No data was found

Récord de ballenas grises muertas en costa oeste de EE.UU. alarma a científicos

Un número histórico de ballenas grises ha aparecido sin vida en las costas del oeste de Estados Unidos durante esta temporada migratoria. La cantidad de ejemplares varados, sobre todo en Washington y Oregón, ha rebasado los números de las últimas cinco décadas, provocando inquietud en círculos científicos y agencias ambientales. Este fenómeno, que se ha agravado en la primavera boreal de 2026, impacta tanto la vida marina como a las poblaciones ribereñas que participan en labores de vigilancia y rescate.

De acuerdo con Cascadia Research Collective y reportes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), hasta el 28 de abril se habían registrado 16 ballenas muertas en diversos sitios del litoral de Washington, mientras que en Oregón se confirmaron varios casos adicionales. Las entidades federales vinculan este aumento a la escasez de alimento en el Ártico y a cambios en las condiciones oceánicas. El seguimiento se realiza siguiendo protocolos de emergencia y colaboración entre instituciones.

Este repunte se inscribe en una tendencia de disminución poblacional de la especie desde 2019, año en que la NOAA declaró un Evento de Mortalidad Inusual (UME, por sus siglas en inglés). Entre 2019 y 2023, la población estimada de ballenas grises del Pacífico Oriental cayó de aproximadamente 27.000 a 13.000 individuos. Según la NOAA y la emisora regional OPB, aunque hubo señales de estabilización en 2024, la temporada actual ha reavivado la preocupación por la fragilidad de la especie y la urgencia de reforzar las medidas de protección.

¿Cuántas ballenas grises han varado durante la temporada?

La primavera de 2026 presenta cifras inusuales en el varamiento de ballenas grises. La organización Cascadia Research Collective reportó 16 ballenas muertas en Washington hasta el 28 de abril, el mayor número documentado en la zona desde hace medio siglo. En Oregón, la radio pública OPB confirmó al menos tres casos adicionales. Estas cifras duplican el promedio histórico anual de la región, que rondaba cinco ejemplares por año antes de 2019. La organización prevé un incremento en las próximas jornadas, ya que el período migratorio se extenderá hasta finales de junio.

Las localidades con mayor concentración de varamientos incluyen Ocean Shores, Deception Pass y Moclips en Washington, así como Seaview y Seaside en Oregón. La NOAA y las autoridades estatales han desplegado equipos de respuesta para vigilar las playas y realizar necropsias a los ejemplares fallecidos.

La NOAA y Cascadia Research Collective vinculan la mortalidad de ballenas grises a la disminución de alimento en el Ártico y factores ambientales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cuáles son las causas de la mortalidad y factores ambientales?

Las necropsias realizadas por expertos de la NOAA y Cascadia Research Collective señalaron la desnutrición como el principal factor en la mayoría de los casos analizados. Las ballenas grises dependen de las reservas de grasa acumuladas durante el verano en el Ártico para completar su viaje anual desde México hasta Alaska y Canadá. La reducción del hielo marino, provocada por el cambio climático, disminuye la producción de algas bajo el hielo y, en consecuencia, la disponibilidad de anfípodos, su alimento principal.

Los especialistas también han detectado traumatismos internos compatibles con colisiones con embarcaciones, así como un caso reciente de enredo. De acuerdo con la NOAA:

“Los cambios en el Ártico están contribuyendo al aumento de muertes y el equipo de investigación continúa analizando los efectos de las temperaturas oceánicas más cálidas en las zonas de alimentación”.

La combinación de hambre extrema y factores humanos aumenta la vulnerabilidad de la especie durante la travesía migratoria.

¿Qué acciones y recomendaciones han tomado las autoridades científicas?

Las autoridades federales y estatales han incrementado las labores de monitoreo y rescate en las costas del noroeste de Estados Unidos. La NOAA coordina la Red de Varamientos de Mamíferos Marinos de la Costa Oeste, con personal especializado que responde a los reportes de ejemplares muertos o en peligro. La entidad pide a la población reportar cualquier avistamiento a la línea de emergencia 1-866-767-6114 y evitar acercarse, según la información oficial.

El Washington Department of Fish & Wildlife recomendó a los navegantes extremar precauciones en la zona de Puget Sound ante la presencia de ballenas en mal estado.

“Los ejemplares comprometidos pueden nadar muy cerca de la superficie y pasar desapercibidos”, advirtió la agencia.

La organización conservacionista Orca Network también recibe informes sobre ballenas vivas en condiciones críticas.

Equipos científicos realizan necropsias y pruebas toxicológicas para identificar patrones en las muertes. Tiffany Boothe, del Seaside Aquarium, comentó a OPB que la acción de los vientos y las corrientes puede determinar el lugar donde aparecen los restos:

“No se puede atribuir a una sola causa. La descomposición y la flotabilidad también influyen en el destino final de los ejemplares”.

Especialistas identifican desnutrición y colisiones con embarcaciones como principales causas de muerte en ballenas grises durante su migración. (Cascadia Research Collective vía AP)

¿Cuál es el impacto ecológico y en comunidades costeras?

El hallazgo masivo de ballenas grises representa un desafío tanto para la recuperación de la especie como para la salud del océano. La reducción poblacional, vinculada a la falta de alimento y a los efectos del cambio climático, altera la dinámica del ecosistema marino. Las investigaciones científicas, encabezadas por la NOAA y entidades como Cascadia Research Collective, buscan determinar la magnitud del impacto y las perspectivas de recuperación a mediano plazo.

Las comunidades costeras, así como los sectores vinculados al turismo de avistamiento de cetáceos, también se ven afectados por la menor presencia de la especie en las rutas migratorias habituales.

El período de migración hacia el norte continuará durante mayo y junio, con la posibilidad de que se registren nuevos varamientos. Los equipos de rescate y los científicos mantendrán la vigilancia y las investigaciones sobre las causas profundas del fenómeno.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER