocompasión: claves para una crianza más empática

Un episodio reciente del pódcast Good Inside abordó una inquietud habitual entre madres y padres: la sensación de no saber lo que se hace durante la crianza. La conversación estuvo a cargo de la psicóloga Becky Kennedy y contó con la participación de la emprendedora Myleik Teele, fundadora de CurlBox y figura destacada en innovación y liderazgo femenino. Este encuentro, publicado en YouTube, exploró los matices de la inseguridad parental y la importancia de la curiosidad aplicada a la vida diaria.

El enfoque presentado por Kennedy y Teele promueve cultivar la curiosidad para entender el comportamiento de los hijos, así como practicar la autocompasión frente a los errores. Ambas especialistas recomendaron abandonar la búsqueda de la perfección, aprender de los fallos cotidianos y adaptar las rutinas familiares con flexibilidad. Según lo conversado en el pódcast, estas prácticas favorecen relaciones más empáticas y reducen la presión por “hacerlo todo bien”.

Al inicio del episodio, Kennedy recordó una frase común entre padres y madres y ofreció su análisis: “Nadie sabe lo que está haciendo”. Comentó que esta idea suele brindar consuelo después de un mal día, pero también puede generar dudas adicionales al cuestionar si realmente todos están improvisando y qué consecuencias tiene para el rol de madres y padres.

Agregó que existen extremos poco útiles: creer que alguien lo controla todo o pensar que nadie tiene idea alguna. Kennedy propuso un punto intermedio desde el cual es posible orientarse mejor, según explicó en el pódcast.

La psicóloga Becky Kennedy y la emprendedora Myleik Teele promueven la curiosidad y la autocompasión como pilares para mejorar la crianza (YouTube: Good Inside)

Experiencias personales de inseguridad en la crianza

Teele compartió una vivencia en una pizzería con su hijo pequeño: “Estaba sola, con todo preparado: cochecito, tablet. De repente, él arrojó la tablet al suelo y comenzó a gritar. Todas las miradas estaban sobre mí mientras intentaba pedir una pizza”.

El episodio destacó la presión social que enfrentan muchas madres y padres en espacios públicos: “Sentí que tenía que demostrar a todos que no aprobaba ese comportamiento. Me movía rápido, recogía cosas, llevé a mi hijo a un lado para que vieran que tomaba en serio lo que ocurría”, añadió Teele.

Al ser consultada sobre sus pensamientos en ese momento, Teele confesó: “Pensé que esto nunca acabaría. Temía que cada salida sería igual, que mi hijo actuaría así también en la escuela, que no sería capaz de cambiar”. Kennedy reconoció la tendencia a poner etiquetas negativas en situaciones críticas, pero propuso una alternativa: “En cuanto dejo de pensar que mi hijo será así para siempre y abandono la idea de que nadie sabe lo que hace, puedo acercarme con curiosidad”.

El episodio publicado en YouTube destaca que dejar de buscar la perfección ayuda a reducir la presión en madres y padres durante la educación de sus hijos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sobre el término de especialista, Kennedy aclaró: “No me gusta que me denominen experta. Me interesa más el aprendizaje constante; la verdadera experiencia es seguir preguntando y experimentando”, afirmó en declaraciones recogidas por el pódcast.

El valor de la curiosidad y la autocompasión en la parentalidad

Durante la charla, Kennedy defendió la curiosidad como recurso diario: “La curiosidad es un músculo que hay que practicar todo el tiempo”. Ambas coincidieron en que, en lugar de culparse o resignarse, la pregunta más productiva es: “¿Qué está pasando en realidad?”.

Teele contó que solía culparse por cada contratiempo: “Me preguntaba qué hice mal: si le di el desayuno equivocado o demasiado tiempo con la pantalla. Pero aprendí a detenerme y preguntarme qué sentía mi hijo”.

El método conversado en el pódcast propone ajustar y modificar rutinas familiares de forma flexible para mejorar la convivencia diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Kennedy ilustró este enfoque con una analogía deportiva: “Como entrenadores, observamos el error —por ejemplo, un tenista que falla al pasar la red—, pero la clave es buscar la causa, no solo corregir la acción superficial”. La práctica de la curiosidad permite, según Kennedy, comprender tanto las necesidades de los hijos como las propias: “Si me pregunto sobre lo que me molesta o sobre lo que viven mis hijos, evito respuestas automáticas de enfado y puedo ejercer la autocompasión”.

Teele añadió: “La autocompasión cambió la forma en que me veo a mí misma. Ahora no solo pienso que fallo, sino que indago el motivo de cada reacción”. Kennedy insistió en que tanto la resignación como la búsqueda de perfección constituyen obstáculos para la curiosidad: “Si creo saberlo todo, dejo de aprender. Si pienso que nadie sabe nada, tampoco me hago preguntas ni busco cambiar”.

Aprendizajes, rutinas y cambios de perspectiva

La curiosidad llevó a Kennedy y Teele a modificar rutinas y lenguaje en casa. Kennedy comentó que, durante un viaje, empezó a anticipar situaciones de tensión: “Descubrí que, si al llegar al hotel propongo un pequeño juego, reducimos la ansiedad por ir a la piscina y evito gritar”.

Las pequeñas victorias y avances en la expresión emocional de los hijos muestran el impacto positivo de la curiosidad y la persistencia, según Kennedy y Teele (YouTube: Good Inside)

Teele, por su parte, relató que preparar con antelación los trajes de baño le permitió ganar unos minutos y disminuir el estrés. “Pequeñas acciones como este cambio en la rutina marcaron la diferencia”, mencionó en el episodio publicado en YouTube.

Entre los progresos mencionados, ambas notaron que los hijos habían adoptado nuevas formas de expresar frustración. Teele compartió: “Ahora mi hijo dice hasta diez veces al día: ‘No esperaba esto’. Antes reaccionaba con berrinches, pero ahora puede comunicar su sorpresa sin estallar”.

Kennedy señaló que estos avances llegan tras mucha repetición y ejercicio: “Después de repetirlo y practicarlo durante años, ves estos cambios en tus hijos”. Subrayó que no hay familias perfectas, solo logros puntuales que pueden entenderse como pequeñas victorias. En los últimos minutos del episodio disponible en YouTube, Kennedy y Teele reiteraron que el desarrollo en la crianza se produce desde la continua adaptación.

Fuente: Infobae

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