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Nueva vacuna contra la tos convulsa llega a Argentina en medio de un preocupante repunte de casos

Un alarmante incremento de la tos convulsa, patología conocida también como coqueluche o tos ferina, está sacudiendo a Argentina y a toda la región. Este fenómeno se vincula directamente con la caída en las coberturas de vacunación, sobre todo entre los menores de un año y las mujeres embarazadas.

De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional Nº 799, en las nueve semanas iniciales de 2026, los contagios se dispararon un 147% en comparación con igual período de 2025, saltando de 87 a 215 casos. Aunque la mitad de los infectados son niños menores de dos años, un 33% corresponde a pequeños de entre 3 y 14 años, lo que demuestra que los vacunatorios no se están llenando desde hace tiempo.

Esta enfermedad, provocada por la bacteria Bordetella pertussis, es sumamente contagiosa. Puede ser transmitida incluso por adultos y adolescentes que presentan síntomas leves o poco claros, lo que dificulta el trabajo de los epidemiólogos.

Un frasco de vacuna transparente se encuentra sobre una superficie metálica en un laboratorio farmacéutico moderno, con científicos y equipo especializado desenfocados al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una fórmula de vanguardia contra la tos ferina

Frente a este panorama sanitario, Laboratorios Richmond puso en marcha en abril de 2026 la comercialización de Boostagen-2®, una vacuna de refuerzo que ataca la pertussis, el tétanos y la difteria mediante tecnología recombinante.

Este biológico, desarrollado junto a la empresa tailandesa BioNet, cuenta con el aval de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y de la Agencia Europea de Medicamentos. Representa un salto cualitativo para la inmunización de adolescentes, adultos y gestantes.

“Estamos dando un paso decisivo hacia una nueva generación de vacunas. Gracias a esta tecnología podemos aumentar la inmunogenicidad con un excelente perfil de seguridad, particularmente en este contexto de incremento importante de casos”, destacó en diálogo con Infobae el doctor Maximiliano Bergman, director médico de Laboratorios Richmond.

Maximiliano Bergman, director médico de Laboratorios Richmond.

Las vacunas tradicionales contra la tos convulsa emplean una toxina que se desactiva con químicos como el formaldehído. Ese proceso altera la forma tridimensional de la proteína y puede reducir hasta un 80% los puntos de reconocimiento para las defensas del cuerpo. Esto limita la calidad de la respuesta inmune, ya que el sistema no identifica al patógeno de forma óptima.

Por el contrario, la tecnología recombinante modifica la toxina bacteriana mediante ingeniería genética. “Estas mutaciones eliminan la toxicidad, pero preservan la estructura original de la proteína”, explicó Bergman.

De esta manera, el sistema inmune recibe una “foto” más exacta de la bacteria y produce anticuerpos que se adhieren con más fuerza y neutralizan mejor al enemigo.

Esta mejora cualitativa no solo genera más anticuerpos, sino que estos son más efectivos. Los estudios clínicos indican que la vacuna recombinante logra una mayor capacidad neutralizante, una mayor avidez de los anticuerpos y, en consecuencia, una protección más sólida y perdurable frente a la tos convulsa.

Infografía que detalla los porcentajes de cobertura de vacunación completa contra la tos convulsa en menores de 2 años por provincia en Argentina, con un promedio nacional del 68%. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“El gran avance científico está dado por el componente de pertussis, diseñado como una vacuna recombinante, diferente a las actualmente disponibles en el mercado, que emplean la toxina detoxificada químicamente”, señaló Elvira Zini, directora científica de Laboratorios Richmond.

“Al contener hemaglutinina filamentosa, la vacuna induce anticuerpos que bloquean la adhesión de la bacteria al epitelio respiratorio, reduciendo su capacidad de colonización”, agregó Zini.

Además, los componentes de tétanos y difteria cuentan con la precalificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que garantiza estándares globales de pureza y potencia, indicó la especialista.

Elvira Zini, directora científica de Laboratorios Richmond

Lo que dicen los estudios científicos

Boostagen-2® demostró ser superior a las vacunas tradicionales en ensayos clínicos con adolescentes, adultos y embarazadas. En chicos de 9 a 17 años, un estudio publicado en The Lancet Child and Adolescent Health en diciembre de 2024 arrojó una tasa de seroconversión antipertussis del 94%, frente al 71% del comparador Adacel, con concentraciones de IgG antipertussis tres veces mayores.

En adultos y adultos mayores, la tasa de seroconversión fue del 90% contra el 74% del comparador. En embarazadas, la respuesta antipertussis resultó hasta dos veces superior que con las vacunas tradicionales a los 28 días de la vacunación, con una mayor transferencia de anticuerpos al recién nacido y una protección pasiva más robusta durante los primeros meses de vida.

“Estas mejoras reflejan una diferencia cualitativa y cuantitativa en la respuesta inmune, con anticuerpos que no solo son más numerosos, sino que se unen con mayor fuerza al antígeno y neutralizan mejor la toxina”, concluyó Bergman.

La tos convulsa sigue requiriendo un enfoque integral que combine esquemas completos de vacunación, vigilancia epidemiológica y diagnóstico temprano, especialmente en los grupos de mayor riesgo. Las autoridades sanitarias y especialistas insisten en la importancia de reforzar la inmunización en embarazadas y en la infancia, así como en mejorar la detección precoz para reducir la letalidad y limitar la transmisión comunitaria.

Una enfermedad prevenible por vacunación

La Organización Panamericana de la Salud advierte sobre el aumento regional de coqueluche y la urgencia de recuperar los niveles históricos de inmunización infantil y en embarazadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tos convulsa comienza con síntomas leves en las vías respiratorias superiores y evoluciona hacia una tos de carácter paroxístico, que incluye una inspiración brusca y, en ocasiones, se acompaña de vómitos.

Entre los grupos más afectados en el país figuran los menores de 5 años, en particular los lactantes menores de seis meses, que representan la mayoría de las formas graves y fallecimientos asociados a la enfermedad.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que el resurgimiento de la tos convulsa afecta a toda la región en los últimos dos años, y remarca la importancia de recuperar los niveles históricos de inmunización infantil y en embarazadas.

Cobertura de vacunación y factores de riesgo

Una ilustración vibrante muestra a una familia protegida por la vacuna contra la tos convulsa, simbolizada por una jeringa y un escudo, mientras un germen tose al margen. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El descenso en la cobertura de las vacunas del calendario oficial desde 2020 emerge como el principal factor detrás del incremento de casos en Argentina.

“La cobertura en adolescentes de 11 años fue de apenas 54% en 2024, muy por debajo del umbral recomendado del 95%. En mujeres embarazadas, la cobertura alcanzó solo el 72%”, detalló Bergman.

“Si desglosamos por jurisdicción, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la cobertura en embarazadas fue del 49%, mientras que en la provincia de Buenos Aires llegó al 64%”, precisó el director médico de Laboratorios Richmond. Esta brecha reduce la protección pasiva en los recién nacidos, quienes solo reciben la primera dosis a los dos meses de vida.

Bergman citó las cifras más recientes: durante las primeras 12 semanas epidemiológicas de 2026, se registraron más de 255 casos, cifra que mantiene la tendencia de los últimos meses de 2025.

La tos convulsa no presenta estacionalidad estricta y puede generar brotes a lo largo de todo el año, incluso en verano. El aumento reciente de casos se atribuye tanto a la mayor circulación bacteriana por baja inmunización como a mejoras en la sospecha clínica y detección diagnóstica, aunque persisten demoras en la consulta y en el acceso al tratamiento oportuno.

Fuente: Infobae

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