El Comité de Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (CED) manifestó su profundo consternamiento ante el asesinato de Adriana Arlette Arroyo Ayoví, ocurrido el pasado viernes 1 de mayo en el sur de Guayaquil.
Adriana Arroyo era la hermana mayor de Steven Medina, el niño de 11 años que fue la víctima más joven del caso de desaparición forzada y asesinato conocido como Malvinas.
El ataque contra Adriana Arroyo, de 21 años, se produjo mientras conversaba afuera de la casa de una amiga en la cooperativa Esmeraldas Libre, en Guayaquil. Sujetos a bordo de una motocicleta le dispararon.
Ante este hecho, el organismo internacional fue enfático en su demanda de respuestas por parte del Estado ecuatoriano. A través de sus canales oficiales, el Comité de la ONU declaró que “se requiere de inmediato verdad, justicia y reparación” por este crimen.
El organismo agregó que está “consternado” por el asesinato de Adriana Arroyo y recordó que este suceso ocurrió en el marco de la lucha de su familia por justicia, tras el crimen contra los cuatro niños de Las Malvinas, ocurrido en diciembre de 2024.
Adriana Arroyo desempeñaba un rol fundamental en su hogar, ayudando a su madre a cuidar a sus hermanos menores tras la pérdida de Steven.
El caso de su hermano conmocionó al país cuando, el 8 diciembre de 2024, él y tres amigos (Ismael Arroyo, Josué Arroyo y Saúl Arboleda) fueron detenidos por militares. Tras ello, los niños fueron torturados, desnudados y agredidos. Días después, sus cadáveres calcinados fueron hallados en un manglar de la parroquia de Taura, en el cantón Naranjal.
Por este caso de desaparición forzada, 16 militares fueron condenados en diciembre de 2025 a penas que oscilan entre los 30 meses y los 34 años de prisión. Sin embargo, el asesinato de Adriana Arroyo pone nuevamente en alerta a los organismos internacionales sobre la seguridad de los familiares de las víctimas que buscan justicia en Ecuador.
Radio Pichincha