Al Andy Serkis le toma solo un segundo volver a ser Gollum. Durante una entrevista en el pódcast Happy Sad Confused, lo explicó con una frase que muestra la huella imborrable del personaje: “No puedo decir la palabra ‘precioso’ sin pensar en Gollum”.
Esa criatura no es un recuerdo lejano en su vida. A diario, recibe solicitudes para imitar su voz, mientras su trayectoria sigue marcada por la unión entre tecnología y emoción en la actuación. Hoy, su mirada está puesta en un nuevo reto: Animal Farm (Rebelión en la granja), donde avanza como director y narrador en su próxima adaptación.
Serkis se ganó un lugar clave en la industria por su talento para mezclar técnica, emoción y humanidad, tanto en personajes digitales como en papeles tradicionales. Desde sus comienzos en el teatro comunitario hasta su llegada a grandes sagas como El señor de los anillos, su trabajo cambió las reglas de la actuación moderna.
A lo largo de ese camino, defendió una idea central: la captura de movimiento no es solo tecnología, sino actuación en estado puro. Para Serkis, el arte también cumple un papel fundamental: crear empatía y abrir espacios para el diálogo social.
Por haber dado vida a personajes tan diversos como Gollum, César y Snoke, usando herramientas tecnológicas con profundidad psicológica, Serkis reflexionó que cada papel deja una marca en quien lo interpreta y conecta a audiencias de distintas generaciones.
Un pionero en la captura de movimiento y sus retos
Para Serkis, lograr que la captura de movimiento fuera reconocida como arte fue una lucha constante. Al recordar su trabajo en las franquicias El señor de los anillos y El planeta de los simios, destacó la dificultad de cada gesto: “No hacía nada diferente si interpretaba a Gollum en disfraz o con el traje de sensores. Lo esencial es el arco narrativo y la interacción con los compañeros”.
El actor observó cómo el avance tecnológico democratizó herramientas que antes solo estaban al alcance de los grandes estudios. “Explicar la captura de movimiento hace 25 años era como enseñar un misterio. Ahora cualquier persona puede crear un avatar en su teléfono móvil”.

Su trabajo con directores y guionistas marcó su forma de entender el arte. El cineasta Peter Jackson supo desde el principio que Serkis quería dirigir: “Me confió escenas en ‘El retorno del rey’ y luego la segunda unidad en Estados Unidos. Fue un gesto de confianza y visión”.
Con Matt Reeves, la prioridad fue el lado humano del trabajo actoral: “Él quería que el público viera a Andy dentro de Caesar, sin distorsiones”.
Al hablar de personajes como Snoke en la saga de Star Wars, Serkis destacó el reto de dar vida a figuras hechas por computadora: “El proceso puede ser igual de exigente o más que la actuación tradicional. Cambia la herramienta, pero no el arte”.
Cada película implicó colaborar con la guionista Fran Walsh, la guionista Philippa Boyens y otros creativos: “La creación de las dos almas de Gollum y Smeagol surgió de años de diálogo con Peter Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens”, señaló, resaltando el nivel de precisión en la definición de los alter ego y sus traumas.
De actor a director: la visión de ‘Rebelión en la granja’

Rebelión en la granja fue para Serkis un proyecto soñado desde la niñez. “Fue uno de los primeros libros que leí de niño. Me impresionó que una fábula pudiera tener luz y sombra al mismo tiempo”, contó en el pódcast especializado.
La adaptación comenzó pensada para captura de movimiento, pero luego se transformó en animación tradicional: “Nos dimos cuenta de que llevarla al realismo resultaba demasiado duro. Buscamos una película accesible para niños y familias, que pudiera abrir el debate entre personas de distintas edades”.
La decisión fue intencionada: buscó mantener el tono del relato y generar una reflexión sobre los peligros de la desinformación y la polarización. Para Andy Serkis, el contexto actual lo exige: “Vivimos tiempos en los que cuesta distinguir la verdad”.
Desde esa perspectiva, el actor defiende el papel del arte como herramienta esencial: “Es fundamental para recuperar el matiz y la empatía; contar historias conecta a las personas y nos permite entender el mundo”, afirmó, destacando su poder para tender puentes en escenarios cada vez más divididos.

Las inquietudes sobre temas como corrupción, polarización y pérdida de la verdad en la película se basaron en datos de organismos internacionales: solo el 41% de los ciudadanos en América Latina confía en la información que recibe en medios y redes sociales, según una encuesta reciente de Latinobarómetro.
El equipo que creó la cinta también refleja esa intención de fomentar el diálogo social. Woody Harrelson inició una colaboración cercana con Andy Serkis durante el proyecto, mientras que Seth Rogen, Glenn Close y otras figuras se unieron atraídas por la posibilidad de explorar el poder desde una mirada crítica.
En ese contexto, el personaje del cerdito Lucky —interpretado por Gaten Matarazzo— se convierte en un eje narrativo clave para abordar la corrupción y los dilemas éticos que atraviesan la historia.
“Cada adaptación requiere cambios para alcanzar la esencia del tema. Creamos personajes nuevos que nos permitieran ahondar en la mentalidad de los animales y mostrar el camino hacia la pérdida de la inocencia y otras complejidades”, argumentó Serkis.
El futuro: Gollum y nuevos proyectos creativos

El regreso de Andy Serkis al universo de Tolkien se materializará con la película The Hunt for Gollum, en la que actuará y dirigirá. “Queda mucho por descubrir en este personaje, el más complejo de Tolkien. La idea es indagar en sus demonios, su adicción y su conflicto interno, y hacer una historia más íntima”, adelantó en Happy Sad Confused.
Mantuvo el misterio sobre el resto del elenco, aunque confirmó a Ian McKellen y Elijah Wood, así como su entusiasmo por trabajar con Jamie Dornan.
La conexión de Serkis con sus personajes y el público fue más allá del cine: “Muchos me han dicho que sienten una conexión especial con la dualidad de Gollum, incluso en luchas personales como las adicciones. Esto demuestra el impacto continuo del personaje y lo que puede provocar la ficción”.

La agenda de Serkis incluyó nuevos desafíos en Star Wars, Batman y la posibilidad de incursionar en Harry Potter. Al referirse a Alfred, comentó: “Quise interpretarlo como un hombre marcado por la distancia y la culpa, aunque sin entrega emocional completa a Bruce Wayne”.
Entre sus próximos pasos aparecieron Batman: Parte 2 y el lanzamiento tanto de su libro de memorias como de un audiolibro, según compartió al final de la charla con el pódcast Happy Sad Confused.
Fuente: Infobae