Jamie-Lynn Sigler ha sacado a la luz, en su reciente libro autobiográfico, la manera en que mantuvo en secreto durante más de una década su condición de esclerosis múltiple —incluso frente a sus colegas de Los Soprano— y las situaciones embarazosas que esto le provocó, como perder el control de su vejiga justo antes de salir en vivo en un programa televisivo.
La actriz, de 44 años, detalla en And So It Is…: A Memoir of Acceptance and Hope, editado por Harper, que los primeros síntomas se manifestaron a los 20 años, apenas semanas antes de iniciar el rodaje de la tercera temporada de la serie donde daba vida a Meadow, la hija del capo mafioso Tony Soprano.
Inicialmente, los médicos diagnosticaron erróneamente la enfermedad como Lyme. En sus momentos más críticos, temió no volver a caminar. “Enterré el diagnóstico bajo capas de negación, fingiendo que no existía”, escribe Sigler en el libro, según reportó Daily Mail.
“La totalidad de mis veinte años estuvo ensombrecida por este enemigo invisible que vivía dentro de mí, y sin embargo la mayoría de mis compañeros de trabajo, directores, amigos, agentes y mánagers —incluso algunos familiares— no sospechaban nada”.
El temor a perder su empleo o a defraudar a quienes la rodeaban la llevó a ocultar síntomas que iban desde espasmos incontrolables y una cojera evidente hasta episodios de incontinencia.

Uno de esos episodios ocurrió minutos antes de una aparición en el programa Today. “Literalmente perdí el control de mis intestinos antes de aparecer en el Today Show”, escribe la actriz, “y simplemente me limpié y salí al set como si nada traumático hubiera ocurrido minutos antes”.
No fue hasta 2016, con el nacimiento de su hijo Beau, que Jamie-Lynn Sigler decidió hacer pública su condición.
Pero fue la actriz Christina Applegate —quien también padece esclerosis múltiple y fue hospitalizada el mes pasado a causa de la enfermedad— quien la impulsó a hablar sin reservas sobre los aspectos más íntimos y difíciles de vivir con la enfermedad.
“Christina me ayudó a ver el impacto que podría tener al compartir con profundidad y ser vulnerable”, reconoció en sus memorias. “Porque ella estaba dispuesta a compartir de una manera tan honesta, yo tenía que igualar la franqueza radical que ella traía”.
Esa franqueza incluyó hablar por primera vez sobre el uso de pañales para adultos. “Eso siempre fue algo que antes hubiera preferido morir antes de admitir”, reconoció la actriz.

En una entrevista con Us Weekly, Sigler atribuyó directamente a Applegate haberle quitado ese peso: “Le doy a Christina todo el crédito por decir: ‘Sí, a veces tenemos que usar pañales’. Todavía hay tanta vergüenza alrededor de eso”.
El libro también recoge episodios de incontinencia que Sigler vivió en silencio. Mientras paseaba por las calles de Nueva York, perdió el control de su vejiga sin previo aviso.
“No entendía lo que me estaba pasando”, escribió. “Solo sé que un minuto sentí que tenía que orinar y al segundo siguiente, la orina corría por mi pierna”.
Su entonces novio acudió al lugar con una camiseta para envolverle la cintura y permitirle regresar a su apartamento “con humildad, evitando el contacto visual con cualquiera”.
En 2002, durante su participación como Bella en La bella y la bestia en Broadway, Sigler vivió otro episodio de angustia. A mitad de una función, creyó haber perdido el control de sus intestinos sobre el escenario.

“¿Pueden imaginarlo? Como Bella nunca tienes un momento para salir del escenario, así que estuve brincando durante casi toda la primera mitad sin saber si estaba bien o no”, relató en el libro. Al regresar al camerino en el intermedio, descubrió que solo había sido paranoia. “Pero me dejó temblando”, admitió.
Cuando finalmente se armó de valor para contarles su diagnóstico a sus compañeros de Los Soprano, James Gandolfini, quien interpretaba a su padre en la ficción, fue uno de los primeros en saberlo.
“Quiero decirte algo que tengo mucho miedo de decir”, le confesó. “Tengo EM. Lo descubrí hace unos años y estoy muy asustada y no sé qué significa esto”. Gandolfini la abrazó y respondió: “Lo siento mucho”. Sigler escribió que ese gesto fue suficiente.
En los Emmy de 2007, durante el homenaje final al elenco de Los Soprano, fue su compañero Robert Iler —a quien había informado de su diagnóstico apenas horas antes— quien la sostuvo mientras subían al escenario con tacones altos, algo que su condición ya dificultaba.
“Le había contado a Rob sobre mi EM solo unas pocas horas antes ese día”, escribió. “Quería que entendiera por qué era como era”. Iler le pidió que le pidiera ayuda siempre que la necesitara. “Estar ahí en ese escenario fue su primera misión”.

Jamie-Lynn Sigler y Christina Applegate, de 54 años, lanzaron en 2024 el podcast MeSsy, dedicado a visibilizar la esclerosis múltiple.
Hace cinco años, la actriz se mudó con su esposo, el exbeisbolista Cutter Dykstra, y sus dos hijos a Austin, Texas, en parte para ganar privacidad.
“Cuando me mudé aquí, empecé a usar un bastón de vez en cuando porque no sentía que me estaban mirando”, explicó a Us Weekly.
En Hollywood, dijo, todo era actuación. “No tenía idea de lo que se sentía la autenticidad. Todo era una mentira y para aparentar. Ni siquiera sabía quién era”.
Fuente: Infobae