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¿Café caliente en pleno calor? La ciencia explica por qué

La intuición nos dice que, cuando el termómetro sube, lo más razonable es buscar algo frío para aliviar el calor. Sin embargo, la ciencia ha revelado una verdad poco intuitiva: una taza de café humeante o un caldo bien caliente podrían ser mejores aliados para refrescar el organismo que cualquier bebida helada.

Culturalmente, asociamos el calor con bebidas frías y reservamos las calientes para el invierno. Por eso resulta sorprendente descubrir que, bajo condiciones específicas, consumir líquidos calientes puede activar mecanismos más eficaces de enfriamiento corporal.

El cuerpo humano regula su temperatura interna mediante procesos fisiológicos. Al tomar una bebida caliente —como café o caldo— la temperatura corporal se eleva ligeramente. Ese aumento activa los termorreceptores en la lengua y la garganta, que envían señales al cerebro para iniciar la sudoración. Estudios científicos revelan que beber café o caldo caliente puede refrescar más que bebidas frías en ambientes secos, activando la sudoración que al evaporarse enfría el cuerpo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mecanismo es el siguiente: el calor de la bebida estimula el receptor TRPV1 en las terminaciones nerviosas, el mismo que responde a los alimentos picantes. El cerebro reacciona incrementando la producción de sudor. Cuando el sudor se evapora, el cuerpo pierde calor y se genera una sensación de frescura.

En ambientes secos, donde la evaporación es eficiente, el cuerpo puede perder más calor del que ganó al ingerir la bebida caliente. Estudios científicos han demostrado que las personas que consumen bebidas calientes en climas secos almacenan menos calor corporal que quienes optan por bebidas frías, siempre que el sudor adicional pueda evaporarse correctamente.

Recomendaciones y precauciones

  • Tomar bebidas calientes solo en ambientes secos, donde la sudoración pueda evaporarse fácilmente.
  • Mantener una hidratación adecuada: acompañar el café o caldo con agua natural.
  • Observar la respuesta del cuerpo: si hay incomodidad, mareo o sudoración excesiva, suspender su consumo.
  • Preferir bebidas calientes sin exceso de sal ni cafeína para evitar efectos secundarios, especialmente en personas sensibles.

¿Quiénes deberían evitar las bebidas calientes en épocas de calor?

  • Personas con problemas de deshidratación, ya que las bebidas calientes pueden aumentar la pérdida de líquidos.
  • Personas con enfermedades cardíacas, hipertensión o problemas renales; el café y los caldos salados pueden agravar estas condiciones.
  • Quienes sufren de hiperhidrosis (sudoración excesiva), pues el consumo de bebidas calientes podría intensificar el problema.
  • Personas con intolerancia a la cafeína o antecedentes de ansiedad, insomnio o palpitaciones; el café puede empeorar estos síntomas.
  • Niños pequeños y adultos mayores, que tienen menor capacidad para regular la temperatura corporal y mayor riesgo de deshidratación.
  • Personas en ambientes extremadamente húmedos, donde la evaporación del sudor es limitada y el efecto refrescante no se produce.

Fuente: Infobae

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