Oriana Sabatini atraviesa una etapa llena de transformaciones. A apenas dos meses de haber dado a luz a Gia, fruto de su relación con Paulo Dybala, la artista presentó su primera novela “Podría quedarme acá” en la Feria del Libro. Durante el evento, sorprendió a todos con una revelación muy personal: “Estuve embarazada dos veces escribiendo mi libro… entonces la vida y la muerte estuvieron rodeándome constantemente mientras escribía esta historia”.
La cantante y actriz no pudo contener la emoción al recordar el proceso de escritura, que duró dos años y estuvo marcado por altibajos personales. Entre ellos, la pérdida de un embarazo anterior al nacimiento de Gia, un hecho que ya había mencionado pero que ahora cobró un nuevo significado. “Arranqué este libro sin estar embarazada, hace dos años. De hecho fue muy loco porque estuve embarazada dos veces escribiendo este libro”, compartió ante una sala llena, con su familia presente.
Oriana explicó que el embarazo, especialmente el primero que no llegó a término, la enfrentó a una contradicción profunda: “Una está creando vida y tenés que entrar a lugares internos que por ahí te incomodan, que cuestan”, dijo, refiriéndose a la trama de su novela, que aborda la muerte, el dolor y la reconstrucción personal. “Me acuerdo que la primera vez que estuve embarazada me senté en la casa de mis papás, el día estaba hermoso, hacía calorcito y yo decía, ‘¿por qué me tengo que poner a escribir de la muerte?’”, relató. “Empujarme a esos lugares es un poco lo que hizo que después salieran esas cosas en la novela”.
“Podría quedarme acá” narra la historia de Ariana, una joven artista que, a punto de firmar un contrato discográfico en Estados Unidos, decide regresar a Buenos Aires y empieza a trabajar en una funeraria, maquillando cadáveres. Allí se enfrenta a sus miedos, a los mandatos familiares y se reencuentra con Teo, su primer amor, fallecido trece años atrás. La novela, que explora el duelo, el deseo y la identidad, conecta con la fascinación de Oriana por la muerte, ya que se formó en tanatopraxia y tanatoestética.

“La maternidad me interpeló de una manera muy diferente escribiendo este libro, porque yo encima parí una hija, que no es dato menor. Entonces una se pone a pensar qué es lo que le quiere dejar a su hija. ¿Le voy a enseñar las cosas que a Ariana le enseñaron? ¿Voy a repetir los mismos patrones que repetimos todas las mujeres? Te dediques al entretenimiento o no, estamos todas regidas por las mismas leyes, lamentablemente”, reflexionó Oriana, revelando cómo la maternidad y la escritura se retroalimentaron en su camino de autoconocimiento.
Durante la charla, Sabatini señaló que la novela trasciende la historia de amor romántico: “Me di cuenta con el proceso de la escritura, por más que haya una historia de amor sexoafectiva, creo que hay una gran historia de amor de Ariana con sus padres y obviamente que la maternidad me interpeló de una manera muy diferente escribiendo este libro”. La joven artista, que vivió la maternidad y el duelo casi al mismo tiempo, admitió: “Me hizo un poco cuestionarme y sentarme a pensar, ‘bueno, ¿qué le quiero dejar yo a mi hija?’. Y saber que me voy a equivocar. La historia de Ariana con sus madres es muy inspiradora en ese sentido”.

El proceso de escritura fue para Oriana una oportunidad para plasmar vínculos, dolor y aprendizaje. “Empujarme a esos lugares es lo que hizo que salieran las cosas que salieron en la novela”, reconoció. La sinopsis del libro refleja esa búsqueda: Ariana se enfrenta a la presión estética, la exigencia de la fama y el reto de reconstruirse en medio del dolor y lo inesperado. La trama, que combina realismo, elementos fantásticos y una mirada crítica sobre el cuerpo, la identidad y el deseo, invita a reflexionar sobre la autodestrucción, los mandatos y la posibilidad de empezar de nuevo.
El evento en la Feria del Libro fue más que una simple presentación. Su padre, Ova Sabatini, su hermana Tiziana y su familia la acompañaron en un momento muy emotivo. Oriana firmó ejemplares, conversó con los lectores y compartió detalles del proceso creativo, un trabajo que la llevó a explorar territorios desconocidos y a enfrentar emociones intensas.
En noviembre pasado, Oriana ya había comentado sobre la pérdida de su primer embarazo en una entrevista en OLGA. Allí detalló: “La primera vez el embarazo no llegó a término. Me sentía fatal el 90% del tiempo”. Sin embargo, la llegada de Gia el 2 de marzo de este año marcó un antes y un después en su vida, inspirándola a pensar en el legado que quiere dejarle.
Fuente: Infobae