La bailaora Carmen Avilés (Puerto Lumbreras, Murcia, 1993) se ha propuesto revolucionar el mundo del flamenco con una propuesta que ella misma define como “un nuevo modo de ver el flamenco”. Conocida por su participación en una campaña viral donde encarnó a las famosas muñecas Marín, la artista apuesta por romper con los estereotipos de seriedad que a menudo rodean a este arte.
Su primer gran espectáculo, Carmela, se estrenará el 7 de mayo en el Teatro Eslava de Madrid ante más de 1.000 personas, y ya ha logrado el lleno total. La propuesta busca combinar el folclore con otros géneros y formatos visuales. “Quiero que llegue a la juventud, que se divierta y pueda bailar y cantar, no tomárselo como algo tan serio, que por supuesto lo es, sino como algo que también le puede divertir a uno en una fiesta”, afirma Avilés en una entrevista reciente.
La bailaora pretende que el público perciba el espectáculo como “un concierto de música y baile” más que una simple actuación de danza. Su objetivo es ampliar la audiencia del flamenco, haciéndolo más accesible y masivo.
Una bailaora con su propio disco
Aunque no es común ver a una bailaora liderar un espectáculo para mil personas, Avilés asegura sentirse más nerviosa en un tablao: “El tablao conlleva mucha más improvisación, mientras que yo soy una artista muy cuadriculada. Me gusta mucho llevar las cosas montadas”.
La música de Carmela proviene de su propio disco, en el que colaboran artistas como Alejandro Astola (fundador de Fondo Flamenco), Ángeles Toledano y Javi Medina. Hasta ahora ha lanzado seis sencillos en plataformas digitales. “Yo me considero gente puente. Es decir, alguien que ayuda al que no entiende nada de flamenco a llegar a lo que es el flamenco, porque nadie se va a poner a escuchar del tirón una soleá… o a ver directamente flamenco jondo”, explica.
Avilés no se preocupa por las críticas sobre la pureza del género: “Acercamos a otra gente que no sabe nada de flamenco a su raíz. No me importa que me digan que no es puro, porque yo ya lo sé. Es más, lo hago a propósito”. Su estilo fusiona influencias de bandas como Marea, Extremoduro o Prodigy, que escuchaba desde niña mientras bailaba flamenco. “Esas han sido mis raíces, así que no puedo bailar o cantar otra cosa que no sea eso”.

El flamenco se ve
Avilés también cuida la estética visual, como en sus videoclips donde baila dentro de un cubo al aire libre. “Me inspiraba mucho la plataforma de Colors Show (espacio musical muy conocido en YouTube) y también las Gallery Sessions (actuaciones en vivo grabadas en un escaparate). Quise inspirarme en estos shows y poner atención en el paisaje de cada cubo con la canción”, comenta.
“Estaba harta de la tabla de siempre, quería hacer otro tipo de escenario”, añade. El vestuario también es clave: no habrá trajes de flamenca en el show, sino ropa de calle de marcas internacionales. “Creo que no habrá un traje de flamenca en todo el show. Todo lo demás es ropa de calle, es ropa de marcas. Hay un vestido que viene de Australia, por ejemplo, y en general mucha variedad”, detalla.

Las raíces de una
El éxito de Carmela refleja un renovado interés por el flamenco, que tras una “edad de oro” en los 90 y un declive posterior, ha vuelto a tomar fuerza. “Creo que está volviendo a ponerse de moda”, dice Avilés, quien considera clave captar a las nuevas generaciones con propuestas alternativas.
La artista ya planea expandir el proyecto a festivales de música alternativa, electrónica y rock, convencida de que el flamenco puede dialogar con cualquier género. “También me gustaría, en un futuro, hacer alguna experiencia inmersiva flamenca, un 360: una sala donde te meten y está todo lleno de pantallas para que parezca que estás ahí en el sitio”, adelanta.
Además, tiene programadas actuaciones en su Murcia natal (Sala Mamba, 12 de septiembre), Barcelona (Sala Apolo, 18 de septiembre) y Sevilla (Sala Pandora, 3 de octubre). “Está siendo un proceso muy bonito. Lo que más me gusta de mi trabajo es poder sacar afuera todo lo que tengo en la cabeza”, concluye. Y sentencia: “El flamenco es mi vida”.
Fuente: Infobae