El fallecimiento de Luis Brandoni el pasado 20 de abril conmocionó a la sociedad argentina. Su nieta, la escritora Macarena Ripoll Brandoni, esperó 13 días para ofrecer un sentido homenaje público y privado, despidiéndose nuevamente de quien fue su guía y referente.
Macarena, de 25 años, también socióloga y autora de obras como «Inmaterial», «Amores con pasaje de ida» y «Todo lo que rompimos», redactó un mensaje dirigido a su abuelo, cargado de gratitud, amor y admiración, acompañado de imágenes entrañables.

La carta de Macarena: una despedida íntima
Las palabras de la joven, escritas desde lo más profundo, son las siguientes:
«Recién me atrevo a escribirte, o a escribir a secas. Intenté hablarte, pero qué ilusa: sé que es mi imaginación respondiéndome a mí misma. Aunque sé que trataste de responderme, y de formas muy creativas, debo admitir, sobre todo a través de sueños y voces que no puedo explicar de dónde vienen. Cuando junté los ramos de flores para regalártelos, se formó un corazón. Todavía no entiendo bien cómo funciona esto de no ser inmortal, pero estoy segura de que ya lo entenderé. Si algo puedo hacer es quedarme con lo lindo, con momentos inmortales, con tu cara en todas partes, con tu voz única y rebelde, con tu carácter, que tanto heredé y hace poco empecé a aceptar con felicidad, con tu energía y pasión, de las que quiero nutrirme para seguir mi camino. Pero yo sé que, tarde o temprano, nos vamos a volver a encontrar en la casa Las Chingolas, y vamos a ocupar todos los cuartos al mismo tiempo y a comer fruta en el jardín.»

Imágenes que retratan un vínculo eterno
El mensaje estuvo acompañado de fotografías que ilustran la conexión entre Luis Brandoni y su nieta. En una imagen de abril de 2024, ambos celebran la presentación de «Inmaterial», el primer libro de poemas de Macarena; Brandoni sostiene la obra y posa junto a ella, quien lo mira y sonríe. Otra foto, tomada años atrás, muestra a Brandoni abrazando a Macarena cuando era niña; ella mira a la cámara con sorpresa, y el actor sonríe, reflejando la relación forjada con el tiempo. En una tercera imagen, Brandoni besa a su nieta mientras sostiene su libro, y también aparece la instantánea de los dos ramos de flores que, al unirlos, formaron un corazón.

Último homenaje en la Legislatura Porteña
Luis Brandoni falleció el 20 de abril de 2026, a los 86 años, tras nueve días de internación por un hematoma subdural causado por una caída. La noticia impactó tanto a la familia como al mundo artístico y al público en general.
El velatorio se realizó en la Legislatura Porteña, cumpliendo el deseo que Brandoni había expresado en vida: despedidas abiertas y extensas. Sus hijas, Florencia y Micaela, junto a Saula Benavente, organizaron el adiós permitiendo el acceso durante 12 horas, para que amigos y seguidores participaran sin prisa, según reconstruyó Infobae. El productor y amigo Carlos Rottemberg explicó que la decisión simbolizaba la visión del actor sobre los ritos de despedida. Florencia, su hija, sintetizó el espíritu familiar con humor: «Vamos con 12 horas que si no papá nos mata», relató Infobae.
Durante esa jornada, la Legislatura se transformó en un espacio de memoria viva, donde lo cultural, lo teatral y lo familiar se unieron para rendir homenaje a una figura esencial del escenario argentino.

El legado de Brandoni: un consejo que trasciende generaciones
En medio de este contexto, Macarena despidió a su abuelo con una frase que resumió sus sentimientos: «Nonito, vas a estar siempre en mi corazón, gracias por haber sido mi referente e inspiración».
La despedida incluyó un video con un consejo de su abuelo dirigido al público joven. En el material, consultado sobre qué recomendaría a quienes inician en la actuación, Luis Brandoni respondió: «A los jóvenes: que vean cine, que lean teatro argentino, que se fijen en lo que tenemos nosotros. Nosotros tenemos una gran tradición teatral, cinematográfica, de televisión. Esta es la tercera capital teatral del mundo, me refiero a Buenos Aires. Y tener esa suerte de vivir acá y poder trabajar acá o vivir en Lanús, en La Pampa, en Chaco y poder trabajar en Buenos Aires también es una gran suerte. Pero hay que conocernos, nos tenemos que conocer. Y si pueden ver cine argentino, véanlo todo el que puedan y teatro argentino para saber de qué se trata».
El actor siempre defendió el valor de la producción cultural local, alentando a las nuevas generaciones a valorar el arte propio. Macarella Brandoni compartió y amplificó este legado, subrayando cómo la pasión y el compromiso de su abuelo llegan tanto a la familia como a toda la comunidad artística.
El gesto de despedida de Macarena se integra así en una historia donde la memoria personal se convierte en herencia cultural, uniendo generaciones a través de la palabra, el arte y el afecto.
Fuente: Infobae